Trampa en la Illia:
quejas por un peaje con mala señalización
La subida de Sarmiento es exclusiva para telepeaje; la
multa, $ 1155
Valeria Musse
1. Primeros letreros sobre la avenida Sarmiento, poco
legibles. Foto: LA NACION / Soledad Aznarez
"Me multaron por evadir el pago de un peaje de la
autopista Illia, pero yo no recuerdo haber pasado una barrera", fue lo
primero que pensó Silvina Monti cuando recibió la notificación por dos
infracciones de 1155 pesos. La falta, le informaban, la había cometido al subir
desde la avenida Sarmiento rumbo al Norte. La sorpresa fue aún mayor cuando supo
que dos compañeros de trabajo tenían infracciones similares. En ese acceso a la
Illia funciona desde 2014 el primer sistema free flow. El peaje no tiene
barrera: una cámara reconoce los rodados adheridos al telepeaje mediante una
oblea que llevan en el parabrisas y cobra automáticamente.
La innovación llegó acompañada de reclamos. Muchos usuarios
se quejan de que las señales que alertan sobre la exclusividad de telepeaje en
la rampa de acceso son confusas y, por eso, no advierten el problema hasta
llegar al peaje.
Según la Defensoría del Pueblo, en noviembre pasado casi 20%
de quienes ingresaron en la Illia por ese acceso lo hicieron en infracción. A
raíz de los problemas, la empresa AUSA mejorará la señalización y pondrá una
vía de escape.
Según pudo constatar LA NACION, dos carteles colgados sobre
la avenida Sarmiento en sentido a la Costanera -uno ubicado bajo el cruce con
el ferrocarril Belgrano Norte y otro, unos metros después, bajo el puente de la
Illia- indican que el próximo ingreso a la autopista hacia la General Paz es
"sólo tránsito liviano" y en una segunda línea se lee la aclaración
de que se destina a autos con "Aupass, Pase, Telepeaje y Siga". La
tipografía en amarillo sobre fondo negro no resulta de fácil lectura.
María Soledad Negri se quejó de esa señalización, que
calificó como "deficiente". Recordó que en el cruce de las avenidas
Figueroa Alcorta y Sarmiento un cartel le indicaba que podía dirigirse hacia la
"autopista Illia con peaje", sin otra aclaración. La mujer agregó:
"Los letreros que están en los puentes que atraviesan Sarmiento no son muy
visibles para quienes conducen. Sobre todo porque transitan camiones que van
hacia la Costanera y ocupan el carril derecho. Esos grandes rodados quitan
visibilidad y es difícil ver las señales, que, como si fuera poco, están
escritas con letras chicas".
A continuación de esos dos carteles aparece otro igual en el
nacimiento de la curva que lleva a la subida. En ese caso se suma un segundo,
que indica no ingresar sin dispositivo de telepeaje, pero queda semioculto por
el par de flechas que señalan la bifurcación del camino. Otro conductor,
Miguel, explicó a LA NACION que se sintió confundido cuando llegó a ese punto;
un cartel le advertía que sería multado si tomaba esa vía hacia General Paz y
no estaba adherido al pago electrónico; pero, por otra parte, un cartel
indicador de la presencia de un peaje le hizo "suponer que habría otra
opción de abono", ya que nunca pensó "que sólo se podría acceder con
ese sistema", agregó. Bastó que transitara escasos metros para anoticiarse
de que no había quién le cobrara. Sobre el arco que sostiene la cámara lectora
del telepeaje un cartel en llamativo color rojo exhibía la inequívoca leyenda
"exclusivo telepeaje". Ya no había vuelta atrás.
La denuncia dio lugar a una actuación que, con el paso de
los días, reunió otros seis reclamos similares, según pudo saber LA NACION.
"Algunas personas, además, se quejaron de lo excesivo de la multa y otras
dijeron no ver con claridad los carteles", informaron desde ese organismo.
2. Superposición de carteles en el inicio de la subida a la
Illia. Foto: LA NACION / Soledad Aznarez
Cada día hábil, en promedio 114.000 vehículos utilizan los
sistemas de pago dinámico (Aupass, Telepeaje, Pase y Siga) para circular por
las autopistas porteñas que tienen peaje. Esta cifra representa poco más del
36% del tránsito total, informaron desde AUSA.
Específicamente en la Illia, casi la mitad de los usuarios
abona diariamente mediante esta herramienta. Por esa autopista transitan cada
día 82.000 vehículos, 52.000 con sentido al centro y 30.000 con sentido hacia
el Norte, según datos oficiales correspondientes a septiembre del año pasado.
Suman 2700 los que utilizan la subida con señalización criticada de Sarmiento.
Reformas
Marina Vagliente es otra automovilista que se sintió
estafada, según sus propias palabras. Recibió varias multas por la misma
infracción. "Me da pena que hayan hecho tantas reformas en la autopista y
no la pueda usar todo el mundo", dijo a LA NACION. Para tomar la Illia con
destino a la General Paz, tanto Marina como el resto de los usuarios que no
poseen oblea electrónica deben circular en dirección contraria a su destino,
hacia el Sur, hasta la intersección de la avenida costanera Rafael Obligado y
Ramón Castillo, donde hay otra subida.
Voceros de la empresa aseguraron que el acceso exclusivo
para pago electrónico "no afecta a quienes no utilizan esa modalidad, ya
que a unos 500 metros de allí hay cuatro cabinas de peaje para los usuarios que
abonan de manera manual".
Ante la consulta de LA NACION, las fuentes indicaron que
tanto en ese punto cuestionado como en el ingreso que, también por telepeaje,
funciona a la altura de Jerónimo Salguero "no hay espacio suficiente para
colocar una cabina y todo lo que implica".
Sin embargo, atentos a la existencia de muchos infractores
en esos ingresos, "la empresa diseñó un proyecto para mejorar la
infraestructura de ambos accesos con el fin de evitar que los usuarios sean
multados", indicaron. "La obra se centra en adicionar un cartel electrónico
en cada rampa, que indicará si el usuario está habilitado, y construir una vía
de escape para que puedan salir quienes no estén habilitados", agregaron.
Actualmente está cerrado el ingreso de Salguero para avanzar
con esas reformas. Una vez finalizados esos trabajos, que estimaron durarán
alrededor de un mes, será intervenido también el ingreso de Sarmiento para
mejorar su infraestructura, sostuvieron los voceros de AUSA.
Innovación
Fue a fines de julio de 2014 cuando se inauguró el peaje
free flow (flujo libre, es decir, sin barrera) sobre la subida de Sarmiento
hacia la autopista. Se trató del primero de su tipo en la Argentina. El
objetivo de AUSA era favorecer este circuito para descomprimir el acceso a la
avenida Cantilo por Figueroa Alcorta.
Durante el primer mes circularon por allí 25.000 vehículos
que abonaron con telepeaje, en tanto otros 6500 (el 20%) que lo hicieron en
infracción, agregó la Defensoría del Pueblo, sobre datos que le facilitó la
empresa luego de que recibieron el primer reclamo. Tiempo después, se abrió un
sistema similar en el mencionado acceso a Salguero.
Los problemas no cesaron pese al transcurso de los meses y
la subida de Sarmiento se transformó en una trampa para los conductores.
Durante los primeros 23 días de noviembre de 2015, el 18,15% de los rodados que
ingresaron en la Illia por ese acceso lo hicieron en infracción: 13.599
violaron el telepeaje contra los 61.308 vehículos que abonaron con pase
electrónico. Las obras de mejora llevarán orientación y alivio a los
conductores.
El punto conflictivo
El recorrido para pago por telepeaje es más corto que el de
pago manual - tomado de la nación de ar




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