El peor cáncer de un partido político VÍCTOR TORRES EL
PUENTE
Pocos pusieron atención a la frase, porque se perdió en las
respuestas que Manlio Fabio Beltrones pensó con mucha anticipación a la
conferencia de prensa que ofreció durante su reciente estancia en Culiacán, con
motivo del tercer informe de los diputados federales del PRI que coordina
Heriberto Galindo.
Ciertamente, es y será la pregunta obligada en los próximos
meses. ¿Cuál será el perfil del candidato o candidata del PRI a la gubernatura
de Sinaloa?
Y la respuesta previamente estudiada por el sonorense no
pudo ser más contundente: “Debe ser un personaje conciliador, trabajador, que
beneficie a Sinaloa y a la política; además, que no divida al partido”.
Léase bien. Beltrones no hace alusión en el párrafo anterior
al lugar que ocupen los aspirantes en las encuestas (lo cual podría darse como
un requisito obvio) ni a las probabilidades de triunfo de frente a la oposición
(porque eso depende de muchos factores) No. El próximo dirigente nacional del
PRI parece tener muy claro que el reto para su partido, en Sinaloa y en todo el
territorio nacional, será no sólo conservar sino fortalecer la unidad como base
indispensable para el éxito de todo proyecto político electoral.
Así las cosas, usted podrá adivinar, sin que se requiera
citar nombres, dónde se podría ubicar a cada uno de los aspirantes,
considerando su momento y circunstancia.
Hay quienes venden su imagen como los únicos que podrían
garantizar el triunfo al PRI. Pero, ¿Qué hay de su capacidad de trabajo? Para
saberlo habría que analizar su desempeño en los cargos que han ocupado y qué
tanto han aportado a Sinaloa. Pudiera darse el caso de que algunos con ese
perfil de “ganadores” serían buenos candidatos, pero pésimos gobernantes.
Otros se atienen a su cercanía con el poder y se les
considera con mayores posibilidades de lograr la candidatura, porque además han
probado su capacidad de trabajo creando,
gestionando o acompañando proyectos de beneficio para el estado. Serían
conciliadores y buenos gestores. Pero, entre los que se mencionan, ¿Quiénes
garantizarían el triunfo en cualquier circunstancia?
La clave para el PRI sería entonces no sólo encontrar al
candidato o candidata con el talento suficiente para lograr acuerdos que
permitan garantizar la unidad del partido, sino que además deberá tener
capacidad y potencial de trabajo para ser un buen gobernante.
Y es que el PRI ya aprendió la lección. El peor cáncer del
partido han sido los malos gobernantes.
Porque contra ese mal no hay discurso, ni carita, ni
estrategia electoral que sirva para evitar la derrota.
GRAFITI El PAS buscará su consolidación. Héctor Melesio Cuén lo sabe
y no puede ocultar su satisfacción por el inmejorable momento que vive el
partido que fundó hace tres años en
Culiacán. Su capital más valioso es la
fortaleza de su dirigencia y la estructura que ha logrado organizar y mantener
activa en los 18 municipios del estado y que bien podría ser suficiente para
inclinar la balanza en las próximas elecciones locales. El primer objetivo será
aumentar las tres diputaciones y 28 regidurías que logró en su primera
participación, lo que para algunos no estará tan difícil. Sin embargo, antes
tendrá que decidir si competirá solo o en alianza con otro partido, lo que
podría definir su futuro. Y si decide por una alianza, ¿Con cuál partido se la
jugará el PAS? ¿Con el PRI o con el PAN? Pronto lo sabremos.) TOMADO DE ENVIO DE NETO PERIODISTA DE MX

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