sábado, 27 de junio de 2020

CON CUIDADOS ESPECIALES ABREN COMERCIOS Y GIMNASIOS en Corrientes Ar


Tras la reapertura, comercios, bares y gimnasios resisten con incertidumbre
Cada rubro tiene una realidad particular, pero en líneas generales desde varios sectores expresaron a El Litoral que la pandemia impactó de manera negativa en su productividad y todavía esperan que se reactive el consumo de bienes y servicios.
 Comercios vacíos con carteles de “alquilo”, bares que devinieron en delivery y gimnasios que ofrecen sus equipos para alquilar son algunas de las escenas que dejó la paralización laboral durante la primera etapa de cuarentena. Hoy se cumplen cien días de confinamiento preventivo y, tras la reapertura de la actividad mercantil en la provincia, los que lograron mantener su labor resisten con una sensación de incertidumbre, y ya se acostumbraron a los nuevos hábitos sanitarios.
Así lo expresaron a El Litoral los referentes del sector comercial y de gimnasios, quienes más allá de las realidades diversas de cada rubro coinciden en que la pandemia impactó de manera negativa en su productividad. Sucede que, si bien se muestran agradecidos por la posibilidad de trabajar, destacan que tuvieron un importante decrecimiento de clientes y/o socios.
“Desde que la actividad comercial se reactivó, hay movimiento porque la gente sale a mirar vidrieras, pero no gasta. Ya no compran zapatillas, sino que prefieren usar ese dinero para adquirir alimentos no perecederos. Esto también afecta a los bares, porque antes compraban algo rico afuera y ahora buscan preparar comidas caseras. De este modo, vemos que las ventas en el sector minorista cayeron muchísimo, un ejemplo de ello fueron los resultados alcanzados en el Día del Padre y los obtenidos en las últimas encuestas que realizamos”, explicó a este medio, Augusto Massochi, secretario de la Asociación de la Producción, Industria y Comercio de Corrientes (Apicc).
Para conocer la situación económica de la provincia, todos los meses la Fecorr (Federación Empresarial de Corrientes) y Apicc realizan una encuesta entre sus afiliados. El último informe notificó que poco más del 85% de los empresarios y comerciantes consultados afirmó tener una variación negativa en sus ventas de mayo en relación con el mismo mes del 2019.
“Las tiendas tradicionales son las que subsisten porque tienen una clientela fija, al igual que los supermercados o las farmacias. Sin embargo, los que tenían dos o tres pequeños negocios mantuvieron sólo uno, otros se reinventaron como quioscos y algunos directamente cerraron. Las agencias de turismo también se vieron muy afectadas”, señaló el secretario de Apicc.
Con un panorama bastante similar, el presidente de la Asociación de Gimnasios de Corrientes, Vicente Farías, comentó a El Litoral que todavía la demanda de socios es muy baja, pero a la luz de la situación de otras provincias ellos aún tienen perspectivas de mejoras.
“Lo más importante ahora es que por lo menos podemos trabajar y estamos haciendo todo lo posible para llegar a fin de mes. Cuando regresamos a la actividad tuvimos que pagar las deudas de alquiler, impuestos, gastos de mantenimiento y ahora estamos tratando de subsistir. De todos modos, nos sentimos privilegiados de poder abrir nuestras puertas, porque en otras provincias como Formosa o Jujuy están mucho más afectados porque siguen con sus salones cerrados”, precisó Farías.
A su vez, los bares y restaurantes se reinventan con la intensificación de los deliverys y esperan tiempos mejores. De hecho, algunos tuvieron que cerrar definitivamente porque no pudieron afrontar los gastos, en tanto que otros sólo se dedican a preparar comida para llevar o las clásicas viandas.
En definitiva, sólo los supermercados o ciertas empresas dedicadas a alimentos o productos de farmacia tuvieron un incremento en las ventas o mantuvieron al menos sus clientes en este período de cuarentena, pero también es cierto que están sumidos en un clima de incertidumbre.
Prevención
Las medidas de higiene y seguridad, que fueron formuladas en protocolos por el covid-19, en estos cien días de cuarentena, se convirtieron en hábitos para los comerciantes y propietarios de bares y gimnasios que le temen a los contagios. Es que la detección de un caso podría implicar volver a la paralización laboral.
Al respecto, desde la Asociación de Gimnasios, Farías comentó que “los profesores están con todos los productos a mano continuamente. Estamos trabajando con un protocolo estricto, desde el ingreso del gimnasio los alumnos pasan por una alfombra desinfectante, un tótem donde se pueden colocar alcohol en gel. Además, estamos con todas las máquinas higienizadas y ante el más mínimo uso, se vuelve a limpiar”.
De hecho, mismas medidas se intensifican en los negocios de toda la ciudad. Sucede también que nadie quiere regresar a la fase 1, sobre todo porque los comercios estuvieron cerrados por más de 30 días mientras que los restaurantes y gimnasios por casi más de tres meses.
Tomado de el litoral de ctes ar

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