Expectativa en Briceño por sustitución de cultivos
En veredas de Briceño como Palmichal (foto), los cultivos de
mata de coca son abundantes, sus habitantes creen que no hay otro producto que
de los mismos dividendos. FOTO DONALDO ZULUAGA
Briceño vuelve a ser el centro de todas las miradas
relacionadas con el conflicto armado y los diálogos de paz que se adelantan
entre el Gobierno y las Farc.
En su más reciente comunicado conjunto, ambos equipos
negociadores confirmaron un nuevo proyecto piloto que buscará sustituir los
cultivos de uso ilícito que se tienen en las veredas Orejón, Pueblo Nuevo, La
Calera, La América, El Pescado, La Mina, Buena Vista, Altos de Chirí, Roblal y
Palmichal.
El principal acuerdo entre las partes, para que el proyecto
sea viable, es tener el compromiso comunitario con la sustitución y la no
resiembra de la hoja de coca, para que inmediatamente, como dice el comunicado
conjunto, “se ponga en marcha un plan de atención inmediata y de desarrollo de
proyectos productivos cuyo marco de referencia será, en lo pertinente, lo
señalado en el ‘punto 4, Solución al Problema de las Drogas Ilícitas’ del
Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz
Estable y Duradera”.
Entre los compromisos adquiridos por el Gobierno para este
plan piloto de sustitución de cultivos, está el de prestar seguridad a los
integrantes de las Farc que se desplacen por las comunidades involucradas en el
programa, y el de “garantizar los recursos de manera oportuna para la puesta en
marcha de los programas y proyectos para la sustitución de los cultivos de uso
ilícito”.
Los tomó por sorpresa
EL COLOMBIANO consultó con habitantes de las zonas
mencionadas en el comunicado y también con la Asociación de Campesinos de
Briceño, y todos fueron tomados por sorpresa por lo anunciado en Cuba. Expresan
dudas sobre la intención que se tiene para sustituir los cultivos de su ilícito
en la región.
Gabriel Sánchez coordinador de la asociación
campesina, asegura que entre los labriegos hay más temor que esperanza; creen
que el Gobierno no tiene la capacidad de cumplir con sus promesas.
“La idea es hacerle un acompañamiento a las comunidades,
pero hay que decir que este comunicado nos toma por sorpresa. Nos preocupa que
los adelantos que se tenían en la materia con la Gobernación de Antioquia, se
vean perjudicados con la entrada de este proyecto”, afirma Gabriel, quien
también dice que no hay mucha confianza ante las promesas del Estado, “pues
mire que compromisos como el de mejorar la vía a la vereda Orejón no se
cumplieron y si esa zona es una de las elegidas para cultivar otros productos,
allá no hay cómo entrar un vehículo grande para que los recoja y los saque para
su venta”.
Otro aspecto que preocupa a la Asociación de Campesinos está
directamente relacionado con los derechos humanos y la seguridad en el
municipio. Dicen que “en el comunicado no se habla sobre ese asunto y es algo
que acá hay que prestarle atención, porque la situación está delicada”.
La vereda Palmichal es una de las elegidas para la
sustitución de cultivos de uso ilícito. Allí casi todos sus habitantes tienen
varias hectáreas de coca sembradas y de eso reciben su sustento.
Una de esas personas, a quien se le protege su identidad por
razones de seguridad, afirma que la coca en esa zona “es prácticamente
irremplazable”, pues no ven otro producto que les brinde los mismos frutos
económicos. “Esto nos pone entre la espada y la pared, porque si la guerrilla,
que es la que nos compra el producto, acaba el negocio, por esta zona no
podemos producir para el otro grupo que también compra. Nos vemos obligados a
cambiar el cultivo sin muchas garantías”, asegura esta persona.
Gran oportunidad
El gerente designado de Paz y Posconflicto de la gobernación
de Antioquia, Luis Guillermo Pardo, ve en el anuncio de los equipos
negociadores una gran oportunidad para que los trabajos que ya adelanta la
administración departamental en lo relacionado con la sustitución de cultivos
se pueda complementar con este nuevo plan piloto.
“Esta es una decisión que se toma, desde mi punto de vista,
antes de la declaratoria del cese bilateral del fuego que puede ser en julio,
como también la firma del acuerdo final, lo que quiere decir que esto es una
muy buena oportunidad para Antioquia”, explica el funcionario.
Sobre la seguridad, Pardo dice que ve “un ambiente
favorable” para el desarrollo de los dos proyectos pilotos, el del desminado y
ahora el de la sustitución de cultivos de uso ilícito .
El primer plan piloto en el que trabajaron juntos el
Gobierno y las Farc fue en el del desminado humanitario en la vereda Orejón del
municipio de Briceño. Allí, integrantes del Ejército, las Farc y otras
entidades trabajan para ubicar y desactivar las minas antipersonal que fueron
instaladas por los insurgentes del frente 36 de esa guerrilla. Este plan
piloto, que se encuentra en su segunda y última fase, cumple un año de
actividades el próximo siete de julio y hasta el momento se han desactivado
33
explosivos.
RICARDO
MONSALVE GAVIRIA Periodista. Magíster en Comunicación de la Defensa
y los Conflictos Armados de la Universidad Complutense de Madrid TOMADO DE EL
COLOMBIANO


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