Alumnos vulnerables se triplican en algunas Ues por
efecto de la gratuidad
Cifras del Mineduc revelan que 10 planteles aumentaron por
sobre el 60% la matricula de alumnos de los primeros cinco deciles. Las cinco
universidades privadas adscritas a la nueva política pública, registraron un
alza del 95% en esta materia.
Daniela Muñoz S. Una de las consecuencias
que ha tenido la gratuidad universitaria, y que más ha destacado la
ministra de Educación, Adriana Delpiano, es el incremento de la matrícula de
primer año de alumnos de los cinco primeros deciles más vulnerables en las
universidades adscritas a este beneficio.
Si en 2015 se inscribieron 36.086 nuevos estudiantes, de los
cinco primeros deciles, en los 30 planteles que adscribieron a la gratuidad,
este año esa cifra subió a 48.865, lo que representa un incremento del 35%. De
acuerdo a análisis realizado por el Ministerio de Educación (Mineduc), 10
planteles registraron aumentos superiores al 60% en las matriculas de
estudiantes vulnerables (ver infografía).
La ministra de Educación, Adriana Delpiano, ha destacado en
varias ocasiones cómo la gratuidad impactó en la matrícula vulnerable de varias
universidades como la Diego Portales, que en 2015 sumó a 839 alumnos nuevos
pertenecientes a los cinco primeros deciles, este año duplicó esa cifra,
al matricular 1.642 nuevos alumnos de los grupos más vulnerables (un alza de
95,71%).
“Creemos que es una muy buena noticia que la participación
de los estudiantes de los deciles 1 al 5 en la educación superior se esté
incrementando, y que haya alcanzado, en las universidades adscritas a
gratuidad, un 35,4% de alza en 2016 en comparación con la matrícula 2015 de
este mismo grupo socioeconómico”, indicaron desde el Ministerio de Educación
(Mineduc).
Además, destacaron que el gobierno está enfocado en que
todos los jóvenes, sin importar su condición, puedan tener las mismas
oportunidades para ingresar a las instituciones.
“La gratuidad es una medida que ayuda a que el
financiamiento no sea una barrera de entrada para los estudiantes meritorios de
menores recursos. Este es un primer paso, pero sabemos que no es suficiente y
es por esto que estamos trabajando en una reforma a la educación superior que
permita el ingreso de más estudiantes vulnerables”, señalaron desde esa
cartera.
El plantel que más aumentó el porcentaje de alumnos nuevos
de los sectores de menores ingresos fue la U. Finis Terrae, que casi triplicó
este grupo pasando 325 matriculados a 947 estudiantes de primer año
pertenecientes a los cinco primeros deciles, de 2015 a 2016.
El rector Cristián Nazer destacó que “no sólo
aumentamos la cantidad de estudiantes vulnerables, sino que también se
incrementaron los puntajes de corte”.
Nazer subrayó que “en promedio, subimos nueve puntos en la
PSU y lo que suponemos que sucedió es que estudiantes que en un escenario sin
gratuidad preferían matricularse en una universidad estatal, ahora con este
beneficio optaron por nuestro proyecto educativo que se caracteriza por ser más
personalizado”.
Otro de los planteles privados que más subió en matrícula de
jóvenes vulnerables fue la U. Católica Silva Henríquez, donde tuvieron 730
alumnos más inscritos de los grupos de menores recursos, lo que se traduce en
un crecimiento de 135% en ese nicho.
“Para nuestra universidad, el que un 81,6% de los
estudiantes de primer año estén en gratuidad es una alegría, pero también un
compromiso. Es la alegría de poder acoger a jóvenes que en su gran mayoría son
los primeros de sus familias que ingresan a la universidad. Es la alegría de
contribuir a una política pública y ser fieles a nuestra misión institucional”,
afirmó el rector Raúl Baeza.
La autoridad universitaria planteó que el beneficio de
gratuidad “no es sólo abrir las puertas para que ingresen a la casa aquellos
que no lo habían podido hacer, sino generar currículums y metodologías acordes
a los nuevos habitantes de la casa. No para bajar exigencias, sino para
desarrollar al máximo sus potencialidades”.
Baeza planteó también que los datos de matrícula de primer
año muestran que tanto la U. Silva Henríquez como la U. de Los Lagos tendrán
más del 80% de estudiantes nuevos con gratuidad, siendo la primera privada y la
segunda estatal. Esto, dijo, “habla de que la tarea de aportar a una mayor
equidad en la sociedad chilena, es igualmente posible hacerlo desde el Estado
como desde lo privado”.
Además, dijo, “no puede ser una mala noticia para las
universidades que acogen mayormente a los estudiantes con este beneficio, que
al aumentar el número de estudiantes en gratuidad, sea mayor la brecha entre el
costo real de la docencia y lo que el Estado cubre de ella. Este compromiso,
además, no puede quedar a los vaivenes de la aprobación de una glosa
presupuestaria, sino que debe ser reafirmado en una ley que asegure una
estabilidad”.
Otra información que se desprende del recuento elaborado por
el Mineduc es que la matrícula de primer año de los cinco primeros deciles
creció 22,89% en los planteles del G9, 29,75% en las universidades estatales y
95,14 en las privadas fuera del Cruch.
En los datos del Mineduc, la U. de Concepción es el único
plantel que registró una baja en esta materia, con una caída de 3,07% en el
porcentaje de nuevos estudiantes de los cinco primeros deciles. Desde la
institución de la Octava Región, sin embargo, el rector Sergio Lavanchi
desconoce esta cifra y asegura que la variación no fue negativa, si no que por
el contrario, registró un aumento del 9,33%.
Crítica de la UDP
El fenómeno que la ministra destaca, en relación al aumento
de estudiantes vulnerables, también es mirado positivamente por los miembros de
la U. Diego Portales, según indicó el rector Carlos Peña.
Sin embargo, subrayó que “es necesario hacer presente que
ese cambio en la composición de la matrícula se debe, más que al buen diseño
gubernamental, a la decisión de la propia universidad que, sin deteriorar hasta
ahora la calidad de que dispone y sin disminuir su nivel de investigación, ha
podido hacer frente a una brecha cercana a los 3.000 millones de pesos”.
Ese costo que la universidad ha debido afrontar, dijo Peña,
“con el esfuerzo cotidiano de profesores, estudiantes y funcionarios, da cuenta
de los severos defectos en el diseño que posee la glosa vigente este año y la
mala ejecución que hasta ahora ha tenido y que, es de esperar, no se repita el
próximo”.
Según el rector Peña, “lo que enseña la glosa de este año es
que el gobierno debe eludir -a la hora de diseñar la glosa del siguiente- el
peligro del desfinanciamiento de las universidades públicas y privadas que
decidan de nuevo adherir”.
El académico, destacó que “quizá entonces sería útil que la
ministra junto con subrayar la composición de la matrícula, algo que a la UDP
le alegra, puesto que esa es la razón por la que se sumó, se refiera también a
los errores en los que se incurrió al diseñar la glosa y a la mala ejecución
-tardía e incierta- que ella hasta ahora ha tenido”. TOMADOD E LA TERCERA DE
CHILE

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