VII Encuentro
Internacional de Educación Las nuevas tecnologías, agentes transformadores de la
educación
ISRAEL PAREDES
Cada vez son más los
alumnos que están preparados para la utilización de las Tecnologías de
Información y de Comunicación (TIC) dentro en su etapa educativa.
La relación entre
tecnología y calidad educativa es imprescindible para el futuro de la
educación, según apunta la principal conclusión del VII Encuentro Internacional
de Educación, celebrado durante esta semana. El encuentro, organizado por la
Fundación Telefónica, unió a un grupo de expertos en una serie de conferencias
y debates para evaluar algunas ideas surgidas tras 18 meses de trabajo. Y,
entre ellas, destacaron que cada vez son más los alumnos que están preparados
para la utilización de las Tecnologías de Información y de Comunicación (TIC)
dentro en su etapa educativa y que, además, el desarrollo de los alumnos que
han trabajado de manera constante, activa y creativa dentro del mundo virtual
se ha manifestado como superior al del resto. Esto, según el grupo, denota la
necesidad de seguir en el futuro apostando y potenciando la introducción de las
TIC en el interior de las aulas.
El VII Encuentro Internacional de Educación, a
diferencia de las anteriores ediciones, se desarrolló de manera internacional
en nueve países bajo una doble modalidad, presencial y virtual, logrando con
ello una participación más amplia y diversa, potenciando el trabajo y el
intercambio de opiniones, ideas e información mediante la red. Esta apuesta por
la utilización de las llamadas TIC no sólo sirvió como vehículo para ampliar la
intervención en el encuentro sino que evidenció a su vez que las TIC son unas
herramientas cada vez más imprescindibles para el futuro de la educación. De
hecho, la primera conclusión tras 18 meses de desarrollo temático fue que la
relación entre tecnología y calidad educativa es imprescindible para el futuro.
Al igual que sucedió con las jornadas de esta
edición, las TIC conectan el aula de manera global como local, ampliando
considerablemente las posibilidades de la educación y de sus participantes.
Pero en este sentido, otra de las conclusiones esenciales fue que este nuevo
paradigma educativo implica la necesidad de reconfigurar el rol de todos los
agentes que participan en el proceso educacional. Los alumnos, los profesores y
la familia, deben atender a esta nueva situación.
El rol del docentePara conseguirlo, el docente
debe tener en cuenta que su rol está en constante cambio y que su formación, en
este sentido, es esencial. Sus conocimientos deben adaptarse a los tiempos y a
los constantes cambios, pero no de manera convencional sino a través de las
TIC, de comunidades, como las potenciadas en el encuentro, de intercambio de
experiencias, ideas y opiniones.
Los espacios y las metodologías están
transformándose y los docentes deben ser conscientes de que el lenguaje y los
vehículos de transmisión de información ya no son los mismos, debiéndose
adaptar a los continuos cambios para llegar a los intereses de los alumnos en
cada momento; pero también teniendo en cuenta que se está educando a futuros
ciudadanos de una realidad cada vez más compleja y que la educación que reciban
en el presente les debe preparar para el futuro que les espera.
La importancia de
la familiaLa familia, otro agente integrante en la educación, aparece en las
primeras conclusiones como un elemento clave dentro del proceso educativo. Si
bien siempre lo ha sido, ahora su papel, al igual que el del docente, se alza
como indispensable para orientar al alumno dentro de esta realidad cambiante.
La familia se presenta como el nexo entre el aula (el docente) y el alumno.
El hogar se presenta, de esta manera, como una
extensión del aula, máxime cuando las TIC permiten esa conexión. La familia
debe ser cada vez más abierta y conectada a las nuevas tecnologías y crear un
contexto de pensamiento crítico.
Clara preferencia por Internet
Un estudio revela que el 71% de los españoles
renunciaría a la televisión si tuviera que elegir entre ella o navegar por
Internet. El informe, elaborado por Indie PR y Coperama, también refleja que el
número de horas que pasamos cada día frente a dispositivos conectados supera
con creces el tiempo medio que vemos cada día la televisión (2 horas y 48
minutos frente a 1 hora y 42 minutos).
El 72% de las personas de entre 45 y 55 años
preferiría disponer de Internet aunque tuviera que renunciar al televisor. Los
más jóvenes (de 15 a 25 años) hacen un uso menor de la televisión, dedicando
una media de 1 hora y 30 minutos diarios a la ‘caja tonta’, consumiendo la
mitad de televisión media de TV al día que el resto de los públicos (de 26 años
en adelante).
Mientras, en el caso de los mayores de 65
años, los tiempos frente al televisor superan las tres horas diarias. La
dificultad para comprender la tecnología es el principal motivo por el que se
decantan por la televisión en lugar del ordenador.
Asimismo, las mujeres muestran mayor
preferencia por Internet que los hombres, ya que el 81% del público femenino
prescindiría de la televisión en favor de una conexión de datos, frente al 71%
de los hombres.
Otro dato significativo es el del uso de las
redes sociales mientras se ve el televisor. El 57% hace uso de las mismas
mientras contempla la televisión para comentar los contenidos audiovisuales e
interactuar con la comunidad. “El universo ‘online’ cada vez gana más terreno a
lo analógico”, explica el presidente de la compañía. TOMADO DE LA GACETA DE
ESPAÑA

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