El aumento de población humana es la causa principal de la destrucción
del planeta tal cual lo conocemos.
Hay que tener en cuenta que el hombre es único ser vivo que
es capaz de proveerse alimentos, manipulando plantas y animales, desde hacen
unos 5000 años manipula poblaciones que le sirven, y eso le permitió
ir dejando su estado de cazador, recolector, que estaba ligado a su origen como
primate, y esta capacidad de selección y
trasformación ha aumentado en los últimos,
con mucha aceleración en las últimas décadas.
También es el único que se provee vestimenta, y ha ido
cambiando de cueros de animales a las más sofisticados tejidos, los cuales
puede fabricar en forma masiva,
proveyendo entonces el cobijo móvil que sustenta su intromisión en los
diferentes climas del planeta; esto acompañado de su enorme capacidad de
realizar el complemento a la al vestido, la vivienda de los más diversos
materiales, naturales y generados gracias a su ingenio.
Su capacidad de inventiva ha mejorado la calidad de vida, la
medicina utiliza vacunas, medicamentos y tecnologías impensadas a los fines de
mantener sanas millones de personas.
Todas estas capacidades solas y también juntas parecen
buenas.
Pero todas tienden a sostener el aumento de población humana,
mucho más que las previstas para una ser vivo que no tiene la capacidad de
hacer su alimento, su vivienda, su vestido y de curarse.
Detrás y acompañando el aumento de población se ha tenido un
espectacular desarrollo del sistema de trasporte, que es uno de los enemigos del
planeta, y principal causa del aumento en la atmosfera de gases de efecto
invernadero, acompañando a las industrias que sostienen la fabricación de
alimentos, vestidos, medicamento, y viviendas.
Las religiones sostienen en muchos casos las bondades del
aumento de población, en forma directa o indirecta, las directas son las que
dicen que en la segunda vida mejoraras y las otras prohíben el placer sexual sin intención reproductiva.
Ambos son también inventivas humanas, el impulso sexual es
de naturaleza reproductiva, pero de hecho es naturalmente placentero usarlo sin intención reproductiva.
Si no hay un control de la población el cambio climático se
acelerara aún más por que las causas se multiplicaran.
Por ahora hay quien no produce los alimentos para sostenerse
y los cambia por manufacturas, esos ya hace años han terminado con la capacidad
de equilibrio entre los humanos y el ecosistema circundante que les provee el excedente
de producción primaria para utilizarlo sostenidamente.
Cuando los ecosistemas que proveen alimentos se agoten en su
capacidad, los que hace años los agotaron vendrán directamente por ellos, o tal
vez se dejen morir de hambre.
Que hechos pueden bajar la población humana a números razonables,
me pregunto; y sé la respuesta: que la guerra, las catástrofes, las enfermedades
que no se puedan curar, o planificación adecuada, es probable que el ser humano
espere, que cualquiera de las tres primeras sea lo que ocurra, con la esperanza,
que dejo encerrada Penélope, de que no le toque a él, despreciando la cuarta opción
de la planificación de población.
lpm
No hay comentarios:
Publicar un comentario