Con energía, nos irá
mejor
América Latina se presenta como una región de contrastes en
lo que refiere al desarrollo de emprendimientos de energías renovables, desde
que mientras hay países con prácticamente cero inversión en esta área, tenemos
un ejemplo realmente alentador en Uruguay, donde en los últimos años esta
inversión permite que por ejemplo durante lo que va del año, el 98 por ciento
de la energía eléctrica se haya generado con fuentes renovables, lo que nos
ubica entre los primeros del mundo, por
lo menos en el período.
Hablando de realidades, tenemos que América Latina “ha sido
lenta” en el desarrollo de energías renovables, según consideró el secretario
general del Consejo Mundial de Energía Eólica, Steve Sawyer, quien se hizo presente
en Montevideo para un encuentro de dos días que reúne a expertos en esta
materia.
Expresó en este sentido que “Latinoamérica ha sido lenta
comparado con Europa y algunas partes de Asia y Norteamérica para el desarrollo
del viento. Pero ha habido un avance rápido en los últimos cuatro o cinco años,
particularmente en Brasil, que se puede extender a Chile, México, Perú y
tenemos grandes esperanzas para Argentina”.
En este contexto destacó que el Uruguay es “una
extraordinaria historia de éxito” debido al rápido avance en el desarrollo de
energías renovables, y añadió que “debe conocerse más abiertamente” alrededor
del mundo.
“En términos de escalas comparado con el tamaño de los
países, Uruguay es realmente el líder ahora”, aseguró. Y agregó que “lo que
Uruguay puede mostrar al mundo, es que con los compromisos y consensos
políticos correctos se puede ir desde prácticamente nada a un gran nivel de
penetración de energía eólica, en un corto período de tiempo de menos de 10
años”, afirmó.
Debe tenerse presente la importancia de los acuerdos
conseguidos por más de 180 países en la pasada cumbre mundial sobre el cambio
climático de París, donde se comprometieron a avanzar en el suministro
energético renovable, y en este sentido el jerarca resaltó que “es inevitable”
que los países avancen hacia un suministro del 100% de energías que provengan
de fuentes renovables
Por su parte la ministra de Industria, Energía y Minería,
Carolina Cosse, subrayó la importancia de que este tipo de iniciativas se
desarrollen en el país, que “es un modelo” sobre energías renovables en la
región latinoamericana.
Precisó que el 90 % de la matriz eléctrica del Uruguay
proviene de fuentes renovables y añadió que para 2017 se hará una inversión
total de 3.000 millones de dólares en energía eólica. Sin embargo, subrayó que
“aún falta mucho por hacer” en el campo de la educación y capacitación, además
de “explotar mejor” la estructura de innovación con el impulso de la
investigación y desarrollo.
Mientras tanto, el presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla,
anunció que el 98% de la energía eléctrica en Uruguay proviene en lo que va de
año de fuentes renovables, y destacó que ello se debe a la combinación de
fuentes hidráulicas, eólicas, fotovoltaicas y biomasa.
Explicó que Uruguay ha hecho una muy buena inversión desde
el pasado con la instalación de represas hidroeléctricas, que representan un
50% del abastecimiento actual, a las que se suman las fuentes de generación
eólicas y solar, que aportan un 40%, y las de biomasa, un 8%.
“Este año en particular, como fue un año con buen aporte en
las represas, ya llevamos en el promedio del año un orden del 98% de energía
eléctrica del Uruguay renovable. Si bien hemos prendido las térmicas ha sido
básicamente para la exportación de energía en la región, por lo tanto estamos
en un año óptimo”, dijo.
Según explicó Casaravilla, para el cambio de la matriz
eléctrica uruguaya se ha hecho una inversión de alrededor de 3.000 millones de
dólares en energía eólica, mientras que en solar han sido unos 500 millones, y
en fuentes de microgeneración se ubican en unos 15 millones de dólares.
Lo que ha expresado el jerarca es una realidad
incontrastable y da la pauta de los resultados de una política de Estado en
aras de objetivos estratégicos en los que hay amplio consenso en el sistema
político, y es así que gradualmente primero y luego en forma casi explosiva en
la década, han llegado las inversiones en parques solares, eólicos y en plantas
de biomasa en complementación en este último caso de explotaciones madereras
como las plantas de celulosa, para dar pasos significativos en la reconversión
de la matriz energética, como señalaban la ministra de Industria y el titular
de UTE.
Este escenario por ejemplo contrasta sustancialmente con la
situación en la Argentina, donde las políticas populistas desarrolladas por los
gobiernos K no solo desestimularon la generación energética en la vecina
orilla, sino que se registró un retraso formidable respecto a los vecinos en
inversiones en energía eólica, pese a las grandes ventajas comparativas de
extensas regiones del país vecino.
Y si bien el gobierno de Mauricio Macri está dando pasos
acelerados en procura de captar inversiones en parques eólicos, el mientras
tanto es un serio problema en una Argentina necesitada de energía, al punto que
nuestro país decidió encender las usinas térmicas para abastecer temporalmente
al país vecino, y a la vez un desarrollador de parques eólicos de nuestro país
aguarda por una autorización oficial para exportar energía eólica a Argentina.
La producción es de 70 megavatios generados en ocho parques que insumieron una
inversión de U$S 140 millones.
El 30 de marzo la empresa Ventus presentó ante el Poder
Ejecutivo --a través de la Dirección Nacional de Industria (DNI)-- una
solicitud para poder exportar energía eólica a Argentina. Por ser algo inusual
todavía la autorización no fue concedida ya que debe recorrer otras
dependencias oficiales. La solicitud ya salió de la DNI y ahora se encuentra a
la espera de una autorización de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y
Agua (Ursea), entre otros trámites.
El director de Ventus, Francis Raquet indicó a El País que
la empresa representa 70 megavatios de inversores uruguayos. “Son 35
aerogeneradores de 35 empresarios uruguayos que se jugaron a la política
energética e invirtieron U$S 140 millones”, señaló.
Argentina se encuentra en emergencia eléctrica hasta el año
que viene y ha tenido problemas de abastecimiento energético a la población en
los últimos días.
Raquet explicó que en Uruguay ante la fuerte oferta que hay
de energía, la eólica “literalmente no vale nada y en Argentina su precio está
por encima de los U$S 100 el megavatio”.
El gran factor diferencial radica en que Uruguay invirtió
por ejemplo 1.100 millones de dólares en proyectos de energía renovable en
2015, monto que lo posicionó como el tercer país con mayor inversión en
relación a su Producto Bruto Interno (PBI) y también en función de sus
habitantes. Estas inversiones indican una consolidación de la corriente que se
ha dado fundamentalmente en la última década hacia el sector, lo que permite
tener excedentes para exportación, nada menos, tras haber sufrido hasta no hace
muchos años períodos de penurias energéticas, lo que hace que se reduzcan vulnerabilidades
y condicionamientos para que al país le pueda ir mejor. TOMADO DE EL TELEGRAFO
DE UY

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