CUANDO RESPIRAR PUEDE MATARNOS
Quizás por crianza o por irresponsables, hemos creído que el
agua, el aire o el suelo eran inagotables, más allá de las tropelías que podíamos cometer. Pero la
realidad nos estalla en la cara y muestra que el agua escasea y se deteriora,
que el suelo se torna improductivo y avanza la desertificación y el aire, por
la polución es irrespirable y peligroso.
La
implicancia de la contaminación del aire y la necesidad de encarar la
disminución de la misma, están marcados por la gran cantidad de patologías y
afecciones respiratorias crónicas que disminuyen la salud y pueden provocar la
muerte, repercutiendo negativamente sobre los servicios de salud de todos los
países.
Por
una concepción de desarrollo sin límites, pagamos con salud y calidad de vida
la desnaturalización de un recurso fundamental para la vida y para acreditar la
gravedad de los hechos citaremos estudios efectuados en otras latitudes, ya que
en el país casi no existen tales, es más no se sabe cuáles son los estándares
que se aplican a la calidad del aire, menos si se hacen controles en tal
sentido y cuáles son los informes periódicos que se deben hacer.
Un
informe de España, dice que a lo largo de 2012, el 94% de su población respiró
aire contaminado, de acuerdo a los valores recomendados por la Organización
Mundial de la Salud (OMS) y afirma que: “El tráfico en zonas metropolitanas
sigue siendo el principal agente contaminador del aire, mientras que las
administraciones públicas continúan sin tomar medidas proporcionales a la
gravedad del problema”, que provoca más de 25.000 muertes al año.
Para colmo rara vez se informa al ciudadano sobre la
gravedad del problema y menos se establecen Planes de Mejora de la Calidad del
Aire o para reducir la contaminación, lo
que denota falta de voluntad política.
En Francia, la contaminación del aire causa la muerte
prematura de 42.000 personas al año, lo que tiene un costo económico de casi
100.000 millones de euros, según un informe del Senado. La comisión del Senado
que realizó el estudio, dicen que la partida más importante son los 48.000
millones de euros derivados de las muertes prematuras, de acuerdo con los
cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a los que se añaden los
gastos médicos dedicados al tratamiento de enfermedades como el asma, algunos
cánceres o problemas cardiovasculares causados por el aire contaminado. Otro
aspecto particularmente gravoso en términos financieros son las 650.000
jornadas de bajas laborales prescritas por culpa de la polución. París se ha
adelantado y ha decidido prohibir los autobuses y camiones más contaminantes,
así como un calendario para progresivamente impedir la circulación de vehículos
diesel.
Los
últimos estudios en la UE estiman en 450.000 el número de muertes prematuras
anuales por la mala calidad del aire, lo que a su vez tiene un coste
disparatado, que asume toda la sociedad, no la industria del automóvil.
La principal fuente de contaminación en ciudades (donde vive
la mayor parte de la población) es el tráfico, pero parecería que esto no es
materia de las áreas de seguridad vial, aunque mate más personas que los
accidentes.
En
nuestro país, no hay mucho conocimiento en torno a estos temas, ni se nos
informa al respecto, no se sabe dónde consultar en nuestras ciudades los
niveles de contaminación y dónde se ubican las estaciones de monitoreo?
No
existen informes periódicos por lo menos públicos, sobre las partículas en
suspensión, nivel de ozono troposférico (O3), dióxido de azufre (SO2) y dióxido
de nitrógeno (NO2).
Hoy la medicina empieza afirmar que estos contaminantes son
los principales responsables de los accidentes cardiovasculares y
respiratorios, y una evaluación de 2013 realizada por la Centro Internacional
de Investigaciones sobre el Cáncer de la OMS determinó que la contaminación del
aire exterior es carcinógena para el ser humano, y que las partículas del aire
contaminado están estrechamente relacionadas con la creciente incidencia del
cáncer, especialmente el cáncer de pulmón. También se ha observado una relación
entre la contaminación del aire exterior y el aumento del cáncer de vías
urinarias y vejiga.
Si
como afirma algún estudio que: caminar media hora en un microcentro atestado de
tráfico equivale a fumar entre 15 y 40 cigarrillos, el problema se complica.
Mientras todo esto ocurre, que pagamos con calidad de vida, los
municipios a través de una legión de inspectores, sólo se ocupan de recaudar y
rara vez instrumentan planes de mejoramiento de la calidad del aire, para la
protección común y lo que es peor el ciudadano de a pie por falta de
información deliberada no se encuentra en condiciones de exigir dichas medidas.
Lo dejo para que lo piense, averigüe y luego exija y me
despido hasta la próxima aguafuertes.
Ricardo Luis
Mascheroni - Docente
No hay comentarios:
Publicar un comentario