Aumenta la urgencia por conocer las causas de la
desaparición de abejas
Por EFE TORONTO. La preocupación por el futuro alimentario
del planeta ha obligado a la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad
y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) de la ONU a iniciar una evaluación sobre
la polinización y la producción de alimentos.
La urgencia es tal que IPBES, una organización modelada a
imagen y semejanza del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (IPCC) y creada en Panamá en 2012, aprobó recientemente que el primer
estudio de su corta vida sea el análisis de la polinización.
Los trabajos para iniciar la evaluación de la polinización y
producción de alimentos comenzarán “rápidamente” en la primera mitad de este
año y la misma estará terminada en diciembre de 2015, declaró el presidente fundador
de IPBES, Zakri Abdul Hamid.
Hamid también confirmó hoy que para 2018 el organismo
internacional completará el primer estudio de la situación global de la
biodiversidad en el mundo, aunque antes se hará una segunda evaluación sobre la
degradación del suelo y el proceso de desertización.
“La seguridad alimentaria es muy importante para la
comunidad internacional. Nunca haremos bastante en asegurar alimentos para todo
el mundo”, subrayó Hamid. Se estima que un 75 % de los cultivos que se producen
al año en todo el mundo depende de la polinización realizada por abejas y otros
insectos.
Pero, al mismo tiempo, se ha constatado la desaparición de
abejas en algunas partes del planeta.
“Necesitamos saber por qué y proponer una serie de medidas
que se precise adoptar. Por eso, es imperativo la evaluación de la polinización
y la producción de alimentos”, explicó Hamid.
Relacionado con esta valoración está el segundo trabajo que
emprenderá IPBES sobre la degradación del suelo y la desertización, una problemática
que también incide en la producción de alimentos.
“Es imperativo realizar una evaluación de la degradación del
suelo y la desertización. La ONU ha señalado que la degradación del suelo
durante los próximos 25 años reducirá la producción mundial de alimentos un 10
%”, dijo Hamid.
A su juicio, “es una situación muy grave porque no sólo va a
reducir la producción de alimentos, sino que también se incrementarán sus
precios”.
Hamid reconoció que muchos países en vías de desarrollo
están especialmente preocupados con esta problemática y han solicitado a IPBES
que se concentre en realizar el análisis.
El responsable de IPBES indicó que el objetivo del organismo
es similar al papel que ha realizado “con mucho éxito” IPCC en el campo del
cambio climático: reducir la distancia que existe entre la ciencia sobre
biodiversidad y las decisiones de los legisladores de todo el mundo.
Pero Hamid destacó que, cuando habla del conocimiento sobre
biodiversidad, no se refiere sólo a la información en poder de los científicos,
sino también al conocimiento tradicional de indígenas y pobladores locales.
“IPBES es uno de los primeros procesos que ha reconocido
formalmente el papel de indígenas y pobladores locales en la conservación y
utilización de forma sostenible de la biodiversidad. La conservación de la
biodiversidad para las gentes en países en desarrollo ha sido una forma de vida
durante siglos”, precisó.
Puso como ejemplo las técnicas de los aborígenes
australianos o venezolanos para controlar incendios en los bosques o las formas
de pesca de indígenas del Pacífico que declaran sagradas zonas alrededor de los
arrecifes de coral para evitar la sobreexplotación.
Hamid expresó su optimismo sobre el futuro de IPBES, tras la
reunión que el organismo celebró en diciembre en Turquía y durante la que los
115 países asistentes acordaron un frente común y se comprometieron a aportar
más de 25 millones de dólares al grupo.
“Fue muy esperanzador. No hubo casi divisiones entre norte y
sur y sí mucho consenso. Soy muy optimista sobre el futuro y la rápida
evolución de IPBES”, resaltó. TOMADO DE ABC DE PARAGUAY

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