¿Y los derechos de la víctima…? LOS PUNTOS SOBRE LAS IES - Por
José Angel Sánchez López- Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe
ser ley porque es justa. Montesquieu Las
prisas por poner en vigor el nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio y Oral,
sin haber obtenido ni juzgadores ni litigantes la capacitación y experiencia
necesarias, están poniendo de manifiesto garrafales errores, como ya sucedió en
Chihuahua, otras entidades y ahora aquí.Lo mas grave es que se está poniendo de
manifiesto que la pretensión de proteger a víctima y victimario, salvaguardando
sus derechos, en un afán de evitar que éstos sean prejuzgados y exhibidos por
los medios y la ciudadanía está resultando un escudo para proteger mas bien al
victimario. Los “expertos” de la Secretaría de Gobernación y sus intérpretes
provincianos están pretendiendo maniatar a los comunicadores pasando sobre el
artículo sexto constitucional. Pero, mas allá del intento por aplicar una
especie de Ley Mordaza como la que contenía el 51 bis que se había aprobado y
se derogó de inmediato por la presión de los periodistas sinaloenses, está el
fomento a la impunidad que ya se está dando en la aplicación de esta nueva
“justicia”. Lo del atentado contra la libertad de expresión contenido en un
manual que pretende “enseñar” a los comunicadores como deben de reportear que
no es otra cosa que otra pretendida “regulación” o mordaza, es un tema que
abordaremos en otros puntos. Hoy priorizaremos lo que ya está sucediendo y que nos
revela que mas que brindar protección a las dos partes involucradas en hechos
delictivos (víctima y victimario) lo que se está haciendo con el nuevo sistema
y proteger al victimario y dejar inerme a la víctima. Con el pretexto de que el
nuevo sistema evita condenar anticipadamente al presunto responsable y también
evitar seguir llenando las cárceles, penales, centros de readaptación o de consecuencias jurídicas del
delito, etc. (por nombres no paramos) ahora quienes delinquen no irán a dar
precisamente al encierro sino que disfrutan de una cómoda libertad cautelar sin
necesidad de fianza ni garantizar la reparación del daño. Tenemos un caso
reciente ocurrido en Los Mochis.
Un chofer, Uriel Bojórquez García, conduciendo en estado de
ebriedad estrelló su vehículo contra otro que era conducido por Héctor Manuel
Morales Juárez, quien pereció. Al responsable, turnado ante el Juez de Control
y Enjuiciamiento, se le abrió el expediente procesal 51/2015 por homicidio
culposo. En la audiencia ante el juez de la causa, este le aplicó una medida
cautelar otorgándole la libertad condicionándole a que se presente a firmar
cada quince días y no abandonar el distrito judicial es decir, el municipio de
Ahome mientras dura el proceso y se dicte sentencia. Salió libre sin necesidad
de depositar fianza y, lo más grave, sin garantizar la reparación del daño. Efectivamente,
fue un accidente, pero el caso se agrava por el estado y la forma en que
conducía, lo que con el antiguo sistema penal no permitiría salir bajo fianza
por ser un delito grave y menos sin garantizar la reparación del daño. No es un
delincuente peligroso. En todo caso un irresponsable como habemos decenas o
centenares que ingerimos unas copas y nos ponemos al volante. Pero, si esa
forma de justicia se aplica a un asaltante, a un ladrón, a un homicida, que
pueden salir en libertad con ese tipo de medidas cautelares en lugar de ir a un
centro penitenciario, o como quieran el
procurador o los jueces llamarle, al rato vamos a tener maleantes de cierta
peligrosidad que cuando sean detenidos podrán salir y seguir delinquiendo. El nuevo sistema penal se va a prestar para
que haya mas corrupción en la procuraduría y los juzgados, y mas impunidad de
la que hoy existe. Los delincuentes que sean detenidos, que no son muchos pues
la investigación del delito está por los suelos, se reirán de los policías que
los agarren pues sabrán que llegando al juez regresarán luego a la calle.Les
aplicarán ese tipo de “medidas cautelares”, eso si los policías no se demoran
una o dos horas después del término para ponerlos a disposición pues entonces
saldrán libres sin condicionamiento de no abandonar la ciudad o el municipio ni
ir a firmar cada quincena. Ello porque “se violaron sus derechos”. ¿Y los de su
víctima qué…?
Hay otros casos, como la liberación de los escoltas del
sobrino de Amado Carrillo Fuentes, por ejemplo. O sea, en lugar de modernizar
el aparato judicial, se está modernizando y facilitando la impunidad. Pobre
justicia, que injusta te hacen en Sinaloa!.

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