martes, 25 de septiembre de 2018

CONTRA EL AJUSTE Y EL FMI: ARRANCÓ EL PARO DE 36 HORAS CON ACTOS Y MARCHAS


Organizaciones sociales, políticas y sindicales comenzaron este lunes el paro general de 36 horas contra las políticas de ajuste del gobierno de Mauricio Macri y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. La protesta, que fue convocada por las dos CTA y gremios de la CGT, confluyó en un multitudinario acto en Plaza de Mayo. La huelga continúa mañana en simultáneo con la medida de fuerza convocada por la central obrera que paralizará también el transporte.
“¡Basta de Ajuste! ¡Fuera el Fondo Monetario Internacional (FMI)! Trabajo, Producción y Soberanía Nacional”, pidió la CTA en esta jornada de protesta.
Según Dora Martínez, secretaria general adjunta de la CTA Nacional, la jornada de protesta tiene por objetivo que el Gobierno “termine con las políticas de ajuste, de corte neoliberal, y que atentan contra el bolsillo de los jubilados, políticas de salud pública y en desmedro de las clases populares”.
El secretario general de la Asociación de los Trabajadores del Estado (ATE), Hugo Godoy, explicó que esta “manifestación pacífica” busca “profundizar la democracia” y “mejorar para que haya trabajo producción y soberanía”. “El único inconveniente lo está generando el presidente Macri con hambre, desocupación, pobreza y nos obliga a este método porque no hay vías de discusión en una mesa”, alegó.
La medida de fuerza se sintió con fuerza en la zona metropolitana, donde a partir del mediodía muchos servicios públicos restringieron el servicio. Las escuelas públicas cerraron sus puertas, en los hospitales funcionó una guardia reducida y los bancos dejaron de funcionar al mediodía. El paro se sentirá con mayor fuerza el martes que el gremio que agrupa a los medios de transporte se adhirió a la protesta por lo que no funcionarán colectivos, trenes ni subtes.
Mientras tanto, el presidente Mauricio Macri se encuentra esta semana en Estados Unidos para participar de la 73 Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y mantener diversas reuniones políticas y empresariales.
Mientras la protesta se desarrollaba en Buenos Aires, desde Nueva York la comitiva presidencial dejó trascender que ya había logrado un principio de acuerdo –uno nuevo, tras incumplir el anterior- con el FMI. Del viaje también participó el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, principalmente para renegociar con el FMI el acuerdo firmado en junio pasado por valor de 50.000 millones de dólares, de los cuales el Gobierno solicitó adelanto de fondos para calmar la fuerte depreciación del peso. // tomado de prensa latina de pag 12 de ar

URUGUAY: Agroquímicos afectan indiscriminadamente


PUBLICADO POR ADMINCOAL  Trabajadores agrícolas y personas no expuestas directamente a los pesticidas son víctimas por igual de intoxicación aguda.
La condena el 11 de agosto por un tribunal estadounidense a la transnacional Monsanto, fabricante de agroquímicos y productos biotecnológicos, a pagar US$289 millones al jardinero Dewayne Johnson quien sufre cáncer por su exposición al glifosato, el herbicida más usado en el mundo, puso nuevamente sobre el tapete el uso indiscriminado de este tipo de pesticidas por el agro uruguayo.
La jueza Suzanne Ramos Bolanos, de la Corte Superior de San Francisco, en California, determinó que Monsanto debió haber advertido a los consumidores sobre los peligros de sus herbicidas a base de glifosato Roundup y RangerPro. Johnson fue diagnosticado en el 2014 con linfoma no Hodgkin, que se desarrolla en los linfocitos. Hay más de 5,000 demandantes con casos similares en EEUU.
Monsanto ha anunciado que apelará el fallo, a la vez que insiste en que el pesticida “es seguro y no causa cáncer”.
El glifosato, principio activo del Roundup, fue introducido en 1974 por Monsanto, ahora de propiedad de la alemana Bayer. Aunque su patente expiró en el 2000, este herbicida sigue siendo fabricado por diversas empresas. En el 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud concluyó que el glifosato era “probablemente cancerígeno para los humanos”.
Monsanto ha desarrollado especies de semillas transgénicas resistentes al glifosato, entre las que se encuentran maíz, soya y canola que han sido ampliamente utilizadas en monocultivos en el Cono Sur.
En junio del 2017, un estudio de la Universidad de la República, en Uruguay, reveló que más de un centenar de personas resultaron intoxicadas por el uso de pesticidas en el norte del país donde la producción agrícola exige el uso intensivo de plaguicidas a través de aplicaciones semanales o bisemanales.
Según el informativo El Observador, “la investigación se realizó en una población de 114 personas expuestas a plaguicidas (manipulaban estos productos, trabajaban en el invernáculo o vivían en el predio) y 100 personas no expuestas. Para esto se tomaron muestras de sangre en tres situaciones: un mes y medio después de la última aplicación de plaguicidas, a 72 horas del hecho y entre 10 y 15 días después de la última aplicación”.
El estudio reveló “casos de intoxicación aguda” luego de la aplicación de plaguicidas y advirtió que “las personas con mayores niveles de toxicidad fueron las amas de casa que habitan en predios y los trabajadores que trabajan dentro de invernáculos pero que no aplican productos”, señaló el informativo.
Agua, aire y alimentos contaminados
“Lo que afecta a las amas de casa son los residuos de los plaguicidas que quedan en el ambiente luego de la aplicación y entran en contacto con la población a través del agua, el aire y los alimentos. Asimismo, influye que tanto las amas de casa como los trabajadores que no aplican productos, no suelen usar equipos de protección”, precisó a El Observador la ingeniera agrónoma Alexandra Bozzo.
“Siempre se decía que los más expuestos [a los efectos de los plaguicidas] eran los que aplican el producto”, agregó Bozzo. “Sin embargo no es tan así, porque a la exposición ambiental estamos todos expuestos”.
La investigación encontró que 51% de los trabajadores que aplicaron plaguicidas regresaban al invernáculo a las 12 horas posteriores pese a que se debe esperar entre 24 y 48 para hacerlo. Incluso algunos regresaban a los 15 minutos.
El 31 de julio, la Institución Nacional de Derechos Humanos del Uruguay (INDDHH) emitió la resolución 627/2018 en la que indica que el Estado no garantizó efectivamente “el derecho a la vida y al medio ambiente” de trabajadores agrícolas en el departamento oriental de Treinta y Tres cuya salud quedó seriamente afectada a consecuencia de la manipulación de maquinaria con residuos tóxicos así como por exposición a fumigaciones aéreas y por aspersión.
Dirigentes del Unión Nacional de Asalariados, Trabajadores Rurales y Afines precisaron que por años han denunciado numerosos casos de trabajadores agrícolas con afecciones pulmonares, dermatitis y alergias por el contacto con pesticidas que son rociados por fumigadoras, estar inmersos en agua contaminada o manipular recipientes sin equipos de seguridad.
A principios de agosto, el informativo científico SciDev.Net reveló el hallazgo de residuos de pesticidas en peces de dos de los principales ríos de Uruguay, Negro y Uruguay, cuyos cursos de agua son compartidos con Argentina. Investigadores analizaron 149 peces pertenecientes a ocho especies e identificaron 30 pesticidas, básicamente fungicidas utilizados en agricultura. En una especie llegaron a identificar 21 de esas sustancias.
El investigador Felipe Tucca, de la Universidad de Concepción, en Chile, manifestó a SciDev.Net que “los resultados son muy relevantes porque el estudio se hizo próximo a zonas ecológicas naturales importantes para la conservación y a centros poblados”.
Tucca agregó que “informar la presencia de múltiples pesticidas en peces de la Cuenca del Plata es altamente relevante para la población uruguaya debido a que deja en evidencia (como línea de base) los potenciales riesgos a los que puede verse enfrentada la población, poniendo una alerta temprana y aportando con un mayor conocimiento que permite la generación de nuevos criterios regulatorios para el uso de pesticidas en el área de estudio”. —Noticias Aliadas.
Leyenda/crédito foto: Fumigación aérea esparce agroquímicos que afectan el ambiente y la salud humana / Santiago Nicolau, La Red 21
Tomado de envio de comunicaciones aliadas

lunes, 24 de septiembre de 2018

LA CRISIS DE LOS RESIDUOS EN ARGENTINA: UNA MIRADA DESDE EL FUTURO


Solo consumíamos dos tercios de los alimentos producidos, el resto se desperdiciaba sin ser usado.
Autor: Miguel Lozupone
Los residuos que generamos individualmente y como sociedad dicen de nosotros más que cualquier otro legado que podamos dejar. Las formas en que los gestionamos, también. Nuestros desechos cuentan cuáles son nuestros usos y costumbres, nuestras necesidades y carencias, y hasta nuestros lujos y miserias. Cuando los antropólogos estudian las sociedades pasadas, desentierran los residuos sobrevivientes para acercarse a comprender cómo funcionaban y cuáles eran sus patrones de consumo y estilos de vida. Nuestros residuos hablan tanto de nuestra alimentación como de nuestras creencias, mitos, y en definitiva nos describen de forma cabal aunque nada más exista de nosotros en la faz de la Tierra. Solo necesitamos desenterrar residuos para saber de nuestros antepasados y cómo se relacionaban entre ellos y con su ambiente.
La antropología aplica el mismo principio para estudiar nuestra sociedad contemporánea, llamado arqueología de la basura por el antropólogo Paul Mullins (Universidad de Indiana, Illinois). Este científico implementó la arqueología de la basura como forma de caracterización y patrimonialización museística de la cultura de consumos "banales" del siglo XXI. Según Mullins, es preciso considerar como modernos datos arqueológicos lo que se tira a la basura, como un modo de asociar restos materiales y prácticas sociales, tanto como la vida social de los objetos recuperados.
Ahora, imaginemos un grupo de antropólogos del futuro tratando de entender cómo funcionaba nuestra sociedad y cuáles eran nuestros valores y funcionamiento solo observando nuestros residuos. ¿Qué creen que pensarían de nosotros? Si es difícil entender el pasado con valores del presente, también sería difícil para ellos entendernos a nosotros, pero hagamos el intento aun sin saber cuáles son los valores, los usos y las costumbres que nuestros observadores del futuro eventualmente tendrían. Como ejercicio es interesante hacer el intento.
En primer lugar, pensarían que nuestra economía estaba fundada en el uso de recursos naturales que, a juzgar por nuestros residuos, eran ilimitados. Nada les haría pensar que había restricciones en nuestra sociedad en el uso de papel, cartón y sus derivados. Tampoco sospecharían que había escasez de petróleo a juzgar por el expandido uso del plástico y los motores a combustión. Es decir, pensarán que vivíamos sobre ilimitadas fuentes de combustibles fósiles y alrededor de frondosos bosques que hacían que el uso del papel y la madera fuera ilimitado y barato. Lo mismo sobre el uso de metales que extraíamos de la Tierra de forma indiscriminada.
Seguramente notarían, haciendo cálculos de población, que había más vehículos que los que realmente necesitábamos para transportarnos y más teléfonos que personas que podían usarlos. También pensarán que éramos inmunes de alguna manera a todos los metales y los tóxicos que hay en nuestros residuos. Desde las pilas y las baterías, pasando por los residuos electrónicos hasta llegar a los residuos industriales y mineros (sin mencionar los nucleares), les darán una idea de que podíamos vivir entre ellos sin tener mayores problemas de salud, ya que de otro modo los hubiéramos prohibido o al menos restringido.
Al ver los residuos de comida calcularán que solo consumíamos dos tercios de los alimentos producidos, ya que el resto se desperdiciaba sin ser usado. Esto les generaría varias preguntas porque notarían (analizando nuestros restos óseos) que justamente un tercio de la población no tenía acceso a una alimentación suficiente para tener una vida digna y saludable.
Seguramente encontrarían rastros de nuestros medicamentos y podrían calcular los tipos de enfermedades y dolencias nos afectaban, notando que las causas de decesos son asociables a nuestros consumos y al ambiente en el que vivíamos. Tal como nos recuerda hoy la OMS en relación con las expectativas crecientes de futuros casos de cáncer en humanos.
Después de un tiempo de ver la cantidad de cosas que tirábamos a la basura y de pensar que nuestros recursos eran ilimitados, empezarán a cruzar datos y comprenderán que nada era como parecía. Ni los recursos eran infinitos, ni el ecosistema que nos albergaba podía reponerse al ritmo que nosotros lo consumíamos. También entenderían nuestras dolencias de salud como producto de esa contradicción fundamental en la que vivíamos, en definitiva, nuestra sociedad carecía de la noción más elemental de la supervivencia, el principio de la sustentabilidad.
Esta situación les resultaría evidente considerando cuántas cosas consumimos y de qué manera las desechamos a la basura. Enterrarlas sin procesarlas y sin recuperar materiales y energía seguramente les resultará una excentricidad que no puede ser atribuible solo a pereza sino a la falta de cálculo de la entropía y el costo de las externalidades que esa práctica genera. Les resultará sorprendente la disponibilidad inmediata y barata de más recursos (renovables o no) para alimentar la producción de bienes y servicios que se tranzan en nuestra economía y que nuestros economistas hoy calculan monetariamente como el Producto Bruto Interno (PBI) del país. Todo hecho de forma lineal (extracción, producción, consumo, uso, descarte y enterramiento) sin considerar la lógica circular del ecosistema que nos alberga ni los impactos ambientales o sociales.
Hoy en la Argentina hablar de sustentabilidad suena como una excentricidad cuando muchas familias no llegan ni a fin de mes, pero la verdad es que ese también es un problema de sustentabilidad. Lo que nuestros observadores del futuro seguramente querrían decirnos hoy sería que no teníamos (tenemos) un problema de escasez de recursos (todavía) sino de administración de esos recursos. La carencia de eficiencia y eficacia en el manejo de los recursos produce que se vuelvan cada vez más escasos en el tiempo. En términos de su distribución y asignación, este modelo lineal también produce desbalances que no son sustentables. Esto explica no solo la crisis de los residuos sino todas nuestras crisis en la Argentina de hoy.
Es imprescindible que volvamos a las fuentes de circularidad de nuestra naturaleza. Para eso es indispensable un cambio de paradigma de la economía lineal a la circular que incluya la trazabilidad de los residuos, el desarrollo de un mercado de materias primas secundarias (reciclados) para la industria, normativas que regulen la responsabilidad extendida del productor, envases y embalajes, y los residuos especiales de generación universal (como pilas, eléctricos y electrónicos, y aceites) que sean nacionales y de presupuestos mínimos (obligatorias a todas la provincias).
Por la falta de sustentabilidad se disparan conflictos ambientales y sociales por recursos finitos de consecuencias imprevisibles. Si a esto le sumamos las consecuencias devastadoras del cambio climático, que llegó para quedarse, nuestro futuro no es promisorio. La disputa por estos recursos que hoy dilapidamos o enterramos será cada vez más difícil y en algún punto crítica para la supervivencia.
Ese es el escenario que enfrentamos hoy en la Argentina y de cómo lo resolvamos dependerá cómo nos estudien en el futuro, con la comprensión y la familiaridad de ser nuestros herederos descendientes o la extrañeza y la lejanía de quien estudia una civilización malograda.
Publicado en Infobae el 20 de septiembre de 2018.
Tomado de nuevos papeles

CIENTÍFICOS EXIGEN EL FIN DE LA SOBREPESCA EN EL MEDITERRÁNEO


Más de 150 científicos internacionales han exigido el fin de la crisis de la sobrepesca en el mar Mediterráneo y apuestan por un plan de gestión que incluya medidas como frenar la pesca de arrastre de profundidad. Con motivo de la reunión de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo el próximo lunes, el grupo de científicos insta a las autoridades de la UE a adoptar un plan de gestión
basado en la ciencia.
Así, han firmado la 'Declaración del Mediterráneo' de Oceana que pide el fin de la "crisis medioambiental en el Mediterráneo", que según un reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) es el mar con mayor nivel de sobrepesca del mundo.
Más de 150 científicos exigen el fin de la sobrepesca en el Mediterráneo
Para el director ejecutivo de Oceana Europa, Lasse Gustavsson, esta crisis medioambiental "no es una simple advertencia" sino la "dura realidad". "Europa lleva décadas dando la espalda a la situación y su pasividad nos ha llevado a un punto cercano al no retorno", ha denunciado Gustavsson, que exige a la UE un plan de gestión para evitar el colapso de los stocks pesqueros, "el peor de los escenarios".
En la actualidad, según la ONG el 90 por ciento de los stocks pesqueros sufren sobrepesca, con unas tasas de más del doble de los niveles de sostenibilidad recomendados. Los firmantes de la Declaración instan a la UE a restringir el arrastre de fondo, porque aseguran que es el arte de pesca "más destructivo" y proponen que se aumente la zona libre de arrastre durante todo el año, desde una profundidad actual de 50 metros hasta por lo menos 100 metros, donde se hallan agregaciones de juveniles y hábitat marinos sensibles.
Además, plantea que se reserven las aguas costeras a las pesquerías bien gestionadas y de bajo impacto y que se protejan las áreas de puesta y cría en zonas de más de 100 metros, mediante cierres pesqueros temporales o permanentes y que se establezcan límites de capturas y de esfuerzo, en línea con las recomendaciones científicas, para así restaurar y recuperar los stocks pesqueros hasta niveles sostenibles.
Con motivo de la reunión de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo el próximo lunes, el grupo de científicos insta a las autoridades de la UE a adoptar un plan de gestión basado en la ciencia.
Por último, la ONG recuerda la obligación de los países mediterráneos a restaurar todos sus stocks a niveles sostenibles en 2020 a más tardar, de acuerdo con la Política Pesquera Común. El próximo lunes comenzarán las negociaciones del Parlamento Europeo en la Comisión de Pesca que deberán terminar con la aprobación del primer plan de gestión plurianual para las especies demersales del Mediterráneo a principios de 2019. // Por: ECOticias.com / Red / Agencias//  tomado de eco noticias

PREVENGA LA INTOXICACIÓN ALIMENTARIA


Prevenga la intoxicación alimentaria
Cualquier persona puede tener una intoxicación por alimentos, pero algunas tienen una mayor probabilidad de enfermarse gravemente.
Cada año, se estima que 1 de cada 6 personas en los Estados Unidos (o 48 millones de personas) se enferma, 128 000 son hospitalizadas y 3000 mueren por enfermedades transmitidas por los alimentos. Sin embargo, ciertos grupos de personas tienen más probabilidades de contraer una enfermedad transmitida por los alimentos (también conocida como intoxicación alimentaria) o de enfermarse gravemente. Sepa por qué ciertos grupos tienen una mayor probabilidad de tener una intoxicación por alimentos y qué medidas pueden tomar para protegerse.
Las personas que tienen más probabilidades de contraer una enfermedad transmitida por los alimentos son:
  • Niños menores de 5 años de edad.
  • Adultos de 65 años de edad o mayores.
  • Personas con el sistema inmunitario debilitado a causa de afecciones como el cáncer, el VIH/sida o la diabetes, o por el tratamiento contra esas enfermedades.
  • Mujeres embarazadas.

Únase a los CDC y comparta información* acerca de la seguridad de los alimentos durante el Mes de la Educación sobre la Seguridad de los Alimentos en septiembre.
Algunas personas tienen un mayor riesgo
Algunas personas tienen una mayor probabilidad de presentar una intoxicación por alimentos porque, debido a una variedad de razones, la capacidad de su cuerpo de luchar contra microbios y enfermedades no es tan eficaz como la de otras personas.
Los niños pequeños tienen el sistema inmunitario todavía en desarrollo, por lo que la capacidad de su cuerpo de luchar contra microbios y enfermedades no es tan fuerte. La intoxicación alimentaria puede ser especialmente peligrosa para ellos porque la enfermedad puede causar diarrea y deshidratación. Los niños menores de 5 años tienen tres veces más probabilidades de ser hospitalizados si contraen una infección por Salmonella.* Y 1 de cada 7 niños menores de 5 años que reciben un diagnóstico de infección por E. coli 0157 presenta insuficiencia renal.
Los adultos mayores están en mayor riesgo, porque a medida que las personas envejecen el sistema inmunitario y los órganos no reconocen los microbios dañinos y no los eliminan con la eficacia que solían tener. Casi la mitad de las personas de 65 años o mayores que tienen una enfermedad transmitida por los alimentos producida por Salmonella,*Campylobacter,* Listeria o E. coli,* confirmada por laboratorio, son hospitalizadas.
Las personas con el sistema inmunitario debilitado no pueden luchar contra microbios y enfermedades con la misma eficacia. Las personas que reciben diálisis tienen 50 veces más probabilidades de contraer una infección por Listeria.
Las mujeres embarazadas tienen una mayor probabilidad que otras personas a enfermarse por ciertos microbios. Por ejemplo, tienen 10 veces más probabilidades de contraer una infección por Listeria.
Cinco signos de intoxicación grave por alimentos
La intoxicación alimentaria puede causar síntomas como diarrea, vómitos, malestar estomacal o náuseas. Vea a su médico si tiene:
  • Fiebre alta (más de 101.5 °F).
  • Diarrea con sangre.
  • Vómitos frecuentes.
  • Diarrea que dure más de tres días.
  • Deshidratación, que causa síntomas como sequedad en la boca y la garganta, y sensación de mareo al ponerse de pie.
Prevenga la intoxicación alimentaria
Si usted, o alguien a quien cuida, está en uno de estos grupos de alto riesgo, sepa cuáles alimentos debe evitar y qué medidas puede tomar para prevenir la intoxicación alimentaria.
Las personas que tienen una mayor probabilidad de presentar una intoxicación por alimentos no deben comer lo siguiente:
  • Productos animales poco cocidos o crudos (como carne de res, aves, huevos o pescados y mariscos).
  • Germinados crudos o ligeramente cocidos
  • Leche (cruda) y jugos sin pasteurizar
  • Queso blando (como queso fresco), a menos que diga en la etiqueta que fue elaborado con leche pasteurizada.
Consejos para prevenir la intoxicación alimentaria
  •  
    • Lávese las manos y limpie las superficies de trabajo con frecuencia. Los microbios pueden sobrevivir en muchos sitios en la cocina, incluidos los utensilios, las tablas de cortar, los mesones y sus manos.
  • Separe
    • Separe la carne de res, las aves, los mariscos y pescados, y los huevos crudos de los alimentos que vienen listos para consumir cuando los coloque en su carrito de compras, refrigerador y área de preparación de comidas. Use tablas de cortar y platos separados para la carne de res, las aves y el pescado crudos.
  • Cocine
    • Cocine los alimentos a la temperatura interna adecuada para eliminar bacterias dañinas. Use un termómetro de alimentos.
  • Enfríe
    • Mantenga el refrigerador a menos de 40 °F. Refrigere las sobras dentro de las 2 horas de cocción (o dentro de 1 hora si la temperatura externa es más de 90 °F). Siga las mismas reglas para mantener fríos los alimentos perecederos después de hacer las compras.
* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.
Más información (en inglés y en español)
Tomado de envio del cdc de eeuu

CIENTISTAS TENTAM DESCOBRIR O QUE IMPULSIONA A RELIGIOSIDADE DE UMA PESSOA


Cientistas tentam descobrir o que impulsiona a religiosidade de uma pessoa
Estudo conduzido por pesquisadores da Universidade Coventry, no Reino Unido, tenta desvendar o que impulsiona a religiosidade. Investigadores mostram que a escolha por determinada crença pode ser explicada pela cultura e por influências do próprio ambiente
VS Vilhena Soares
Peregrinos no Caminho de Santiago de Compostela: especialistas estudaram comportamento dos romeiros por meio de questionários, testes e exames de imagens do cérebro(foto: Arquivo Pessoal )
O que impulsiona a religiosidade humana: a intuição ou a razão? Pesquisadores se dedicaram a desvendar esse mistério, alvo de diversos debates na área científica. Os especialistas utilizaram questionários, testes e exames de imagens do cérebro para analisar o comportamento de peregrinos que fizeram o Caminho de Santiago de Compostela, no norte da Espanha. Com base nos resultados publicados pela revista especializada Scientific Reports, eles concluíram que a crença religiosa provavelmente está arraigada na cultura e não em alguma intuição primitiva, além de sofrer forte influência da educação. Para os cientistas, entender melhor a relação do homem com as crenças pode ajudar na condução de tratamentos médicos.
“Muitos estudos defendem que pessoas religiosas não possuem um pensamento mais lógico, e, sim, mais intuitivo. Várias pesquisas foram realizadas sobretudo na América do Norte. Porém, nós quisemos colocar essa teoria novamente à prova”, justificou ao Correio Miguel Farias, autor principal da pesquisa e professor da Universidade Coventry, no Reino Unido. “O que impulsiona a nossa crença nos deuses — intuição ou razão, coração ou cabeça? Tem havido um longo debate sobre este assunto, mas os nossos estudos desafiaram a teoria de que ser um religioso é determinado pelo pensamento intuitivo ou analítico”, ressaltou Farias, especialista em psicologia experimental.
Farias e sua equipe tentaram decifrar a relação do homem com a religião ao observar o comportamento de viajantes de uma das maiores rotas de peregrinação do mundo — o Caminho de Santiago de Compostela. Em uma primeira etapa, eles aplicaram um questionário com perguntas que englobavam temas diversos. Os andarilhos podiam optar por escolhas lógicas ou por respostas baseadas em mitos. Os resultados mostraram que os indivíduos tendiam a escolher a opção mais relacionada à razão.
Fiéis em missa celebrada pelo papa Francisco, em Palermo, na Itália: resultados da pesquisa poderão ajudar na condução de tratamentos médicos(foto: AFP / VATICAN MEDIA / Handout )
 Em um segundo experimento, os pesquisadores ofereceram uma série de enigmas aos analisados. A conclusão se repetiu: os peregrinos resolveram todos os desafios, mesmo os matemáticos, que envolviam elementos mais racionais e menos intuitivos, sem dar preferência aos menos subjetivos. Na última parte da pesquisa, os investigadores induziram uma corrente elétrica no couro cabeludo dos participantes, por meio de dois eletrodos. A estimulação cerebral foi utilizada para aumentar a atividade do giro frontal inferior direito, a parte do cérebro que controla a inibição cognitiva. “Um estudo anterior, que envolveu imagens cerebrais, mostrou que os ateus usavam mais essa área do cérebro quando queriam suprimir ideias sobrenaturais”, justificou Farias.
Os resultados mostraram que o aumento da inibição cognitiva não alterou os níveis de crença no sobrenatural. O achado sugere que não existe relação direta entre a inibição cognitiva e a fé e a espiritualidade. “Vimos que a estimulação elétrica não refletiu em qualquer alteração, não teve efeito”, destacou o autor do estudo.
Com o resultado dos três experimentos, os investigadores acreditam que a origem da crença religiosa é bem mais complexa do que se imaginava e, portanto, mais difícil de se explicar.
Os pesquisadores defendem que a religiosidade se desenvolve por causa de processos socioculturais, incluindo a educação. “Nós não achamos que as pessoas são ‘crentes nascidas’. Os dados sociológicos e históricos disponíveis mostram que nossas crenças são principalmente baseadas em fatores sociais e educacionais e não em estilos cognitivos, como o pensamento intuitivo ou analítico”, ressaltou Farias. “A crença religiosa, provavelmente, é arraigada na cultura e não em alguma intuição primitiva”, complementou o autor da pesquisa.
Influências
Nicole Bacellar Zaneti, doutora em psicologia da religião e professora substituta do Departamento de Psicologia da Universidade de Brasília (UnB), destaca que o estudo internacional mostra resultados interessantes, e que outros elementos — além da educação — podem ser considerados como influenciadores das crenças religiosas. “Esses pesquisadores destacam que não tem como provar que pessoas religiosas sejam mais intuitivas que racionais, e atestam isso por meio desses experimentos. Concordo que essas crenças possuem, como forte influência, um contexto sociocultural da própria pessoa. Acredito que temos de considerar ainda outros fatores, como a dimensão familiar, por exemplo, que é o primeiro ambiente social que experimentamos”, explicou a especialista, que não participou do estudo.
Miryelle Pedrosa, psicóloga do Instituto de Câncer de Brasília (ICB), também crê que a pesquisa consegue identificar pontos importantes relacionados à origem das crenças no comportamento humano. “A investigação mostra a importância da cultura, e a responsabilidade que ela tem de constituir cada sujeito. E falamos da cultura como um todo, seja em casa, na escola, nas leis que seguimos”, opinou a especialista. Pedrosa acredita que mudanças recentes na sociedade poderiam interferir nessas crenças futuramente. “Claro que só vamos saber depois das mudanças terem ocorrido. Mas o mundo se transforma. Hoje, temos o universo virtual, com maior acesso a informações do que antes, com dados sobre culturas e filosofias distantes de nós. Essa mudança vai interferir na maneira como construímos nossas crenças ou na não construção delas”, completou.
Aprofundamento
Farias pretende prosseguir com os estudos e se aprofundar ainda mais no comportamento humano. Há planos de realizar análises no território brasileiro. “A próxima pesquisa nós tocaremos no Brasil, ainda está começando, mas pretendemos fazer um grande estudo e recolher dados de pessoas que não são religiosas. Queremos saber como elas lidam com seus problemas, o que pensam e como reagem em relação a suas vivências”, adiantou o autor do estudo.
Zaneti entende que o tema da religiosidade merece ser ainda mais explorado, pois pode ajudar consideravelmente a área médica. “Temos muita dificuldade em lidar com a espiritualidade do paciente. Na formação de psicólogos, esse tema não é tão explorado. Apesar de muito silenciada, a religiosidade é algo que interfere no comportamento do indivíduo, inclusive em sua sexualidade”, destacou a especialista. “Muitas vezes pensamos que uma pessoa precisa frequentar uma instituição para ser religiosa, mas o que ela faz e pensa sobre o sentido da vida é uma religiosidade, não é necessário estar em uma instituição religiosa”, complementou.
De acordo com Pedrosa, compreender melhor a relação do homem com as crenças pode auxiliar no tratamento médico, principalmente em casos mais complicados. “A pesquisa sobre esse tema é válida e importante, principalmente na área em que atuo, em pacientes com câncer. Quando uma pessoa enfrenta uma situação difícil, como uma doença grave, para o tratamento é ideal saber como a mente dela trabalhará, pois a cura também depende disso”, frisou.
“Nós não achamos que as pessoas são ‘crentes nascidas’. Os dados sociológicos e históricos disponíveis mostram que nossas crenças são principalmente baseadas em fatores sociais e educacionais e não em estilos cognitivos, como o pensamento intuitivo ou analítico” Miguel Farias, principal autor da pesquisa // tomado de correio braziliense

ROBÓTICA, GENÉTICA Y AGRICULTURA ESPACIAL, CLAVES EN LUCHA CONTRA EL HAMBRE , es así ?


 Robótica, genética y agricultura espacial, claves en lucha contra el hambre
Foto ilustrativa | AGENCIAS EFE HOLANDA |
 La ciudad holandesa de Wageningen, en la orilla norte del río Rin, acoge ambiciosos proyectos para combatir el hambre y el desperdicio de alimentos en el mundo mediante la tecnología, desde robots hasta edición genética.
 De esos proyectos forman parte organizaciones públicas y privadas, agricultores, expertos y jóvenes investigadores, muchos de ellos presentes esta semana en la localidad alemana de Düsseldorf y en Wageningen para abordar los retos de la seguridad alimentaria y la agricultura en un foro organizado por la firma Bayer.
 "Se trata de potenciar la producción para tener mejores cultivos con menos enfermedades, cerrar las brechas de rendimiento e impulsar el consumo sostenible", explicó Arthur Mol, rector de la Universidad de Wageningen, destacada mundialmente en el área de la agricultura y la nutrición.
 La ONU alertó la semana pasada de que el hambre creció en 2017 por tercer año consecutivo, hasta afectar a 821 millones de personas en todo el mundo, mientras que el desperdicio anual de alimentos alcanza los 1.300 millones de toneladas, de los que 127 millones corresponden a Latinoamérica.
 Para los investigadores de Wageningen, en los países con ingresos medios o altos los consumidores son los principales responsables de ese despilfarro, pero en las regiones con ingresos más bajos, donde el almacenamiento y la distribución de los productos es deficiente, las mayores pérdidas ocurren poco después de la cosecha.
 Mol instó a evaluar opciones en "consumo sostenible, nutrición saludable, cadenas de suministro y sistemas de producción climáticamente inteligentes para combatir esos problemas", al referirse al plan "Hambre cero", que busca obtener "dos veces más con dos veces menos" y en el que cuentan con socios en más de 100 países en el mundo.
 Organizaciones científicas y tecnológicas se han centrado en el "big data" (análisis de datos para tomar decisiones) sobre el clima, las condiciones del campo y la salud de los cultivos para ayudar a los agricultores a optimizar las cosechas y evitar el desperdicio.
 Daniel Koppel, directivo de Prospera, una compañía israelí de datos de tecnología agrícola, resaltó las posibilidades de la digitalización en el cultivo y la cadena de producción.
 Los campesinos "estaban acostumbrados a tomar decisiones basadas en su instinto" pero ahora pueden consultar información, incluso desde un sencillo teléfono móvil, y "mirar la interacción de variables, como el clima, la calidad del suelo, las amenazas de las plagas" y establecer, por ejemplo, cuánta agua o fertilizante se necesita, en qué punto y en qué momento.
 La tecnología ha llevado incluso a considerar las técnicas espaciales para aplicarlas en zonas con condiciones difíciles para el cultivo y usar la edición genética para el control de plagas.
 Connor Kiselchuk, miembro del equipo de cultivos espaciales de la NASA, citó el potencial de un proyecto para producir alimentos en condiciones extremas que ha sido probado en Antártida y en el que se intenta simular cómo podrían crecer plantas en la luna o en Marte.
 En el proyecto, basado en la hidroponía (cultivo de plantas en agua) e impulsado por el Centro Aeroespacial Alemán, lograron cultivar lechuga, tomates, pepinos, pimientos y rábanos en un ambiente estéril y sin luz, lo que abre la posibilidad para su aplicación también en zonas como las desérticas.
 El microbiólogo holandés John van der Oost considera que esa es una de las áreas más prometedoras para la agricultura junto con la de la "tecnología de edición genética".
 El experto se refirió a la denominada CRISPR-Cas9, una técnica para "editar" el genoma de cualquier célula, que funciona como unas tijeras, que cortan segmentos ADN de una manera muy precisa y controlada, lo que al final permite modificar el producto.
 En el caso de la agricultura ofrece la posibilidad de escoger las características de color, calidad y tamaño de una verdura, así como aumentar la producción y la resistencia a enfermedades o plagas.
 Los científicos y labriegos reunidos en el foro "Diálogo sobre el Futuro de la Agricultura" destacaron que estas tecnologías ya se encuentran en mayor o menor medida en todo el mundo.
 En Latinoamérica, los proyectos apoyados pro la universidad de Wageningen son más de un centenar e incluyen uno de gestión del agua en el sector cafetero colombiano mediante inteligencia climática.
 También uno de conservación digital en el Pantanal brasileño; el uso de "big data " para la gestión de áreas marinas protegidas en Ecuador; y el mapeo digital de suelos en la Pampa argentina.
 "La innovación tiene un enorme potencial de sostenibilidad. No tengo ninguna duda de que cambiará la forma de aprovechar los recursos", sostuvo Michael Stern, líder de Agricultura Digital de Bayer. // tomado de los tiempos de Bolivia