miércoles, 17 de noviembre de 2021

“DÍA INTERNACIONAL PARA LA TOLERANCIA”

  

16 de Noviembre:

“DÍA INTERNACIONAL PARA LA TOLERANCIA”


 

Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano. Walt Whitman (1819-1892) Poeta estadounidense.

 

                En 1996, la ONU, invitó a sus miembros a que el 16 de Noviembre de cada año observaran el Día Internacional de la Tolerancia.         En razón es que el 16/11/1995 se aprobó la Declaración de Principios para la Tolerancia.

                La misma en su artículo 1º expresa: “La tolerancia consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos. La fomentan el conocimiento, la actitud de apertura, la comunicación y la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. La tolerancia consiste en la armonía en la diferencia. No sólo es un deber moral, sino además una exigencia política y jurídica. La tolerancia, es la virtud que hace posible la paz, contribuye a sustituir la cultura de guerra por la cultura de paz. La tolerancia es la responsabilidad que sustenta los derechos humanos, el pluralismo (comprendido el pluralismo cultural), la democracia y el Estado de derecho. Supone el rechazo del dogmatismo y del absolutismo y afirma las normas establecidas por los instrumentos internacionales relativos a los derechos humanos.” 

                En la fecha deberíamos hacer un profundo examen de conciencia sobre nuestras actitudes y conductas para con los demás y sobre todo en relación a aquellos que no participan de nuestras creencias, opiniones o culturas.

                En el devenir histórico nos hemos alimentado de odios y desconfianzas y muchos de los enfrentamientos fueron producto de prejuicios culturales, políticos y religiosos, entre otros.

                Se impone un cambio de actitud frente a los “distintos”, encarando un nuevo aprendizaje, ya que la tolerancia y la confianza en las diversas comunidades no se logra de la noche a la mañana; sino que requiere tiempo y esfuerzos, ya que la intolerancia enraiza en la ignorancia y el temor a lo desconocido, al "otro".

                En el país y a la luz de lo que ocurre, el día debería cobrar un valor especial, ante el discurso hegemónico de los sectores de poder económico y político que buscan estigmatizar y marginar a quienes no comulgan con su pensamiento, con la complicidad de gran parte de los medios masivos de comunicación.

                La intolerancia se eleva en la disputa política a dimensiones nunca vista, buscando proscribir a los que honestamente coinciden con políticas populares y nacionales, poniendo en la picota a muchos, sólo a través de la imputación mediática, indiscriminada y sin sustento, y reiteradas hasta el hartazgo. 

                Este disvalor se ha hecho normal en el trato con el otro, por lo que desarmar esa matriz perversa, es un desafío para recomponer la trama social y sus relaciones, caso contrario todas las brechas se irán profundizando.

                La fecha es una oportunidad de reflexión y debates sociales y políticos profundos sobre los problemas de intolerancia locales. Es una ocasión para proponer acciones sinceras en dicha dirección.

                Si bien el problema es mundial, y aumenta en muchas partes, sus manifestaciones generalmente se inician y adoptan formas locales o nacionales, las que se expanden en todas direcciones.

                Cada uno tiene su cuota parte de responsabilidad en el tema, pero también la posibilidad de usar herramientas a su alcance para revertir estas actitudes, de nosotros depende hacerlo, sobre la base del respeto.

                Desde ahora y para siempre, comencemos a actuar para que la celebración de este Día pueda ayudar a promover la tolerancia en cada país y en el mundo.

                Se necesita lograr la participación de toda la sociedad, en la búsqueda de un mundo libre de intolerancia.

                “Una guerra medra nutriéndose en la intolerancia, la paz exige lo contrario. Reemplazar la desconfianza por una mejor comprensión de la cultura y las aspiraciones de los demás, contribuirá a que aprendamos a avenirnos y abonará el camino de una paz duradera.” Koichiro Matsuura. Ex Director General de la Unesco.

 


ENVIADO POR PROFESOR DR RICARDO MASCHERINI CIUDADANO ILUS

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