lunes, 6 de junio de 2016

FINANCIAMIENTO CLIMÁTICO Y ADAPTACIÓN: CONSTATACIÓN DE BRECHAS Y NECESIDADES

El 10 de mayo pasado el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) hizo público su segundo Informe sobre la Brecha de Adaptación, durante la Cuarta Conferencia Internacional sobre Adaptación al Cambio Climatico, que se celebrara en Rotterdam, Holanda del 10 al 13 de mayo de 2016.
Las estimaciones actualizadas presentadas en el Informe mencionado indican que el costo de la adaptación al cambio climático en los países en desarrollo podría oscilar entre 140 y 300 mil millones de dólares por año en 2030, y aumentarían aún mas, hasta entre 280 y 500 mil millones de dólares por año, al llegar al 2050.
Un estudio anterior, del Banco Mundial, publicado en 2010, había cifrado las necesidades de financiamiento para la adaptación en los países en desarrollo en aproximadamente entre 70 mil y 100 mil millones de dólares anuales para el período 2010 - 2050.
De modo que las nuevas estimaciones revelan un aumento considerable de las necesidades de financiamiento, incluso si, como resultado de los esfuerzos cooperativos internacionales que se articulan bajo el Acuerdo de Paris, la comunidad internacional consigue mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, la meta de mitigación global que los países han adoptado como parte sustantiva de ese acuerdo.
Es de destacar que, según estima el Informe del PNUMA, la financiación bilateral y multilateral total para la adaptación al cambio climático en los países en desarrollo ha aumentado sustancialmente en los cinco años previos a 2014, alcanzando a unos 22,5 mil millones de dólares. Pese a ello, para satisfacer las necesidades de financiamiento y morigerar o evitar una brecha de financiación, el total de los fondos para la adaptación tendrían que ser, en 2030, aproximadamente de 6 a 13 veces mayores que la financiación pública internacional disponible hoy en día.
El informe sostiene que la mayor parte de los fondos canalizados hacia los países en desarrollo dirigidos a la adaptación, aproximadamente un 84%, se originan en las instituciones financieras de desarrollo, mientras los países en desarrollo del este de Asia y el Pacifico concentran casi la mitad del financiamiento disponible y mas de la mitad del financiamiento total se aplica a inversiones en proyectos para la provisión de agua potable y saneamiento. 
Aún reconociendo que no hay una estimación única de los costos de la adaptación, que varían según la metodología utilizada, los principios analíticos aplicados y los supuestos empleados, el informe sostiene que los costos de la adaptación en los países en desarrollo se están incrementando, lo que acentúa la necesidad inmediata de una acción mejorada para la adaptación.
Considerando el orden de magnitud de los costos de adaptación, así como las proyecciones para las próximas décadas que el Informe contiene, es posible hacer algunas reflexiones a partir de los datos presentados, que avanzan inevitablemente sobre la dimensión institucional de la adaptación.
En primer lugar, debe destacarse el papel central que, en el ámbito de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climatico, habrá de jugar el Fondo Verde para el Clima, precisamente como mecanismo financiero de la convención, asegurando la eficiencia en la aplicación de los recursos de que dispone, mayoritariamente de origen público, pero también la equidad en el acceso al financiamiento, en particular para la adaptación.
En la misma dirección debe mencionarse la importancia de los bancos regionales y nacionales de desarrollo en la movilización de recursos para la adaptación, en particular al considerar en el financiamiento de proyectos de inversión productiva y de infraestructura, entre otros, las sinergias entre mitigación y adaptación, y mas directamente al tomar en cuenta, en el financiamiento de inversiones, los impactos observados y esperados del cambio climático, y las medidas para mitigar el riesgo en los programas de inversión a largo plazo.
Para que los recursos relativamente escasos hoy disponibles puedan aprovecharse eficientemente es preciso también mejorar las capacidades nacionales para el planeamiento a largo plazo, la optimización de la coordinación de estrategias, planes, programas y proyectos, la eficacia en la implementación y el robustecimiento de las capacidades de adaptación. Debe recordarse que los países en desarrollo, entre ellos los países de América Latina y el Caribe, tienen por delante vastos programas de inversión en infraestructura social y productiva, la introducción o la revitalización de estrategias de adaptación para las populosas ciudades de la región y la protección de sus ricos, diversos y frecuentemente amenazados ecosistemas.
Finalmente, dado que los resultados de los modelos aplicados revelan que los costos de adaptación están fuertemente asociados a las tendencias de las emisiones y que esos costos divergen para diferentes escenarios de calentamiento global muy tempranamente, ya a partir de 2030, debe concluirse que la ambición en la mitigación es esencial para evitar que los costos de la adaptación escalen mas aceleradamente de lo ya proyectado, agrandando así la brecha de financiamiento incesantemente. 
Referencias:
UNEP 2016. The Adaptation Finance Gap Report 2016. United Nations Environment Programme (UNEP), Nairobi. Ver en:http://web.unep.org/adaptationgapreport/2016
Acuerdo de Paris; ver en
Adaptation Futures 2016. Ver en: http://www.adaptationfutures2016.org/

TOMADO DEL BID , ENVIADO EN RED FOROBA 

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