Plan por cambio climático en el mar incluye estudios de
marea roja y seguros
Plan para la pesca y acuicultura contiene 29 medidas
aprobadas en diciembre de 2015. ONG exige acelerar su aplicación y diseñar un
plan especial para la isla de Chiloé.
“El problema es
causado por un fenómeno de El Niño, agudizado por el calentamiento global y por
ende es un fenómeno de origen global y no local”, advirtió la semana pasada el
Colegio de Biólogos Marinos de Chile, sobre el fenómeno de floración algal
nociva o marea roja, que afecta a Chiloé, en la Región de Los Lagos y que
ahora se extendió hasta la Región de Los Ríos.
Un diagnóstico similar posee la ONG ambientalista WWF, desde
donde agregan que hay coincidencia que este evento es el más agresivo del que
se tiene registro y que es necesario tomar acciones porque estos fenómenos
podrían repetirse con más frecuencia. En este escenario Rodrigo Catalán,
director de Conservación de WWF Chile, propone crear un plan de adaptación
al cambio climático para la isla de Chiloé que considere los efectos de la
marea roja.
Pero lo cierto es que Chile ya cuenta con un Plan de
Adaptación al Cambio Climático para Pesca y Acuicultura, con un paquete de 29
medidas o fichas de acción para el sector. La estrategia la aprobó el Consejo
de Ministros para Sustentabilidad, en diciembre del año pasado.
Marea roja
Por ejemplo, tomando en cuenta el peligro de las floraciones
tóxicas y su posible vinculación con el cambio climático, una de las medidas de
este Plan, la número 17, contempla un “Estudio del cambio en la distribución
geográfica de Alexandrium catenella en los fiordos y canales del sur de Chile”,
del que se espera obtener un “análisis integrado de información para establecer
ocurrencia de eventos de marea roja asociadas al cambio climático”.
“Dado el poco conocimiento que hay para entender y
cuantificar localmente el impacto del cambio climático en la pesca y
acuicultura, el Plan en su conjunto apunta a disminuir estas brechas en
el conocimiento. En ese sentido, el objetivo específico número dos del Plan,
dedicado a la investigación concentra el mayor número de fichas de acción, 13
de 29”, explican desde la Subsecretaria de Pesca, aunque no aclaran cuál es el
nivel de avance de los estudios de marea roja.
El organismo asegura que el Plan está en pleno desarrollo.
“Sí, está en marcha” y agregan que “el Grupo Técnico Asesor en cambio climático
se constituyó en la etapa de construcción del Plan y continua su función”,
explican.
Acelerar medidas
El Plan de Adaptación tiene fecha de inicio el año 2015,
pero no de término, es “permanente”, además, no posee recursos propios,
sino que se utilizan los destinados al sector.
Desde WWF plantean que es necesario acelerar la
implementación de las medidas, porque Chiloé es una zona particularmente
vulnerable a los efectos del cambio climático, con una economía local con alta
dependencia de la pesca y la recolección de orilla.
“Es necesario profundizar la bajada local del Plan de
Adaptación al Cambio Climático del Sector Pesca y Acuicultura, o generar un
plan especial para Chiloé. Esta crisis ha dejado claro que es necesario
acelerar las acciones, incorporando debidamente el principio precautorio y el
enfoque ecosistémico en torno a la actividad pesquera y acuícola, y otros
aspectos como la activación de mecanismos financieros y la disponibilidad de
mayor información, como lo indica el Plan”, advierte Rodrigo Catalán.
Seguros catastróficos
Al margen del estudio de marea roja, el plan del gobierno
incluye otras siete tareas en investigación, que incluyen la temática de
monitoreo, un sistema de alerta temprana y predicciones,
relacionadas a la distribución geográfica de los organismos marinos, que
también son afectados por el calentamiento global (ver infografía).
Frenta a las crisis sociales que generan los eventos como la
marea roja, el Plan contempla la elaboración e implementación de medidas
especiales en casos de emergencias. Una de ellas se denomina “Adaptación
normativa para respuestas inmediatas ante variabilidad climática y eventos
extremos”, y la segunda un “Sistema de seguros para acuicultores y
pescadores de pequeña escala ante eventos climáticos extremos”. El objetivo de
esta última medida es fortalecer la sustentabilidad económica de la pesca y
acuicultura de pequeña escala ante daños a la producción por eventos extremos,
plagas y enfermedades y pérdidas materiales.
“Desde el punto de vista de la vulnerabilidad y capacidad de
adaptación al cambio climático, el sector de la pesca artesanal se identifica
como uno de los sectores que requiere mayor atención dada su alta dependencia
socio-económica asociada con la extracción del recursos marinos”, dice el Plan
de Adaptación. TOMADO DE LA TERCERA DE CHILE , SUGERIDO EN ENVIO DE BOLETIN GAL


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