Si acostumbras hacer
esto, entonces ¡te has estado bañando mal!
Pasar por la regadera todos los días y usar demasiado jabón
puede tener consecuencias en la piel. (Contexto) Agencia
CANCÚN, Q. Roo.- Es verdad que el calor que se siente en
Quintana Roo, y en general en toda la Península de Yucatán, obliga a añorar
dejar caer el agua de la regadera en el cuerpo más de una vez al día; pero
sabías que además de no ser lo más recomendable, podrías estar bañándote mal.
Vivimos inmersos en la cultura de la ducha diaria. Nos todos
los días e invertimos una media de 11 minutos en esta actividad
aproximadamente, informa el portal de noticias The Huffingtong Post.
Muchos ya no concebimos la idea de llegar al trabajo sin
antes despejarnos bajo el reparador chorro de agua caliente. Lo hemos
convertido en algo así como una necesidad básica. Y no decimos que esté mal
hacerlo, el problema es que muchas veces no lo hacemos como deberíamos. Un mal
uso de la ducha puede provocar multitud de problemas cutáneos.
1. Nos duchamos demasiado
La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y el
primer mecanismo que tenemos para defendernos de los agentes externos. “Si
estamos continuamente rasurando, lavando o haciendo correr agua por ella
estamos quitando nuestras defensas”, explica la doctora María Sainz, jefa del
servicio de Medicina Preventiva del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y
Fundadeps. El ser humano es el único mamífero que realiza esta tarea para
reprimir su olor corporal.
2. Usamos demasiado del jabón
Pasar por debajo del chorro de agua a diario no es tan
pernicioso como lo es el uso continuado de jabón, explica el doctor Ramón
Grimalt, especialista en dermatología y miembro de la Asociación Española de
Dermatología y Venereología (AEDV).
“A no ser que hagas
deporte o tengas un exceso de sudoración”, señala la doctora Sainz, quien
insiste en que no hay que tomarse esta recomendación como una norma para toda
la población sino como una orientación. Porque no es lo mismo ser chico que
chica. Tampoco es lo mismo hacer deporte a diario que llevar una vida no tan
activa. Ni vivir en un clima cálido o en uno frío.
No seguir estos pasos y abusar del uso de geles no neutros
significaría que estaríamos atacando constantemente el manto lipídico que
recubre nuestro cuerpo destruyendo su pH, que se encarga de defendernos de
agentes externos como bacterias, virus, ácaros y demás microorganismos.
Esto podría llegar a causarnos problemas mayores como
dermatitis atópica, que afecta a un 10% de la población; infecciones como
pitriasis alba (manchas blanquecinas o falta de pigmentación en la espalda y
extremidades superiores) o alergias.
3. El agua suele estar demasiado caliente
Si bien no deberíamos usar jabón todos los días,
especialmente en el caso de niños o ancianos, tampoco podemos ducharnos a altas
temperaturas. Así lo expresa la Academia Española de Dermatología y
Venereología (AEDV) en su lista de consejos para cuidar el pH de la piel: “No
te duches con agua demasiado caliente porque podrían desintegrarse algunas
moléculas del manto ácido
y esto propiciaría una excesiva resequedad”.
4. Abusamos de la esponja
En su lista de consejos, la AEDV señala que no debemos
enjabonarnos más de una vez y que habría que “limitar el uso de esponjas con
fibras demasiado ásperas” si queremos que el nivel alcalino del ‘manto’ se
mantenga equilibrado entre los 5.5 y los 5.9 grados de acidez.
El dermatólogo Raúl González recomienda emplear esponjas
solo “una o dos veces a la semana” y secarlas con la luz del sol después de
usarlas “para evitar la colonización con mohos” que pueden causar foliculitis,
hongos u otras infecciones peores.
5. No nos lavamos bien el pelo
Si queremos cuidar nuestro cuero cabelludo no debemos
lavarnos el pelo a diario. El cuidado del cabello también es importante y para
ello la AEDV aconseja emplear un shampoo con pH 5.5, usar lociones e
hidratantes y cepillarse a diario con un cepillo de cerdas suaves.
Lo curioso es que muchos eligen bien el shampoo pero luego
no saben cómo aplicarlo, especialmente las personas con pelo largo. "Debe
realizarse en sentido vertical y no acumularlo en la parte alta de la cabeza.
Esto puede crear un enredo permanente imposible de solucionar como no sea con
el corte, es lo que se denomina cabello en nido de pájaro", explica el
documento de cosmética capilar de la AEDV.
6. Tampoco elegimos bien la toalla
Muchas veces las elegimos por estética, porque quedan bien
con los azulejos del baño, y no nos preocupamos de si son o no adecuadas para
nuestra piel. Una toalla rugosa o demasiado áspera puede irritar las pieles
sensibles e incluso resecarlas. Lo aconsejable es que sea suave de algodón
absorbente. Para usarla hay que hacerlo mediante ligeros toques que eliminen el
exceso de humedad y no frotando.
Las manos son otra cosa
El hecho de estar en contacto directo con factores externos
hace que los gérmenes aparezcan cada tres horas por lo que hay que lavarlas con
mucha más frecuencia. Además, la piel de las manos se regenera cada cinco días,
señala la doctora Sainz.
En ningún caso el lavado de manos tiene que ser una obsesión
aunque sí habría que hacerlo de forma más o menos constante. “Lo ideal sería
que nos laváramos las manos una media de siete veces al día”, apunta la
especialista. TOMADO DE NOVEDADES DE Q ROO MX






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