viernes, 14 de diciembre de 2012

YERBA MATE reduce producción por cambios en régimen de lluvias por Niño


10 MILLONES DE KILOS MENOS QUE EN 2011
Baja la producción de yerba por la sequía
A raíz de la sequía que viene castigando al Norte de la provincia, la producción de yerba cayó casi 10 millones de kilos, respecto al año pasado.
El sector Yerbatero correntino continúa sufriendo los embates de la sequía. La falta de precipitaciones en la zona productora redujo considerablemente los rendimientos de los yerbales del Norte de Corrientes, y en el lapso enero-octubre, se cosecharon cerca de 10 millones de kilos menos que en el mismo período del año pasado.
Las estadísticas elaboradas por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) señalan que en los primeros diez meses del año, la zona de Corrientes perdió casi 10 millones de kilos de producción, en comparación con el mismo período de 2011. De los 102.119.181 kilos que habían ingresado a secaderos el año pasado, durante el corriente la cifra se redujo a 92.529.858. Para ser exactos, 9.589.323 kilos menos en el mismo lapso productivo. Y es el menor volumen de producción en los últimos cinco años.
A la hora de encontrar las razones para esta reducción, la sequía que castigó a la zona productora de yerba mate en Corrientes, desde fines del año pasado, hasta mediados de 2012, es el principal condicionante. La falta de lluvias en invierno y otoño –épocas tradicionalmente húmedas- perjudicó considerablemente los rendimientos en los yerbales plantados en los departamentos Santo Tomé e Ituzaingó, generando bajas de entre 8% y 15% en los rendimientos.
Esteban Fridlmeier, productor Yerbatero y representante de la provincia de Corrientes en el Directorio del Inym, explicó que en el promedio general de rindes en los yerbales de Corrientes es de entre 5,5 y 6,5 toneladas por hectárea. Sin embargo, hay campos con manejos de alta densidad (entre 2.222 y 3.200 plantas por hectárea), que pueden duplicar estos rindes.
No obstante, las consecuencias de las sequías llegaron a casi todos, sin distinción de densidad en la plantación, exceptuando a quienes utilizan sistemas de riego. “La falta de agua no permitió que brote la hoja ni que gane peso, porque el fertilizante que se le aplica no puede trabajar bien; así que la reducción de los rindes fue en casi todos lados”, dijo el productor y directivo de la Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig.
No obstante, durante el año la merma no se había notado, y salió a la luz en las últimas estadísticas del Inym. “Eso se dio porque hubo un adelanto de cosecha, por eso los valores parecían normales; pero esta situación la veníamos advirtiendo desde hace bastante”, dijo Fridlmeier.
En este sentido, cabe recordar que el sector yerbatero viene de una emergencia agropecuaria del año pasado a raíz de las heladas que azotaron la zona productora en el invierno de 2011. Por ello, durante el transcurso de este año recibieron un ayuda económica por parte del Ministerio de la Producción, que alcanzó a unos 500 productores de menos de 50 hectáreas de yerbales. (Ver “Heladas…”)
Para contrarrestar la falta de precipitaciones, los yerbateros cuentan con algunas líneas de financiamiento con tasas blandas, ya sea para aplicación de sistemas de riego en los campos, como para el mejoramiento de los yerbales.
A través del Ministerio de la Producción, existe el Fideicomiso Yerbatero, que prevé un fondo para inversiones que los productores quieran realizar en sistemas de ferti-riego, como así también en mejoramiento de suelos o plantas.
También el Inym cuenta con un programa destinado a los productores, denominado “3x1”. En este caso, cada productor que tiene 3 hectáreas de yerba mate en condiciones de producción bajas, el ente Yerbatero financia la renovación de una hectárea con yerbales de alta calidad y productividad, que incluso producen más que los tres juntos.
Precios
Más allá de la pérdida de volumen de la cosecha de yerba mate –que durante octubre y noviembre se mantiene suspendida por resolución del Inym- los productores que cuentan con stock pueden sacar mejores precios, a raíz de la oferta limitada y la demanda sostenida del producto.
Sin embargo, las industrias están padeciendo algunos problemas financieros por esta situación, ya que además de tener que abonar precios más altos, deben hacerlo al contado, ya que la falta de materia prima los obliga. “Las empresas tienen que endeudarse para pagar al contado, y eso termina saliendo más caro todavía para el sector industrial”, señaló Fridlmeier.
Tomado de diario El Litoral de CTES ar 

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