Cochabamba afronta una crisis por la falta de agua para
riego
Por Luis Guereca - Trabajos de limpieza en la represa de
La Angostura, que estará cerrada hasta mayo de 2014, debido a la falta de agua.
- José Rocha Los Tiempos
La crisis de agua para riego en el valle de Cochabamba
tiende a acentuarse cada vez más. De las 115 presas existentes en los
municipios de Sacaba, Tiraque, Quillacollo, Tiquipaya y Arbieto sólo 65 están
en funcionamiento; el resto están abandonadas, sin agua y sin mantenimiento,
según se desprende del Plan Estratégico de Desarrollo Cochabamba 2013-2017.
A la falta de agua y problemas con las represas se suman las
pocas alternativas que tienen los regantes para concretar nuevos proyectos para
la construcción de represas por los conflictos sociales y la falta de
financiamiento. Explicaron que al menos el 80 por ciento del agua disponible en
fuentes superficiales está destinada al riego y sólo un 20 por ciento al
consumo humano.
El impacto de la falta de agua para riego se ha comenzado a
reflejar en las pérdidas que registran los agricultores.
Según el Plan Estratégico 2013-2017: “La región del trópico
tiene altos niveles de lluvia; pero, en el departamento de Cochabamba existe
escasez de agua para riego y hay un uso ineficiente de los sistemas de riego”.
Uno de los siete ejes estratégicos del plan establece que:
“Es importante garantizar el uso integral, adecuado y eficiente del agua para
fines productivos y de consumo, además de gestionar la conservación y manejo de
las cuencas”.
También se menciona que “no se cuenta con suficientes
fuentes de agua superficiales reguladas para atender la demanda de riego cada
vez más creciente”.
Esta situación ocasiona que los productores tengan problemas
para cultivar su producción y afronten pérdidas. Por ejemplo, los 5 mil
regantes que dependían del agua de la represa de La Angostura para cultivar
4.800 hectáreas este año dejaron de producir 1.600 hectáreas. El producto más
afectado es el maíz choclero. Los agricultores estiman que por cada hectárea
que dejan de producir pierden 5 mil bolivianos sólo en la inversión de semillas
y la preparación del terreno.
El secretario Departamental de Desarrollo Productivo de la
Gobernación, Juan Ocaña, manifestó que “si no llueve, esto afecta al
rendimiento del cultivo”. Recalcó: “Esperemos que no exista escasez de
alimentos ni tampoco pérdidas en la producción agrícola”.
Según Juan Ocaña “entre los planes para riego que se tiene
en el departamento está el Proyecto Múltiple Misicuni, que va mejorar la
producción de cultivos en el valle bajo y en el sector de La Angostura”.
Agregó: “Una vez que funcione este proyecto se podrá dotar
de agua hasta a los municipios de Vinto y Sipe Sipe”.
Agregó “estamos haciendo las gestiones para la canalización
para transportar agua que permita el riego, esto tendrá un costo aproximado de
18 millones de dólares”.
Inversión
La Secretaría Departamental de Desarrollo Productivo informó
que en esta gestión se tiene previsto invertir 44 millones de bolivianos en proyectos
de riego, la mitad de los recursos se usarán para obras que mejoren los
sistemas de riego y el resto en planes para potenciar la producción.
Según el plan de desarrollo regional, las áreas con vocación
productiva se deben destinar prioritariamente a las actividades agrícolas.
De acuerdo con el diagnóstico del plan, las actividades
agrícolas representaron el 11,8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)
departamental para el 2011. Durante los últimos 21 años (1990 – 2011), la
participación de la agricultura en la economía disminuyó en cerca del 8 por
ciento. Los regantes consideran importante reactivar la producción agrícola a
través de proyectos estratégicos como la construcción de las represas de Yungas
de Vandiola y Kewiña Qocha, en el valle alto.
Datos sobre agua
Según el Plan Departamental para Cochabamba 2013 - 2017, la
región tiene la mayor cantidad de presas de agua del país con un total de 115
presas de agua registradas en el Inventario Nacional de Presas de Bolivia
(2010).
Las represas se encuentran distribuidas en cuatro municipios
de Cochabamba:
- Sacaba
- Tiraque
- Quillacollo
- Tiquipaya
- Tiraque
- Quillacollo
- Tiquipaya
Cochabamba cuenta con 115 presas de agua:
- 110 estaban destinadas para el riego de cultivos
- 3 presas a la dotación de agua potable
- 1 a la generación de energía eléctrica
- 1 al uso industrial
- 3 presas a la dotación de agua potable
- 1 a la generación de energía eléctrica
- 1 al uso industrial
Sin embargo, sólo 65 de las 115 presas están en
funcionamiento: 48 tienen problemas y dos no funcionan.
Se estima que si las 115 represas de agua estarían
funcionamiento se dispondrían de 323 millones de metros cúbicos de agua
embalsados y se podría regar un área de 2.600 millones de kilómetros cuadrados.
La esperanza de contar con agua para riego para el valle
está ahora depositada en el Proyecto Múltiple Misicuni, que contará con una
represa de 120 metros de altura con una capacidad de embalse de 150 millones de
metros cúbicos de agua. En una primera fase, que comenzará en 2014, la Empresa
Misicuni prevé distribuir 3.000 litros de agua por segundo, al menos 1.000 se
destinarán al riego. Sin embargo, en una segunda fase con la construcción del
túnel de Vizcachas y Putucuni se prevé incrementa el caudal.
El cierre de la represa de La Angostura ha agravado la
situación de los regantes, principalmente, de aquellos que se encuentran en
Cercado, Quillacollo y Vinto, que dependen de este embalse para la producción
de maíz.
A pesar de la importancia de la represa, el trabajo de
limpieza del caudal será limitado debido a la falta de recursos.
Según el representante de la Secretaría de Desarrollo
Productivo, Juan Ocaña, la Gobernación no cuenta con un presupuesto para
realizar el dragado del embalse con el objetivo de que recupere su capacidad de
almacenamiento.
De acuerdo con el diagnóstico que manejan los regantes, el
caudal no se ha podido llenar los últimos años, porque las lluvias no han sido
suficientes y por la acumulación de sedimentos y basura en el espejo de agua.
PRODUCTORES DEJARON DE CULTIVAR ALREDEDOR 1.600 HECTÁREAS
Regantes evalúan impacto del cierre de La Angostura
Con el cierre de la represa de La Angostura, debido a que el
embalse llegó a un nivel mínimo de 75 centímetros de una capacidad máxima de
7,5 metros de altura para embalsar 75 millones de metros cúbicos, la situación
para cerca de 5 mil agricultores se ha complicado. Los productores aseguraron
que entre 2013 y 2014 dejarán de cultivar 1.600 hectáreas de un total de 4.800.
Según los agricultores, esto representa una pérdida de 5 mil bolivianos por
hectárea no cultivada.
El representante de la Asociación de Regantes de La
Angostura, Vladimir de la Barra, dijo que “estamos esperando agua de lluvia
para nuestros cultivos, de otra forma los 5.000 agricultores de este sector
podemos tener pérdidas en nuestra producción”.
Agregó: “Es importante conversar con las autoridades de la
Gobernación para buscar una solución paliativa, como la perforación de pozos,
porque nosotros vivimos del agua del embalse de la represa de La Angostura”.
La crisis de La Angostura también impactará en la lechería
con falta de agua para forraje para el ganado, debido a que uno de los
productos más afectado es el maíz choclero, del cual se extrae la chala para
alimentar a las vacas.
El responsable de la Secretaría Departamental de Desarrollo
Productivo de la Gobernación, Juan Ocaña, informó que “según el estudio de
batimetría que se realizó de La Angostura se ha determinado que el nivel de
agua para cerrar las compuertas de la represa llegó a un nivel mínimo de 75
centímetros”.
Explicó que cuando se construyó la represa, en la década del
1940, ésta podía almacenar hasta 100 millones de metros cúbicos de agua, pero
en la actualidad la capacidad del embalse se ha reducido en un 80 por ciento.
Según Ocaña también es importante conocer cuánto de volumen de agua se requiere
para la producción piscícola y se ha establecido que lo adecuado serían 2
millones de metros cúbicos.
Disponibilidad
Según el Plan Departamental para Cochabamba 2003-2017, la
disponibilidad de agua como sistema hídricos superficiales se encuentran en los
ríos en un 56 por ciento, para el riego de 48.979 hectáreas; en vertientes en
un 4 por ciento, para regar 3.310 hectáreas; y por último, en los pozos con 15
por ciento, para 13.442 hectáreas. Se han identificado 415 ríos, 95 vertientes,
469 pozos y 56 embalses. Sin embargo, las esperanzas para mejorar la
disponibilidad de agua están puestas en Misicuni. Tomado de los tiempos de Bolivia

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