Los aviones, contra el piso y daños millonarios
En el aeródromo de Bell Ville, el viento averió 10
aeronaves. Más de mil árboles habrían caído en la ciudad. Horas después de este
temporal, otro generó destrozos en localidades del sur provincial.
Arrasado. El aeroclub parecía ayer bombardeado. Las
avionetas fueron apiladas por el viento. Calculan allí una pérdida de siete
millones (La Voz).
El vendaval que azotó a la ciudad de Bell Ville el jueves
dejó numerosas postales de daños. Pero ninguna con el impacto que el viento
huracanado dejó en el aeroclub local. Los hangares volaron y de 11 aviones, 10
resultaron con severos daños, al punto de quedar inutilizados. “Quedó en
ruinas, los aviones destrozados, están uno arriba de otro”, graficó Adrián
Fernández, directivo del aeródromo local. Algunas primeras estimaciones en la
entidad apuntaban un daño, sólo allí, de siete millones de pesos.
Mientras, ayer, la
ciudad de Bell Ville trataba de recuperar alguna normalidad. El servicio
eléctrico ya estaba anoche repuesto en casi toda la zona urbana. Fueron
cientos, o más de mil según algunos cálculos, los árboles abatidos por el
viento. Postes y carteles en el suelo se vieron en todos los barrios. Al menos
cinco viviendas vieron volar sus techos. Varios galpones resultaron con severos
daños. Dos autos fueron aplastados por árboles y cuatro antenas de emisoras de
radio quedaron por el suelo.
Además del viento, la lluvia sumó complicaciones. Unas 60
personas de un barrio muy humilde fueron evacuadas al anegarse sus viviendas.
Ayer el municipio trataba de ordenar su regreso a los hogares.
El intendente Nelson Ipérico razonó que, dada la envergadura
del fenómeno, era “un milagro” que no hubiera que lamentar personas heridas.
Apenas se reportaron un par de casos pero con lesiones leves.
El municipio solicitó la asistencia de la Provincia. Ayer,
desde el Ministerio de Desarrollo Social se realizaba un primer relevamiento de
las necesidades familiares más urgentes de atender.
Se estima que las ráfagas de viento llegaron a los 140
kilómetros por hora, aunque la estación meteorológica del Aeroclub no pudo
medirla porque también resultó destruida.
Rubén, vecino de barrio Haedo, aseguraba ayer que jamás
había visto “algo así” en esta ciudad. Otros vecinos, con décadas en Bell
Ville, reafirmaban similares frases.
En la región. Aunque
con menor impacto, también hubo daños por caídas de árboles, carteles y postes
en varias localidades cercanas, como Marcos Juárez, Leones y Camilo Aldao.
Pero el susto no
terminó allí. A ese temporal registrado poco antes de las 17, le siguió, sobre
la medianoche, otro intenso viento que volvió a encender alarmas en todo el
sudeste cordobés. Pero esta vez, pasó ya sin provocar daños en esta zona.
Al sur, también. Donde si generó destrozos ese segundo
temporal de vientos del jueves, ya de noche, fue en el sur provincial. En
localidades como Río Cuarto, Huinca Renancó, Vicuña Mackenna, Moldes y Sampacho
hubo caída de árboles, postes y carteles.
Hoy y mañana. Para
hoy y mañana, el Servicio Meteorológico Nacional no pronostica lluvias ni
tormentas sobre el territorio cordobés.
Las chapas en el cable
Susto. Las chapas de cuatro metros de largo que cubrían el
techo de madera de una casa de barrio Jorge Newbery, en la ciudad de Córdoba,
salieron desprendidas en plena tormenta de ayer a la madrugada y cayeron sobre
los cables de media tensión. La vivienda está habitada por mayores y seis
niños. Por suerte, no hubo heridos.
Tomado de La voz del interior de Córdoba ar

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