PUNTOS A TENER EN CUENTA PARA SIEMBRA DE SORGO PARA SILO.
Una adecuada densidad de siembra se traduce en mayor
producción de forraje según tipo de sorgo y esto
presenta mayor importancia en
sorgos graníferos
Ing. Agrs. Mercedes Pereira1, Luis Gándara2 y Miguel
Mendez1. 1. EEA INTA Corrientes; 2. AER Corrientes. pereira.maria@inta.gob.ar,
gándara.luis@inta.gob.ar; mendez.miguel@inta.gob.ar
El sorgo continúa siendo uno de los principales cereales de
importancia en muchas partes del mundo por su flexibilidad para adaptarse a
condiciones de sequía y altas temperaturas como así también a períodos de
encharcamiento. En nuestra región la importancia del sorgo como parte
integrante de un sistema de producción radica en la utilización como grano y
forraje para alimento animal y como parte esencial de un sistema de rotaciones
para mantener la productividad y estabilidad del sistema mixto de producción.
1- Requerimientos:
• PRECIPITACIONES Y TEMPERATURA: El sorgo tolera mejor la
sequía y el exceso de humedad del suelo que la mayoría de los cereales y crece
bajo una amplia gama de condiciones en el suelo. Responde favorablemente a la
irrigación, requiriendo un mínimo de 250 mm durante su ciclo, con un óptimo
comprendido entre los 400-550 mm. Para su desarrollo normal demanda
temperaturas altas, siendo por lo tanto más sensible a las bajas temperaturas.
Para la germinación necesita una temperatura de suelo sostenida no inferior a
los 18 ˚C.
• SUELOS: Este cultivo prefiere suelos profundos, sin exceso
de sales, con buen drenaje, sin piso de arado, de buena fertilidad y un pH
entre 6,2 y 7,8, sin embargo se adapta a una amplia variedad de suelos
tolerando suelos de pH inferior a 6 y se desarrolla en suelos de baja
fertilidad, ambos en deterioro de su potencial de producción.
2- Siembra:
PREPARACIÓN DE SUELO: Dependerá del cultivo antecesor en
siembras directas comúnmente sobre verdeos (avena o raigrás) solo es necesario
el control químico de malezas; mientras que en siembras convencionales es
importante que preparemos con anticipación el terreno para favorecer mayor
captación de agua y a su vez tener el lote en condiciones apropiadas para el
momento de la siembra.
APLICACIÓN DE HERBICIDAS: En el cultivo de sorgo son
utilizados básicamente 4 herbicidas (glifosato, atrazina, metaloclor o
acetoclor). Al glifosato debemos utilizarlo antes de la siembra o en
pre-emergencia antes de la atrazina y el metaloclor o acetoclor los cuales son
herbicidas que permiten mantener el lote libre de malezas hasta el desarrollo
del cultivo, disminuyendo la competencia por agua y nutrientes, generando mayor
biomasa. Si se utiliza metaloclor o acetoclor previamente, las semillas deben
ser tratadas con un antídoto protector “Concep III”.
FECHA: Para la zona norte de corrientes las condiciones
favorables para la siembra se presentan en dos momentos: octubre y noviembre
como primera siembra; y enero , febrero como últimas fechas (siembra de
segunda) (Figura 1).
Figura 1: Distribución de la precipitaciones en la EEA
Corrientes periodos 2000-2012 y ventanas de siembra.
VARIEDAD: Es importante tener en cuenta que los cultivares
de ciclos largos o intermedios se adaptan mejor y logran más rendimientos en
siembras tempranas. A medida que se atrasa la fecha de siembra se deben tener
en cuenta ciclos más cortos.
DENSIDAD: La densidad de siembra y la distancia entre surcos
en sorgos para silaje deben tenerse en cuenta para la implantación ya que estos
factores pueden hacer variar la característica de la planta de sorgo. La
densidad de siembra dependerá de la calidad de la semilla, tamaño y peso de la
misma, sistema de siembra, ciclo del híbrido elegido, disponibilidad de riego y
tipo de suelo.
Generalmente, con sorgos híbridos necesitamos de 10 a 15
kg/ha de semilla, la densidad de siembra optima dependerá del tipo de sorgo
(granífero, doble propósito y forrajero).
En ensayo que se llevó a cabo en la EEA Corrientes se buscó
determinar el efecto de la densidad de siembra sobre la producción de materia
seca (kg MS/ha) de tres grupos de sorgo para silo (granífero, propósito doble y
forrajero).
Según los resultados obtenidos, en el caso del granífero
este aumentó su producción hasta la densidad de 10 kg/ha disminuyendo después.
Los que menos aumentaron su producción ante incrementos en la densidad de
siembra fueron los forrajeros y el doble-propósito, respecto de los graníferos,
y eso se debe a la menor capacidad de macollaje de los graníferos.
Es importante destacar que una adecuada densidad de siembra
se traduce en mayor producción de forraje según tipo de sorgo y esto presenta
mayor importancia en sorgos graníferos, menor en los forrajeros y los dobles
propósitos.
Figura 2: Producción en kgMS/ha de tres grupos de sorgo
sembrados a diferentes densidades.
3- Fertilización:
Para el manejo adecuado de la fertilización del sorgo es
necesario que consideremos los requerimientos de nutrientes y la cantidad de
estos que son exportados a través de sus granos o planta entera en caso de que
sea cortado y picado para silo.
El sorgo con rendimientos de 3 a 4 tn de grano o 8 a 9 tn de
Materia Seca requiere entre 90 a 120 kg de Nitrógeno (180 a 240 kg de UREA). La
demanda de N comienza a partir de los 20-30 días posteriores a la emergencia (4
a 6 hojas expandidas, momento en que se debe aplicar la Urea). Con respecto a
las necesidades de fosforo y potasio para el mismo rendimiento requiere de 15 a
20 kg de fósforo (30 a 45 kg de fosfato diamónico) y de 60 a 80 kg de potasio
(100 a 120 de cloruro de potasio) a ambos fertilizantes deben incorporarse
antes o durante la siembra.
Las claves para alcanzar el potencial del cultivo en cada
zona están dadas por un correcto manejo agronómico, principalmente por: fecha
de siembra, densidades de plantas y ciclos, fertilización y control de malezas.
Autora: Ing. Agr. Mercedes Pereira.
Corrección y Difusión Lic. Violeta Hauck
TOMADO DE ENVIO DE PREGON AGROPECUARIO DE AR



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