miércoles, 1 de abril de 2020

PANDEMIAS EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD


Pandemias en la historia de la humanidad
Por Osvaldo Nicolás Pimpignano
Desde que la Organización Mundial de la Salud determinó considerar pandemia a la situación generada por el coronavirus, que ya se extiende por más de 130 países, muchos lectores ahondan en la búsqueda de las principales enfermedades que asolaron a la especie humana, muchas de las cuales pasaron inadvertidas para habitantes de regiones distantes, de donde se desarrollaron por las dificultades de entonces con la comunicación.
La vida humana estuvo expuesta desde el origen de los tiempos a  plagas, pestes, gripes y un sinfín de enfermedades que provocaron la muerte de millones de personas, sin que se conocieran  inclusos las causas. Las comunidades se encomendaban a sus dioses y les ofrecían ofrendas y sacrificios. Analizaremos algunas de ellas.
En su libro El Decamerón, el italiano Giovanni Boccaccio (16/06/1313 – 21/12/1375) cuenta cómo vivió Florencia la llamada peste negra, el mal que asoló a la entonces próspera urbe, en la cual solo sobrevivieron uno de cada cinco habitantes.
Boccaccio relata referencias del mal que no solo afectó a Italia, sino a otros países de Eurasia y cuyo origen ubicaba en Asia,  posiblemente en China, aunque comenzó a hacer estragos por la ciudad de Mesina. El mal tuvo su pico de 1347 a 1353, y según los estudiosos del tema, fue provocado por la bacteria Yersinia pestis.
Los judíos fueron culpados en muchos lugares por la propagación de la enfermedad, lo cual generó persecución y muerte, aunque los estudiosos aseguran que el comercio entre Asia y Europa fue la fuente principal de contagio, sobre todo a través de los marineros.
El mal se extendió por todos los países de la región, llegó incluso al norte de África y solo Finlandia e Islandia, entre los países europeos, quedaron al margen. La medicina de entonces no permitía investigar la enfermedad y tampoco encontrar la cura necesaria, por lo cual cientos de miles de personas quedaron abandonadas a su suerte, muchas de ellas expulsadas de sus casas por los propios familiares.
Al aparecer los primeros síntomas: fiebre alta, tos, y esputos sanguinolentos, sangrado, mucha sed y manchas en la piel, entre muchos otros, los enfermos eran apartados al momento y los considerados sanos huían de ellos sin saber que poco después podían verse en la misma situación.
La viruela
La viruela, causada por el virus variola, se conocía desde 10.000 años antes de Cristo. Y durante mucho tiempo las epidemias, se sucedían unas tras otra diezmando poblaciones enteras, al extremo de que algunas culturas preferían esperar a que los hijos contrajeran la enfermedad y sobrevivieran para luego ponerles un nombre.
De los enfermos, un tercio moría. En la India pensaban que la solución era la bendición de una deidad, lo cual posibilitó que contagiara a muchas personas que acudían a adorarla, durante el siglo XVIII, mató y desfiguró a millones de personas.
En América llegó de la mano de los conquistadores y fue factor importante en la derrota del imperio Inca y la caída del Tahuantinsuyo.
Antes, en 1520, afectó a los aztecas que defendían Tenochtitlán y provocó, incluso, la muerte de uno de sus líderes, Cuitláhuac. Sin embargo, se ensañó en el territorio del imperio Inca, donde antes de llegar los españoles vivían unos 14 millones de personas, y para el siglo XVIII apenas estaba poblado por un millón y medio. La viruela no perdonó al emperador Huayna Capac, cuyo deceso generó una guerra civil, bien aprovechada por los conquistadores.
FOTO Rahima Banu Begum de es la última persona registrada en ser infectada de forma natural por el Variola virus, desarrollando la enfermedad de la viruela mayor, la variedad más mortífera de la enfermedad.
El caso ocurrió el 16 de octubre de 1975, cuando la niña de dos años de edad vivía en un del estado de Bangladés. El desarrollo de los primeros síntomas de la enfermedad  fue alertado por Bilkisunnessa, una niña de ocho años de edad.
La aparición del caso fue alertada por vía telegráfica a Donald Henderson, quién trabajaba en la campaña de la Organización Mundial de la Salud para la erradicación de la enfermedad. Un equipo de la OMS se desplazó al lugar y cuidó de Banu, que se recuperó completamente.
Dos personas más desarrollaron la viruela con posterioridad a Rahima Banu, Ali Maow Maalin y Janet Parker. Sin embargo, Ali contrajo la Viruela menor, mucho más leve que la de Rahima; y Janet tuvo la desgracia de contraer la Viruela no naturalmente, sino por culpa de un accidente en un laboratorio británico. Janet fue la última persona que se registra fallecida a causa de la Viruela
La gripe española de 1918
La pandemia de gripe, o gripe española, volvió locos a los estudiosos, porque en lugar de ensañarse en los niños y los ancianos, escogió a los jóvenes y adultos saludables, además de los animales, sobre todo a los perros y gatos domésticos, entre los cuales causo estragos. Se supone que fue esparcida por los soldados que retornaban al final de la guerra.
Para muchos estudiosos, constituye la pandemia más devastadora de la historia humana, con una cifra de muertos que oscila entre los 40 y los 100 millones de personas, en dependencia de las fuentes y los autores que se consulten.​
El nombre de española se debe a la importancia que le prestó la prensa del país ibérico, pero la mayor cantidad de muertos ocurrió en China, donde unos 30 millones de personas perdieron la vida, entre ellos el 35% de los militares que se enfermaron. En Estados Unidos murió más de medio millón de personas y en España un cuarto de millón. También afectó en menor medida a América Latina y los demás continentes.
Desde  la Organización Mundial de la Salud aseguran que una lista de esas enfermedades puede ser interminable, pero incluiría, seguramente, el paludismo, que aún se cobra miles vidas cada año; la lepra, la fiebre amarilla, el dengue, la tuberculosis, la sífilis, el sarampión, o las gripes de los últimos años, generadas por los SARS.
Las pandemias aparecieron con la aglomeración de las personas en grandes ciudades, y nombres como la peste negra, la viruela o la peste bubónica causaban pavor solo de mencionarlas, aunque la humanidad vivió otras causas de muerte, como las guerras o las conquistas, sobre todo la de América y las costas del Mar de la China, donde la llegada de los conquistadores y mercaderes sirvió para esparcir enfermedades desconocidas, que provocaron decenas de millones de muertes.
FUENTE – Sputnik Moscú
Por Osvaldo Nicolás Pimpignano
Periodista de Investigación – FLACSO
Para: ASOCIACION ECOLOGISTA RIO MOCORETA
Las imágenes fueron tomadas de la Web

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