La ciudad, invadida por polillas inofensivas para la salud
Desde hace tres días proliferan las "mariposas
nocturnas"; no comen la ropa ni pican; las lluvias y las altas
temperaturas favorecen su aparición; gran repercusión en Twitter
Por Laura Rocha | Las
atrae la luz y en los últimos tres días su presencia se multiplicó en la ciudad
de Buenos Aires. Se trata de las "mariposas nocturnas" o polillas N octuidae,
cuya proliferación se ve favorecida por la abundancia de lluvias y por las
altas temperaturas. Lo malo: son feas y molestas. Lo bueno: no pican, no comen
la ropa ni afectan a la salud.
La presencia de estos insectos impactó ayer en las redes
sociales, especialmente después de que se conociera la noticia de que en
Uruguay también se vive una invasión de este tipo de polillas.
En el gobierno porteño llevaron tranquilidad. No
relacionaron lo que pasa en Uruguay con el fenómeno que se observa en Buenos
Aires y aclararon que no hay peligro para la salud de las personas.
"Lo que estamos viendo a la noche son las mariposas
nocturnas [conocidas científicamente como N octuidae]. Es muy raro que se trate
de los mismos ejemplares que hayan cruzado el río. Que hay más cantidad es
evidente, pero se debe al factor climático: las altas temperaturas y las
lluvias favorecen su aparición. Son molestas, no contagian enfermedades ni
pican ni comen la ropa", indicó Esteban de Luca, gerente de Control de
Plagas del gobierno porteño.
"La polilla no es una plaga y como tal no se llevan
adelante tareas de fumigación sistemática", agregaron en el organismo
público.
Los expertos denominan polillas a las mariposas grises o de
color negro. Una familia es la de mariposas pequeñas y nocturnas, cuyas larvas
devoran los alimentos almacenados o los enseres domésticos, tales como la ropa
y el papel. El daño que pueden producir está focalizado en esos elementos.
Sin embargo, la que prolifera por estos días es la Noctuidae
, que es de mayor tamaño y no se alimenta de fibras. El peligro de este insecto
es mientras vive como oruga.
SIN PERJUICIO Beatriz Scatoni, profesora de Entomología de
la Facultad de Agronomía de Montevideo, Uruguay, advirtió, en diálogo con LA
NACION: "Primero tenemos que darle tranquilidad a todo el público de que
estos insectos no causan ningún perjuicio a las personas. Durante todo el mes
de febrero llovió muchísimo y eso estimuló el crecimiento de los pastos e hizo
que las orugas tuvieran alimento suficiente para reproducirse. A lo que estamos
asistiendo ahora es a que hoy esas orugas están volando".
Muchas especies tienen larvas oruga que viven en el suelo y
resultan ser plagas de la agricultura y la horticultura. Son los "gusanos
cortadores" que arruinan las cosechas.
La experta uruguaya consideró que la migración de estos
insectos podría ser posible en lugares como Paysandú o Salto, y recordó que la Argentina
y su país comparten muchas especies. "Las orugas pueden vivir hasta tres o
cuatro semanas; las mariposas, una semana como máximo", indicó.
Más allá de las explicaciones oficiales y de los expertos,
Twitter se hizo eco ayer de la proliferación de estas mariposas. Muchos famosos
y no tanto le dedicaron varias líneas al fenómeno en la red que sólo permite
expresiones de 140 caracteres.
"¿Invasión de polillas en Bs As?", se preguntó la
modelo Guillermina Valdés, en pareja con Marcelo Tinelli y embarazada de ocho
meses.
También tuvo su minuto para las polillas la conductora Dalia
Gutman: "Me alegra enterarme q hay una invasión de polillas. Creía q era
yo y mi falta de obsesión x la limpieza".
"Nadie va a hablar del ataque de polillas del q estamos
siendo víctimas los porteños?! #bastadesilencio #polillas", bromeó Laura
Frei.
"Le cuento que estoy en plena pelea con las #polillas
desde anoche ajjjj", contó Liliana Eluchans.
En Montevideo, mientras tanto, el director de Salud de la
intendencia, Pablo Anzalone, indicó que "existen 160.000 especies
diferentes de polillas y algunas encontraron un nicho en el cual se pudieron
expandir puntualmente".
Según afirmó, como estas polillas no tienen ningún tipo de
incidencia negativa para la salud de las personas, dejarán que los insectos
desaparezcan naturalmente. "Son especies con ciclos de vida cortos y a su
vez tienen depredadores que se alimentan de ellos, por lo tanto esto tiende a
restablecer los equilibrios en la naturaleza", explicó. "Tenemos una
política de utilizar los venenos con mucha precaución, no somos partidarios de
abusar de fumigaciones porque eso sí tiene impacto sobre la salud humana",
dijo Anzalone al diario uruguayo El País.
La mejor forma de combatirlas dentro de las viviendas es
cerrar puertas y ventanas y colocar mosquiteros.
PARA EL GOBIERNO, NO ES UNA PLAGA
"La polilla no es una plaga y, por eso, su aparición no
exige que se lleven adelante tareas de fumigación sistemática. Su presencia no
importa riesgo ambiental o sanitario, salvo la molestia que ella genera, para
lo cual se sugiere combatirla con los productos que existen en el
mercado", explicaron en el gobierno porteño. Las fumigaciones y controles
de plaga se realizan obedeciendo a una ley. En la ciudad de Buenos Aires
existen dos programas de control: de mosquitos y de ratas. En ese sentido, la administración
local recordó que continúa con las campañas de prevención del dengue,
enfermedad que transmite el mosquito Aedes aegypti, con fumigaciones . TOMADO
DE LA NACION DE AR
No hay comentarios:
Publicar un comentario