Preocupa en Young
presencia de arsénico en el agua
La presencia de rastros de arsénico en el agua corriente,
detectados por Salud Pública, puso en alerta a los vecinos de Young. El
Ministerio de Salud Pública (MSP) otorgó un plazo de 10 años para superar el
problema y el presidente de OSE, Milton Machado, aseguró que actualmente la
calidad del agua es aceptable.
El directorio de OSE llegó a Fray Bentos con el propósito de
responder a una serie de inquietudes planteadas por la Junta Departamental de
Río Negro. Previamente se reunieron con el intendente Omar Lafluf y su equipo
de asesores.
“Permanentemente estamos haciendo monitoreos y sin duda
(Young) no es el lugar de mejor calidad de agua pero se entrega apta para
consumo humano y cumpliendo el decreto bromatológico” informó a El País el
presidente del organismo, Milton Machado.
En la sede de la Junta Departamental, explicó que se trata
del decreto bromatológico de 2011 en el que participaron los ministerios de
Salud Pública, de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, OSE y la
Ursea.
En algunos pozos de Young, la presencia de arsénico es de 37
miligramos por litro, razón por la que habrá que implementar una solución de
futuro.”La normativa se hizo más restrictiva y pasó de un valor máximo
permitido de 50 a 20 miligramos por litro” informó el presidente de OSE.
“Aquí se habla del efecto acumulativo en 20 años, y tiene
relación a la frecuencia y concentración de la sustancia” indicó Machado, al
aclarar que Salud Pública le otorgó un plazo de 10 años para corregir este
problema.
“La solución será a través de un acueducto desde el río
Uruguay (no menos de 30 kilómetros) o un parque de perforaciones con nuevas
tecnologías y un proceso de ósmosis inversa. Eso habrá que estudiarlo”, dijo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el arsénico
está presente de forma natural en niveles altos en las aguas subterráneas de
varios países. Se trata de un elemento muy tóxico en su forma inorgánica. Su
mayor amenaza para la salud pública reside en la utilización de agua
contaminada para beber, preparar alimentos y regar cultivos alimentarios.
La exposición prolongada al arsénico a través del consumo de
agua y alimentos contaminados puede causar cáncer y lesiones cutáneas. También
se ha asociado a problemas de desarrollo, enfermedades cardiovasculares,
neurotoxicidad y diabetes.
La intervención más importante en las comunidades afectadas
consiste en prevenir que se prolongue la exposición al arsénico implantando un
sistema seguro de abastecimiento de agua potable. Tomado de el telégrafo de Uruguay
No hay comentarios:
Publicar un comentario