jueves, 25 de febrero de 2021

CANNABIS PARA USO MEDICINAL

 


 investigaciones y, a futuro, exportarla

La ley 27.350 que, permite la investigación médica y científica para el uso medicinal del cannabis, data del año 2017 pero su reglamentación se se aplicó recién a fines del 2020Archivo

Apocos meses de la reglamentación de la ley 27.350, que permite la investigación médica y científica para el uso medicinal del cannabis y sus derivados, surgieron varios proyectos en la Argentina orientados a impulsar esta industria, hasta ahora inédita en el país. Uno de ellos es el acuerdo llevado a cabo por la empresa Pampa Hemp, con el apoyo del Instituto Argentino de Tecnología Agropecuaria (INTA), el cual será el primero en conformarse con inversiones tanto públicas como privadas.

”Pampa Hemp es una empresa que surgió a poco de ser sancionada la ley, en el año 2017, la cual básicamente es una norma que fomenta proyectos investigativos en relación con el cannabis medicinal”, explicó a LA NACION Sebastián Todesco, coordinador técnico del proyecto, que tendrá su sede en la Estación Experimental Agropecuaria, en las afueras de Pergamino, Provincia de Buenos Aires.

El objetivo del acuerdo con el INTA es impulsar la producción nacional de materia prima para uso farmacéutico orientado a aplicaciones médicas y terapéuticas de la planta de cannabis, utilizando mano de obra local y tecnologías desarrolladas en suelo argentino.

 


El proyecto de la empresa Pampa Hemp tendrá lugar en la sede en la Estación Experimental Agropecuaria del INTA, en las afueras de Pergamino, Provincia de Buenos Aires.

El proyecto -conformado por ingenieros agrónomos, genetistas, expertos dedicados al manejo de cultivos, y profesionales del sector- es el resultado del acuerdo entre INTA y Pampa Hemp, el cual está enmarcado dentro de las normativas fijadas en la reglamentación de la ley, que exige que los proyectos se realicen en conjunto con organismos estatales, como el Inta o el Conicet. “En ese sentido armamos esto que se diferencia de los otros acuerdos que están conformados por empresas estatales u organizaciones no gubernamentales”, comentó Todesco.

El foco estará puesto en las actividades tanto de investigación y desarrollo como también productivas, elaborando técnicas de cultivo de cannabis con diferentes variedades genéticas, así como el diseño de protocolos de producción apoyados en la integración y desarrollo de tecnologías locales de trazabilidad, inteligencia artificial aplicada, automatización, sensorización y monitoreo de cultivos que resulten posteriormente aplicables a nivel agronómico.

Proyecto Diferencial

Según detalló el coordinador del proyecto, muchos de los acuerdos que están enmarcados por esta ley de cannabis medicinal están enfocados en el uso terapéutico de la marihuana y estudios clínicos, mientras que “este proyecto diferencial está enfocado en cómo producir cannabis como materia prima para su aplicación farmacéutica”.


En ese sentido, él cree que los laboratorios estarán muy atentos a todo esto: “Hay muchos actores que están interesados en ver cómo formular negocios dentro de esta industria. Hay una red de laboratorios nacionales que, según lo que propone la nueva reglamentación, se encargarían de las extracciones de los cannabinoides y fabricarían los aceites. Por el momento la industria no tiene la materia prima, por lo que hay que realizar un trabajo en conjunto con esos actores para determinar qué tipo de presentación exigen y qué controles y estándares de calidad se aplicarán”.

 

Se proyecta que en los próximos diez años la Argentina produzca U$S 1000 millones producto del cannabis medicinalShutterstock

Por otro lado, hay casos de empresas locales que están realizando pruebas con productos que no se producen en el país. Por esta razón, se han visto obligados a importar el CBD, que es uno de los compuestos naturales de la planta de cannabis utilizado para este tipo de procesos.

Primera Fase

”Ahora tenemos una primera etapa donde van a ir surgiendo actores interesados, con los cuales vamos a tener que empezar dialogar y a ver cómo nos complementamos unos con otros para generar distintos resultados porque la cadena de valor no se termina en el producto que nosotros dejamos. Ahí empieza lo que viene después, que es la aplicación de los principios activos del cannabis a los diferentes formatos de consumo”, explicó Todesco.

De esta manera, Pampa Hemp pretende desarrollar una metodología para llegar a un resultado aplicado a distintos productos farmacéuticos en una industria que también arrastra a muchas otras que quizás no tienen que ver directamente con lo medicinal y en la cual intervienen distribuidores, productores de nutrientes, tecnologías de riego, software. En ese sentido, para el coordinador del proyecto, “hay un montón de aristas y vectores productivos que se desprenden a través de la producción cannabis como también las diversas aplicaciones a otras áreas de la economía como son los alimentos, la industria cosmética, etc”.

El cannabis medicinal en el mundo

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud publicado, en noviembre de 2017, el CBD es un cannabinoide extraído de la planta de Marihuana que no tiene efectos psicoactivos y sus usos poseen resultados positivos para el tratamiento de diferentes patologías como la epilepsia refractaria.

En este sentido, ya existen en el mercado internacional productos farmacéuticos prescritos por asociaciones médicas de todo el mundo para esta patología y otras.

Recientemente la Comisión de Estupefacientes de la ONU eliminó el cannabis de la Lista IV de la Convención Única de Estupefacientes de 1963, abriendo la puerta al reconocimiento de su potencial medicinal y terapéutico.

Según el último reporte global, publicado en noviembre de 2019 por la prestigiosa consultora especializada Prohibition Partners, para 2024 el mercado global del cannabis medicinal ascenderá a USD 62,7 mil millones anuales. En la Argentina, se espera que en los próximos 10 años se generen USD 1000 millones en exportaciones.

Gonzalo Arzúa  // TOMADO  DE LANACION DE AR

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