Analizan medidas para
enfrentar la sequía Encabezó el análisis Inés María Chapman, presidenta del
Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos Autor: Jorge Luis Merencio Cautí | GUANTÁNAMO.—Las
medidas adoptadas por esta provincia para enfrentar la severa sequía que la
afecta fueron constatadas aquí por Inés María Chapman, integrante del Consejo
de Estado y presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos. Alfredo
Correa, delegado de ese organismo en el territorio, informó a la titular el
desfavorable comportamiento de las lluvias en lo que va de año, lo que ha
provocado un descenso significativo del agua embalsada y el agotamiento de
numerosas fuentes de abasto, entre ellas ríos, presas, pozos, lagunas y
tranques.Las presas en Guantánamo almacenan hoy solo 134 millones de m³, de
347,5 posibles (para el 39 %), déficit que limita el suministro de agua a más
de 258 000 guantanameros (72 % de la población), así como a la agricultura y
Azcuba, imposibilitadas en estos momentos de emplear sus sistemas de riego. El
delegado de Recursos Hidráulicos puso énfasis, en particular, en los embalses
Faustino Pérez (comprometido con el abasto al 71% de la población de la ciudad
cabecera provincial) y Pozo Azul, en Valle de Caujerí, los cuales solo
almacenan, respectivamente, 3,8 millones de m³ (de 26 posibles) y algo más de
un cuarto de millón (de 14,5 permisibles).La carencia de agua almacenada ha
conllevado a extender entre dos y diez días el ciclo de distribución a la
población mediante las redes, y hasta 25 días en algunas comunidades
abastecidas mediante pipas. Para enfrentar el problema, se han dispuesto en el
territorio numerosas medidas, entre ellas la rehabilitación del bombeo del río
Bano, la construcción de nuevas estaciones de bombeo (como la que se alista en
el canal Camarones, próxima al central Argeo Martínez) y de pozos en las
montañas, estudios de agua subterránea, preparación de llenaderos,
mantenimiento a canales, conductoras y redes, instalación de válvulas y bombas
de mano y erradicación de salideros y de ilegalidades. Inés María Chapman
comentó que a diferencia de otros periodos secos, el actual extiende sus daños
a 11 provincias y 93 municipios, lo que hace más complicada la solución del
problema. Recalcó que la prioridad en el abasto la tiene la población, pero que
hay que buscar alternativas para garantizar cierto nivel de agua para riego en
la agricultura y Azcuba, por lo que representan estos organismos en la
producción de alimentos y la economía del país.Indagó sobre la solución más inmediata para restablecer el
suministro del líquido a la agricultura en Valle de Caujerí, donde están sin
irrigarse 1 984 hectáreas; así como a la industria conservera de ese polo
productivo. Al respecto fue informada que la respuesta parece estar en la
recuperación de la estación de bombeo de Palmarito, para de ahí enviar el
recurso a la presa Pozo Azul, tal y como sucedía hace varios años atrás. Chapman
insistió en la necesidad de usar el agua con racionalidad y llamó a combatir el
proceder oportunista de algunos conductores de pipas, que aprovechándose de la
situación venden el líquido a personas necesitadas. Concluido el análisis, la
presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos realizó un
recorrido por algunas de las obras ejecutadas o en ejecución para enfrentar la
sequía en este oriental territorio. TOMADO DE LA GRANMA DE CUBA
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