Economía Inauguración del pozo gasífero Timboy ubicado en
Tarija, en 2013. | ABI
El desafío que supone la exploración de reservas de gas
natural en el país hace imprescindible la participación de petroleras privadas,
que aporten recursos y tecnología a una escala que la estatal YPFB no puede
alcanzar por sí sola, según el análisis de tres especialistas bolivianos.
Como evidencia de esa afirmación, coincidieron en señalar
que en los últimos diez años no se realizó ningún descubrimiento importante y
solo se halló reservas de reposición.
El especialista en hidrocarburos y exministro del área,
Álvaro Ríos, afirmó que es una tarea que “definitivamente” Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no puede hacerla en solitario.
“Debe asociarse y las empresas privadas internacionales
deben participar debido a que el riesgo se debe compartir. YPFB no tiene ni la
capacidad financiera ni la capacidad tecnológica para hacerlo por sí sola. El
reto de reponer reservas es muy grande”, señaló.
“Es necesario adoptar tecnologías nuevas y procesos
eficientes en acompañamiento con el sector privado”, apuntó por su parte el
especialista y también exministro del ramo, Mauricio Medinaceli.
Urgencia
La urgencia obedece a que Bolivia necesita demostrar que es
un proveedor fiable para renovar el contrato de compra venta con Brasil, en un
momento en que se avecina la declinación de los campos gasíferos que abastecen
al mercado interno y permiten cumplir con la exportación a Brasil y Argentina.
Desde 2006 solo ingresaron al país dos petroleras, la
estatal rusa Gazprom, y Petroandina, empresa constituida entre YPFB (60 por
ciento) y la estatal Pdvsa de Venezuela (40 por ciento) y ninguna empresa
privada, destacó, por su parte, el especialista Hugo del Granado, para quien
eso significa que ninguna tiene interés en operar en el país.
En promedio en los últimos diez años, dijo, el 64 por ciento
de las inversiones en exploración fueron realizadas por YPFB, “que decidió asumir el grueso del
riesgo porque no hay con quién compartir la carga, las petroleras del país
están reacias a invertir y la razón es un régimen fiscal muy duro y un alto
grado de inseguridad jurídica”, añadió del Granado.
A esas condiciones, manifestó del Granado, se suma que la
libertad económica para las empresa se ha restringido, incluso incluyendo en la
Constitución Política del Estado aspectos como la reinversión de utilidades o
que ahora las petroleras están obligadas a participar de manera minoritaria con
YPFB, que debe tener el 51 por ciento de participación.
Completa ese panorama adverso la falta de un regulador
independiente, pues para del Granado la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH)
es prácticamente una subsidiaria de la estatal YPFB.
“Las empresas quieren un interlocutor para resolver los
conflictos que puedan surgir con YPFB, no un ente que sea juez y parte. Eso no
es bien visto”, observó del Granado.
CÓMO ATRAER INVERSIÓN Para del Granado, la clave para atraer
a las petroleras privadas es la libertad económica, amplitud y flexibilización
de las condiciones. “Caso contrario, los planes exploratorios tendrán que ser
ejecutados por YPFB en 100 por ciento a falta del acompañamiento de las
petroleras privadas, pero se debe tener en cuenta que los planes exploratorios
necesitan grandes inversiones y YPFB no está a la altura de petroleras
internacionales”, señaló.
Por su parte, Ríos afirmó que es necesario un nuevo marco
jurídico y una nueva Ley de Hidrocarburos, “más proclive a generar fuertes
inversiones en exploración y que YPFB concentre sus esfuerzos en esta actividad
y deje de lado la construcción de plantas, por ahora”.
En tanto, Medinaceli señaló que no es posible evaluar las
tareas exploratorias de YPFB debido a que “la información que publica no es
fehaciente”.
Lo que tiene que hacer YPFB, dijo, es cumplir la Ley de
Desarrollo Sostenible, que fue aprobada por el Gobierno de Evo Morales, y
establece que tiene que haber una certificación de reservas cada año, algo que
no se cumplió.
INSUFICIENTE “Hay exploración para gas natural pero no la
consideramos de ninguna manera suficiente para el nivel de consumo que
tendremos cercano a 0,9 a 1 trillón de pies cúbicos (TCF), para contar con
reservas descubiertas que permitan renovar el contrato (de exportación) con
Brasil y para la fuerte declinación de campos que se avecina”, según Ríos.
Para Ríos, en los últimos diez años la actividad
hidrocarburífera se abocó solo a monetizar las reservas existentes descubiertas
antes de ese periodo.
Dijo que se requieren más pozos exploratorios, primero para
gas natural que es el pilar de la economía nacional.
“Posteriormente, con una nueva Ley de Hidrocarburos y otro
tipo de incentivos, debemos ir al norte del país por petróleo. Por ahora, el foco
debe ser el gas”, afirmó.
TOMADOD E LOS TIEMPOS DE BOLIVIA

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