Lluvias llegan en muy
buen momento para los cultivos de segunda recién sembrados
Las precipitaciones
registradas en gran parte del país, y en especial en esta región, llegan en muy
buen momento para el sector agrícola, y aunque no impactan a nivel de las
aguadas, benefician a las pasturas y alivian el panorama que generan las altas
temperaturas.
La fuerte tormenta
que se abatió sobre esta zona en la tarde del martes tuvo escaso impacto en
Paysandú, siendo la zona de Chapicuy y el norte del departamento los que más
sintieron la fuerza del fenómeno climático, por la caída de grandes ramas de
árboles y algunas columnas.
De acuerdo a la
información aportada a EL TELEGRAFO por productores, el mayor registro
pluviométrico se verificó en El Eucalipto, en donde de acuerdo a lo indicado
por Fernando Ventura, llovió 40 milímetros, “y sin daños por la tormenta”.
No muy lejos de allí,
en el predio de la familia Boffano-Rodríguez, en el kilómetro 122 de Ruta 26,
fueron 35 mm; “todo bien, sin luz”, señalaron resignados ante el problema que
se genera cada vez que hay tormenta fuerte, que determina rápidamente la falta
de energía eléctrica en un amplio radio de varios kilómetros.
En la zona de la
Colonia José Batlle y Ordoñez “fueron 31 milímetros y algo de granizo en la
tarde”, dijo el productor José Ramos. En la zona de Capilla del Carmen, a 7
kilómetros de Merinos, Giancarlo Menegazzi informó de 30 mm, “siendo una
tormenta de viento, pero sin problemas”. Por su parte, Carlos Hiriart dio
cuenta de 25 mm en Piñera, considerándola “una excelente lluvia, sin problema
por el viento, más allá de alguna rama caída”, enfatizando que “por suerte con
luz”.
En Puntas de Arroyo
Negro fueron “20 milímetros y poco viento”, de acuerdo a lo indicado por
Gustavo Dalmás, en tanto José Brasesco manifestó que en la zona de Paso
Guerrero fueron apenas 12 milímetros y sin problemas por el viento, y
“Carlucho” Moreno precisó que en el kilómetro 9 de Ruta 90 fueron 8 milímetros
y el viento “volteó un par de árboles”.
Datos aportados por
Jefatura de Policía de Paysandú establecen que en Chapicuy llovió 28
milímetros, con grandes ramas de árboles caídos y algunas columnas. En
Porvenir, Guichón y Piedras Coloradas fueron 12 milímetros el agua caída.
Eduardo Filliol
indicó que en su establecimiento en Arroyo Malo “llovió 10 milímetros y a un
kilómetro de casa, 25”. En tanto, en “Piedra Mora”, ubicado en Guarapirú,
“fueron 35 y sin complicaciones por la tormenta”.
En el caso de Carlos
Artía, dijo que en el establecimiento “Atalaya”, en el norte del departamento,
están sin luz desde el inicio de la tormenta, al tiempo que comunicó que en
Zeballos llovieron 35 mm, constatándose la voladura de algunos techos en la
zona a causa del viento”.
CULTIVOS
El panorama para los
cultivos de verano continúa siendo bueno. Si bien el calor que azotó el país
durante diciembre retrajo algunas siembras de segunda e impactó en el potencial
productivo de algunos cultivos de maíz, en la actualidad las recientes
precipitaciones han permitido culminar de buena manera las siembras de segunda.
Específicamente, el
panorama para la soja es aún mejor que para el resto de los cultivos. La
oleaginosa sufrió la intensa ola de calor que provocó un atraso en la
implantación de los cultivos de segunda, pero las lluvias de comienzo de año
permitieron culminar con el remanente que quedaba por sembrar así como
aportaron tranquilidad, para el ciclo productivo, de las sojas de primera.
Técnicos de distintas zonas dijeron a Tardáguila
Agromercados que la intención de siembra de un principio se mantiene, por más
que haya existido un retraso, y que en los próximos días finalizará la siembra
total. También han señalado un incremento respecto a la zafra pasada.
En ese sentido la oficina de Programación y Políticas
Agropecuarias (Opypa), en su anuario 2013 recientemente publicado, también
apunta que de existir condiciones climáticas que lo permitan se experimentará
un incremento en el área de 5 a 10%.
Por lo tanto, estaríamos frente a una nueva zafra récord de
soja, superando incluso el 1.400.000 hectáreas. A nivel productivo, asumiendo
un rendimiento promedio en torno a los 2.500 kilos por hectárea, se estarían
superando las 3.500.000 toneladas.
MAÍZ
La situación del maíz
es algo distinta, los cultivos de primera sufrieron bastante más la ola de
calor del mes de diciembre, lo que perjudicó y provocó una merma en los
cultivos plantados tempranamente, impactando directamente en el potencial de
rendimiento.
En algunas zonas del país, litoral principalmente, se
comenzó con el picado del cultivo ya que el llenado de grano fue muy escaso. No
obstante, se espera que el maíz tenga rendimientos aceptables, impulsado por
las siembras de segunda.
Asimismo cabe destacar que el área de maíz tuvo un
detrimento en favor de la soja, producto de que plantar soja resulta un negocio
más atractivo. El área de maíz para grano podría alcanzar las 100.000
hectáreas. Opypa estima que el valor del maíz en el mercado local puede
alcanzar los U$S 170 por tonelada, esta caída en el precio es provocada por una
mayor oferta a nivel mundial, algo que no se daba hace mucho tiempo, y que abre
una oportunidad importante para la producción de carne y leche.
SORGO
El área de sorgo
también tendría una disminución, básicamente por los mismos factores que lo que
ocurre con el maíz. Según las referencias regionales, el sorgo tiene una
cotización para marzo de U$S 130 por tonelada.
No obstante, existirá un cambio en el destino de lo
producido. Años atrás, la relación entre sorgo granífero y forrajero era de
50-50; en esta nueva zafra hay una marcada tendencia a que el destino del
cultivo sea casi en su totalidad forrajero. TOMADO DE EL TELEGRAFO DE URUGUAY

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