Canal por Nicaragua se debate entre daños al medio ambiente
y progreso
El canal de Nicaragua fue ideado y aprobado por el gobierno
en junio de 2013.
El científico nicaragüense Jorge Huete-Pérez reavivó el
debate internacional tras advertir que "se ha podido crear un desastre
ambiental en Nicaragua" al dar viabilidad a un canal interoceánico en el
país centroamericano.
"La comunidad científica está muy preocupada por los
posibles impactos que pueda tener la construcción del canal y su
funcionamiento", manifestó el científico, quien publicó un artículo en
Nature, la revista científica más prestigiosa del mundo, lo que ha avivado la
discusión.
De edificarse, el canal interoceánico por Nicaragua sería la
obra de infraestructura más grande jamás construida en Centroamérica, con más
de 300 kilómetros de largo, más de 500 metros de ancho y casi 30 metros de
profundidad, a un costo de 40.000 millones de dólares, según los cálculos del
Gobierno.
El canal sería más grande que el de Panamá, uniría el mar
Caribe con el Océano Pacífico, tendría una vía húmeda, una terrestre, un
oleoducto, dos puertos de aguas profundas, dos aeropuertos y zonas francas,
según los planes de la concesionaria HKND Group, que dirige el empresario chino
Wang Jing.
Una obra como esa, dependiendo de la ruta, podría afectar
como mínimo a siete áreas protegidas, más dos reservas de biosfera, una de las
cuales sería la isla de Ometepe en el Gran Lago de Nicaragua y posiblemente
Seaflower en el mar Caribe, y la Cuenca de los Lagos, que incluye el río San
Juan, el más caudaloso de Centroamérica.
De acuerdo con datos recabados por los miembros de la
Academia de Ciencias de Nicaragua y que han sido demostrados en distintos
foros, el canal podría destruir unas 400.000 hectáreas de bosques tropicales y
humedales, y con ello afectar el hábitat de cientos de especies de flora y
fauna, así como de varias culturas indígenas y comunidades campesinas, según la
ruta que tome.
A eso hay que añadirle otra advertencia del científico
nicaragüense en el tema de la salud: todos los puertos de la región, tanto en
el Caribe como en el Pacífico, han contribuido al brote de enfermedades
febriles e intestinales, y no descartó otras que puedan ser traídas de Asia por
los trabajadores chinos que edificarán el canal.
Según el Centro para la Investigación de los Recursos
Acuáticos (CIRA), el Gran Lago sufriría alteraciones biológicas y químicas
porque necesitará ser excavado, y la sedimentación podría afectar el flujo
biológico natural del sitio, recordó Huete-Pérez.
Aunque en Nicaragua hay ambientalistas que creen que la
concesionaria HKND invertirá suficiente para reforestar la Cuenca de los Lagos,
para mantener el agua que necesitarán los barcos para transitar, el científico
descartó dicha posibilidad, pues en la misma Academia existen expertos en
estudios ambientales y en nanotecnología sobre temas de agua, que descartaron
dicha opción.
"Ese tipo de consideraciones no se ajustan a la ética
ni a la tendencia de protección y conservación ambiental a nivel mundial, no
podemos destruir para ver si hay beneficios", sostuvo.
Datos del gobierno nicaragüense indican que de realizarse el
proyecto, el crecimiento económico de Nicaragua al final de 2014 sería de 10,5
%, y del 15 % en 2015.
El canal de Nicaragua fue ideado y aprobado por el gobierno
en junio de 2013 y el empresario Wang anunció que iniciará la construcción a
finales del 2014.
"Es imposible hacer un estudio serio, o de mediana
seriedad, en menos de dos años con cientos de personas trabajando para hacer
una evaluación de calidad", advirtió el científico.
La concesionaria HKND Group contrató a la firma británica
Environmental Resources Management (ERM) para realizar los estudios de impacto
ambiental, pero estos continúan siendo un secreto.
La Academia ya ha mostrado su inquietud por el secretismo
alrededor de un proyecto que podría establecerse en cualquier punto del
territorio nicaragüense, con la seguridad de que atravesará el Gran Lago, de
más de 8.000 kilómetros cuadrados de extensión, pero con solo 27,6 metros de
profundidad.
"La compañía está velando, obviamente, por sus
intereses, que no necesariamente son los mismos que los del país", anotó
Huete-Pérez.
Debido a esos intereses diferenciados, la Academia lanzará
posiblemente en marzo un documento: ‘El canal interoceánico por Nicaragua’.
"Este no es un canal de Nicaragua, se ha dado la
concesión a una compañía, en 100 años no vamos a tener acceso al recurso agua
del lago", resaltó el científico, en referencia a la concesión de 50 años
más 50 prorrogables que tiene HKND Group.
Wilder Pérez Roque Managua EFE – tomado de tiempo de Colombia
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