HAY MÁS DE 500.000
OBJETOS ARTIFICIALES (DESECHOS) ORBITANDO LA TIERRA Basura de la conquista
espacial FOTO Este "Pac Man" gigante tiene el objetivo de atrapar al
pequeño satélite SwissCube y desintegrarlo en la atmósfera. Los ingenieros
suizos están dispuestos a que SwissCube no sea otra pieza más de la basura
espacial. - Agencias Agencia La exploración espacial, sin duda, es un gran paso
para la humanidad, pero este nivel tecnológico que alcanzó la sociedad generó
un problema que va aumentando de forma acelerada: la basura espacial. La basura
o chatarra espacial son todos los objetos artificiales que orbitan alrededor de
nuestro planeta y no tienen ninguna utilidad. Usualmente son restos dejados por
las misiones espaciales y pueden ir desde pequeñas partículas de pintura que se
desprende de las naves, hasta satélites viejos del inicio de la era espacial.La
basura espacial (restos de satélites, cohetes, tornillos y otros instrumentos) amenazan la seguridad
de astronautas, satélites y naves espaciales.
Así, en más de medio siglo de la era espacial, según la NASA hay más de
500.000 objetos de residuos de naves espaciales dañadas, satélites en desuso y
otros desechos que reposan alrededor de nuestro planeta y representan un
peligro constante para la actividad espacial.Los residuos se desplazan a una
velocidad promedio de 25.000 km/h. Según el Orbital Debris Program de la NASA,
más de 21.000 fragmentos mayores de 10 centímetros, están siendo vigilados por
las agencias espaciales. Por su escaso tamaño, podrían ser de poca importancia
pero el problema no es el tamaño sino la velocidad a la que se desplazan. Un
tornillo no parece gran cosa, pero viajando a velocidades de siete kilómetros
por segundo se convierte en un proyectil capaz de atravesar una nave o moverla
fuera de su órbita. La Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en
inglés) evoluciona en su órbita a 27.743 km/h. Un pequeño cuerpo de entre 1 y
10 centímetros, podría ocasionar daños gravísimos a cualquier nave espacial.
Por ello, muchas veces la ISS tuvo que desviarse de su camino debido a la
chatarra espacial. Los objetos mayores de 10 centímetros pueden ser localizados
desde la Tierra con radares y telescopios, el resto no y los pequeños,
precisamente por no verlos, son los más peligrosos, capaces de destrozar o
hacer graves daños a las naves. Tengamos en cuenta que un cuerpo del tamaño de
1 centímetro (como una canica) a “sólo” 10.000 km/h, libera tanta energía en el
impacto como una granada de mano.
Proyectos para barrer
Ante la amenaza existente de la basura espacial, distintas instituciones
espaciales han propuesto y estudian continuamente sistemas para la eliminación
de los residuos del espacio, pero más allá de la teoría -y del control
exhaustivo a través de radares y telescopios ópticos para evitar colisiones-
aún no se ha llevado a la práctica ningún método de limpieza real del espacio y
los pedazos de basura se siguen acumulando. “La única manera de resolver el
problema es ir allí y eliminar activamente esa chatarra espacial recogiendo
cada año los objetos de mayor tamaño. Sólo de esta manera podremos controlar el
medio ambiente”, asegura Heiner Klinkrad, director de tratamiento de residuos
en la Agencia Europea Espacial (ESA). Lo
más complicado sería atraparlo y estabilizarlo. Las agencias espaciales
estudian diferentes métodos, entre ellos: lanzamientos de cohetes auxiliares,
disparos desde la Tierra con rayos láser, satélites robóticos, geles espaciales
y arpones para pescar chatarra.
Madre con seis hijos El
empresario nipón, Nobu Okada, explicó que desarrollaron un nuevo sistema
experimental para intentar reducir el volumen de basura espacial de la
atmósfera terrestre con la intención de ofrecer sus servicios a agencias
espaciales nacionales y a operadoras privadas de satélites. El sistema que
desarrollaron consiste en lanzar al espacio un satélite, bautizado como "madre",
que contiene seis dispositivos de retirada de escombros, llamados
"niños". Cuando el satélite lanza a los "niños", estos
recolectan fragmentos gracias a un compuesto adhesivo especial, que Okada
considera la "clave del proyecto". Una vez recolectado un volumen de
basura determinado los "niños" efectuarían la "reentrada"
en la atmósfera terrestre y se desintegrarían junto con los fragmentos que
transporten. Okada afirmó que lanzarán el satélite a finales de 2017.
Pac Man gigante Un
grupo de ingenieros suizos de la École polytechnique fédérale de Lausanne
(EPFL) desarrollaron -dentro del proyecto Clean Space (Limpiar el espacio)-, un
"Pac Man" gigante que devoraría los pequeños satélites fuera de
servicio en la órbita terrestre. El proyecto, también bautizado como
"solución Pac Man" posee una red que se despliega y atrapa los
desechos. Una vez capturado, la idea es proyectar el objeto hacia abajo de
manera que caiga desde su órbita y sea la fricción con la atmósfera la que se
encargue de destruirlos. De acuerdo con los investigadores, el proyecto podría
ser lanzado en 2018 y sería una solución
efectiva contra la basura espacial. Esta idea nació con el objetivo de atrapar
al pequeño SwissCube, un satélite que ya no se encuentra activo que ha estado
en órbita durante más de cinco años y los científicos están dispuestos a lograr
que éste no se convierta en otra pieza más de basura espacial. Los ingenieros
de Lausannne trabajan en crear unos algoritmos capaces de guiar de forma precisa
a un sistema de cámaras hasta su encuentro con un objeto tan pequeño como el
CubeSat, de sólo 10 cm de lado. Láser Investigadores
del Laboratorio Computacional de Astrofísica RIKEN en Japón están proponiendo
equipar a la ISS con un láser que ayudará a la eliminación de la basura
espacial en su camino, según informó Mashable. Se trata de CAN (siglas en
inglés de Red de Amplificación Coherente), un láser que iría montado sobre el
telescopio EUSO, un instrumental que se dedicará a analizar la luz ultravioleta
generada por rayos cósmicos y que irá instalado en la sección japonesa de la
ISS. La versión completa del láser permitiría disparar a restos de basura
espacial ubicados a distancias de hasta 100 kilómetros, con un láser
ultravioleta de 100 mil watt y que puede disparar 10 mil pulsos por segundo. Lo
que hará el láser es vaporizar una capa delgada de la basura espacial,
generando plasma de alta velocidad que empujará el objeto hacia abajo, hasta
que finalmente se desintegre en la atmósfera de la Tierra.
Una versión a escala de EUSO llegará a la EEI entre 2017 y
2018 y podría incluir una versión mini del láser. COMPONENTES La basura
espacial está formada por los siguientes componentes: 17% Restos de cohetes, 13%
Objetos relacionados con misiones espaciales,
7% Naves actualmente operativas, 22% Naves obsoletas o en desuso , 41%
Resto de objetos TOMADO DE LOS TIEMPOS DE BOLIVIA

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