Sigue varada la ballena en Puerto Madero y ya corre peligro
de muerte
Los rescatistas sólo lograron desplazarla hasta la dársena
norte; los especialistas dicen que tiene bajo peso y su estado de salud es muy
delicado
Por Josefina Marcuzzi
El ejemplar joven de ballena jorobada todavía no alcanzó aguas abiertas
y sigue en la zona portuaria. Foto: Ricardo Pristupluk
El ejemplar joven de ballena jorobada que apareció anteayer
en el dique 4 de Puerto Madero todavía no logró abandonar la zona portuaria y
los especialistas sostienen que corre serio peligro de muerte porque su estado
de salud es delicado. El operativo iniciado anteayer tras la aparición del
cetáceo para conducirlo hasta aguas abiertas no logró su objetivo. El animal
continuaba anoche en el límite entre la dársena norte y el río. Se trata de un
ejemplar de jorobada o yubarta de tan sólo 2 años, según los expertos. Cerca de
las 11 de ayer, el espécimen logró abandonar el dique, pero no alcanzó aguas
abiertas. Los especialistas consultados por LA NACION aseguraron que está
perdido o desorientado, y corre peligro de muerte dado su estado de salud. Carolina
Cassani es miembro de la Fundación Cethus, una ONG que se dedica al estudio y
la preservación de los mamíferos cetáceos; junto a Prefectura Naval Argentina,
llevan adelante el operativo de liberación. "El animal está por debajo de
su peso, su estructura ósea no es buena y tiene la piel lacerada. Esto último
puede ser por múltiples motivos: golpes, lastimaduras o infecciones",
explicó. Fuentes de la Prefectura consultadas indicaron que el operativo
consistió en "guiar durante todo el día a la ballena para que nadara en
sentido al mar, sin tocarla ni arriarla". Sin embargo, aún no se logró el
objetivo de que el ejemplar retome su recorrido migratorio.Mariano Coscarella,
especialista en cetáceos del Laboratorio de Mamíferos Marinos del Centro
Nacional Patagónico, explicó cómo se desarrolla este ciclo migratorio. La
jorobada es una especie que durante los meses de verano transita su etapa de
alimentación en áreas subantárticas, en la zona de las islas Georgias del Sur y
las islas Sandwich del Sur. En el otoño y el invierno, migran hacia el Norte
por las aguas del océano Atlántico y terminan su recorrido en el archipiélago
de Abrolhos, del estado de Bahía, en Brasil. Allí comienza su etapa de
reproducción, en aguas más cálidas, y hacia octubre o noviembre vuelven a
descender a la zona subantártica, para un nuevo comienzo de ciclo. Según
explicó Cassani, esta ballena de apenas dos años se dirigía hacia Brasil,
probablemente junto a otros ejemplares de la misma especie, aunque no lo hacía
para reproducirse (dada su corta edad), sino para "socializar" con su
especie. El ingreso en zona de agua dulce puede deberse a múltiples razones,
aunque, según los especialistas, se trata de un animal desorientado. "Nunca
es aconsejable remolcar ni arriar una ballena, y menos a una en mal estado de
salud. El animal no entiende, tiende a reaccionar en el sentido opuesto a lo
que uno espera. Lo mejor es que las embarcaciones le cierren el camino y
funcionen como guía", agregó Cassani. El operativo para la liberación
total del animal, si se lograra, tendrá un período de seguimiento posterior,
mediante la observación directa y la de terceros. Respecto de la posibilidad de
un "monitoreo satelital", quienes realizan el operativo aseguran que
no es aconsejable, porque es invasivo y porque podría deteriorar aún más al
animal. La gran incógnita que tiene hoy el equipo de la Fundación Cethus es si
este ejemplar de jorobada había dejado o no el período de lactancia; por la
edad estimada, estaría en un momento visagra en este sentido. Si aún fuera
lactante, el riesgo de morir en la liberación en aguas abiertas es aún mayor,
porque está desencontrado de la madre. Mariano Sironi, director científico del
Instituto de Conservación de Ballenas, agregó: "Es un caso que llamó mucho
la atención porque apareció en Puerto Madero. El problema es que el agua dulce
no es el hábitat natural de la ballena, por lo que no es conveniente que esté
mucho tiempo fuera de alta mar. Lo ideal es que se produzca una salida natural
y retome su recorrido migratorio hacia el norte". Respecto de la
posibilidad de retener al pequeño cetáceo en la costa para recuperarlo y
devolverlo al mar en mejor estado de salud, Cassani desestimó la alternativa.
"Sencillamente no tenemos los medios para hacerlo. Necesitaríamos un
estuario para tenerla y, además, son animales salvajes que no están
acostumbrados a alimentarse de manera doméstica. Realmente no es viable esta
opción". La ballena yubarta o jorobada habita los mares de todo el mundo.
Si bien no hay certeza sobre la cantidad de ejemplares existentes, fue
declarada en peligro de extinción. Su caza está prohibida desde 1982. QUÉ SE
DIJO EN TWITTER
@LaBrhava: "Con el agua de Madero que chupó la ballena,
no llega a destino".
@PauQuindt: "Me imagino a prefectura diciendo «Ok, la
ballena ya salió del dique, ahora es problema de China»".
@Julipellieri: "¿Por qué la #ballena se perdió en
#PuertoMadero y no sabe regresar? ¡Porque es MACHO y es demasiado orgulloso
para preguntar direcciones!".
@locolmos78: "Quedó comprobado que la ballena es un
cetáceo inteligente, pero de poca intuición: ir a un desagüe cloacal, donde
matan fiscales, vamos!!!".
@vickwitemburg: "La ballena no pretende irse de Puerto
Madero. El cetáceo sería K".
@juanchoagosto: "Prefectura perdió a una ballena que
estaba en un dique. Una ballena. En un dique. La perdieron" tomado de la nación
de ar

No hay comentarios:
Publicar un comentario