Los 10 males de la
contaminación en el Valle de Aburrá
Los vehículos de carga en mal estado tienen una alta
incidencia en la contaminación en todos los municipios del Valle de Aburrá FOTO
DONALDO ZULUAGA
La cantidad de autos y motos que circulan el Valle de Aburrá
está afectando la calidad del aire. Se requieren medidas urgentes que no solo
competen al estado, sino a toda la comunidad.
El territorio encerrado por montañas, la poca velocidad de
los vientos, el aumento de las fuentes móviles como los carros y las motos,
convirtieron al Valle de Aburrá en una trampa de elementos contaminantes,
algunos de ellos, nocivos para la salud.
Así lo advierten estudios del Área Metropolitana e
investigadores de las universidades Nacional y Pontificia Bolivariana.
Gloria Ramírez, profesional de la Subdirección Ambiental del
Área Metropolitana dijo que el ranquin de la contaminación de Medellín y
municipios vecinos, lo encabeza el material particulado inferior a 2,5
micrómetros (PM 2,5) , producido por fuentes móviles (vehículos que funcionan
con diésel y gasolina) en un 79 por ciento y las fijas (industrias) 21 por ciento.
Pero, el PM 2,5 también se puede formar en el aire a partir de gases como
óxidos de azufre y nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles. Estas
partículas, por pequeñas son nocivas para la salud.
En segundo lugar está el material particulado inferior a 10
micrómetros, el cual se queda en los bronquios y no es tan perjudicial para la
salud, pero también es producido por la combustión de los derivados del
petróleo y el carbón.
Emisiones de ruido
El ruido, tanto atmosférico, como el generado por equipos de
sonido, puede estar en el tercer puesto de esta cuenta.
Según la profesional, el ruido es un contaminante físico del
aire y es el que más molestias le produce a la comunidad y es causado, principalmente,
por la movilidad y establecimientos abiertos al público.
El cuarto lugar es para el CO2, (dióxido de carbono) que no
es nocivo para la salud, pero sí para la atmósfera, por la capacidad que tiene
para generar energía y formar efecto invernadero. Se produce por la actividad
industrial, las plantas de tratamiento de residuos orgánicos, los rellenos
sanitarios, el transporte, incendios forestales, fotosíntesis de las plantas y
los seres vivos cuando respiran.
El peligro de este gas es que la cantidad de producción es
tan alta que el planeta está perdiendo la capacidad para su transformación.
El quinto lugar, puede ser para el monóxido de carbono, gas
peligroso, tóxico y en recintos cerrados produce la muerte. Surge de quemar un
combustible y es la mínima partícula que se genera cuando arde el carbono y el
hidrógeno, que al oxidarse con el aire forman el CO.
La sexta casilla es la producción de ozono, que no se genera
directamente, sino que es una reacción con otras sustancias presentes en el
ambiente como los óxidos de nitrógeno (NOx) y los compuestos orgánicos
volátiles. Es un contaminante secundario que se forma en el aire cuando hay
condiciones adecuadas. Los camiones aportan más o menos un 50 por ciento de
óxidos de nitrógeno y 30 por ciento de compuestos orgánicos volátiles y los
autos y motos un 20 Por ciento de óxidos de nitrógeno y de compuestos orgánicos
volátiles, pero tienen mucha incidencia en esta contaminación, porque su número
es mucho superior a los de vehículos de carga.
La séptima casilla es para los óxidos de azufre, aportados
por industrias, en su mayoría de los sectores de ladrilleras, cerámicas y
vidrieras y de ellas en nuestro medio las ladrilleras son más del 50 por
ciento.
El puesto ocho, para el gas metano. Es otro gas de efecto invernadero
y está asociado al gas natural de los vehículos y residencias, así como fuentes
hídricas (quebradas y ríos) que reciben descargas con desechos humanos.
En noveno lugar está la presencia en el aire de benceno. Las
principales fuentes son los procesos industriales de pinturas y detergentes.
Los niveles de benceno en el aire pueden aumentar por emisiones generadas por
la combustión de carbón y petróleo, operaciones que involucran los aditivos
para autos, los tubos de escape y evaporación de gasolina en estaciones de
servicio. El humo del tabaco es otra fuente de benceno en el aire,
especialmente en el interior de las viviendas. Una larga exposición el benceno
puede producir la muerte. La leve exposición causa mareo, aceleración de los
latidos del corazón y dolor de cabeza. Sus efectos desaparecen al respirar aire
fresco.
Décimo, los olores ofensivos. Son otras sustancias
contaminantes, pero no hacen parte de los contaminantes primarios. Son
generados por sustancias como el amoníaco, el sulfuro de hidrógeno y el azufre.
En el Valle de Aburrá aún no han sido valorados, porque la norma, Resolución
1541 de 2013, es muy reciente y solo se han regulado los más característicos,
que son los que producen las plantas de tratamiento de aguas residuales y
curtimbres.
Lluvia ácida
En Medellín también había preocupación por la lluvia ácida
que es compuesta por gases de azufre que se convierten en ácido sulfúrico y de
óxidos de nitrógeno, que al reaccionar con el agua, forman ácido nítrico.
Según el Área Metropolitana, los episodios de este fenómeno
son escasos desde que Ecopetrol mejoró la calidad del diésel (Acpm). Se mide en
la Facultad de Minas, en Robledo, y ahora se presenta un episodio por cada mes.
Antes, hace 5 años, allí hubo 50 episodios por año y esto era peligroso, porque
la lluvia ácida, que muy corrosiva, se recoge en una semana. Esto quiere decir
que teníamos 50 semanas del año con lluvia ácida en ese sitio. Ahora solo una o
dos veces, entonces la calidad del aire mejoró allí. Pero cuando hay un disparado
uso de sustancias como la pólvora en la llamada “alborada” se puede presentar
en forma seca.
Carmen Elena Zapata, directora del Laboratorio de Calidad
del Aire, Calaire, de la Universidad Nacional, dijo que el material particulado
es el principal contaminante del Valle de Aburrá y el 79 proviene de camiones,
buses, autos, motos; un 15 por ciento de industria, y el resto otras fuentes,
como la construcción y el gas natural.
La experta dice que vivimos en un estrecho valle en medio de
altas montañas y esto hace que las condiciones topográficas y climáticas, muy
particulares, atrapen la contaminación dos o tres días y esta queda reflejada
en el color negro que toman las edificaciones, en las cortinas, la ropa y el
amoblamiento urbano. Este material particulado PM 2,5, que es el que pasa la
pared alveolar y va a parar al torrente sanguíneo. Produce enfermedades graves
como cáncer, afecciones cardiovasculares y pulmonares y aumento de las crisis
de las personas asmáticas y alérgicas.
Acciones urgentes
Advirtió que si la gente no toma acciones como dejar el
carro, la moto, montar en cicla, caminar y utilizar el transporte público
masivo, no vamos a reducir esta contaminación.
Alertó que el Área Metropolitana declaró el Valle de Aburrá
como fuente de emisión de partículas PM 2,5, porque es el contaminante que hay
que atacar y tomar medidas de control, ya que es el que afecta la salud.
Aunque hay una alta concentración de otras emisiones como PM
10, que es una partícula más grande y puede producir en los humanos carraspera,
alergias en la nariz y en los bronquios, es el material particulado PM 2,5 por
el que la Organización Mundial de la Salud, llama a acciones de protección.
“Esto no quiere decir que de un día para otro, los carros
que funcionan con Acpm tienen que salir de circulación. No, lo que se
recomienda es revisar constantemente el estado mecánico de los vehículos,
ponerles filtros y así se retiene el material particulado y lo que salen son
los gases”.
La ingeniera sanitaria, Eliana Molina, del Grupo de Investigaciones
Ambientales de la UPB, dijo que las partículas MP 2,5 están asociadas a una
gran cantidad de incapacidades laborales y escolares y por esto el Área
Metropolitana desde que empezó a medir la calidad del aire viene trabajando en
el monitoreo en las 22 estaciones que tiene en Medellín y 8 municipios del
Valle de Aburrá.
Sobre el diésel, destacó, que el azufre que contiene el
diésel, que es el que más contamina se ha ido reduciendo. Especificó que se
pasó en 2007 de 4.000 partes por millón de azufre a 50 ppm, en 2011.
El concejal de Medellín Ómar Hoyos, autor de proyectos para
proteger el medio ambiente, dijo que el Valle de Aburrá tiene serios
inconvenientes con la baja velocidad del viento y las montañas que lo rodean
atrapan mecánicamente los contaminantes, lo que se llama una inversión térmica,
que no permite que todos esos contaminantes vayan a la atmósfera. Opinó que el
fenómeno solo se revierte invirtiendo la pirámide de la movilidad: primero el
peatón, luego la cicla, tercero el servicio masivo y al fin los autos.
EL RUIDO SÍ SE PUEDE CONTROLAR Los municipios del Valle de
Aburrá son ruidosos, según la experta Carmen Zapata. El ruido ambiental (carros
e industria) lo controla el Área Metropolitana, pero en de la rumba, las
secretarías de gobierno de los municipios. En zonas de hospitales, colegios y
residenciales en el Aburrá no se cumple la Resolución 627, de 60 decibeles.
Pero, la norma no corresponde a los usos del suelo que están en los planes de
ordenamiento territoriales, POT y eso es un conflicto de intereses que lo
tienen que solucionar las alcaldías. Como la Resolución 627 está en proceso de
modificación, hay que ver cómo se puede armonizar con el POT, entonces si hay
casas y rumba, la norma que hay que hacer cumplir es la habitacional, que es
más estricta que la industrial.
RODRIGO MARTÍNEZ ARANGO Comunicador social-periodista de la
Universidad de Antioquia. Redactor del área Metro hace 20 años. Periodista
judicial hace 30 años. También ha trabajado como locutor y periodista de radio
en la Cadena Caracol. Autor del libro Expresión oral para periodistas,
editorial UPB. Tomado de el colombiano


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