La tierra puede ser no necesaria ya a la hora de cultivar
tubérculos como es el caso de las patatas. Se trata de un novedoso método de
cosecha conocido bajo el nombre de aeroponía que permite la producción de
tubérculos en el aire. Una técnica mediante la cual se logra aumentar la
cosecha en 20 tubérculos por cada planta, frente a los 3 o 4 que se consiguen
de media con un método más convencional.
La empresa vasca
Newco, autora de la innovadora técnica, ha sido capaz recientemente de lograr
la primera generación de semilla–base de las variedades libres de este
tubérculo. Este proyecto pionero germinó hace dos años cuando, Ana Carrasco
directora de la spin–off de Neiker Tecnalia y su equipo, abrieron el camino en
un método de cosecha basado en los estudios realizados por la Nasa para
lograr la producción de alimentos en condiciones de ingravidez.
"Necesitábamos
acceder a un sistema que produjera la primera generación de tubérculos de
siembra o semilla base en unas condiciones de calidad sanitaria extrema y
medioambientalmente sostenible", indica la directora de la firma.
Este novedoso sistema
se desarrolla en varias fases. La primera tiene que ver con la labor de los
investigadores en el laboratorio de la empresa donde se realizan muestras in
vitro primigenios.
"Los
espantos de patata se cultivan en el laboratorio para obtener unas miniplantas
que serán las que después crecerán en el invernadero hasta que broten los
pequeños tubérculos que se cultivarán por el método aeropónico", detallan los responsables de la spin–off.
Una vez tiene
lugar esta fase inicial el invernadero será el destinatario de la producción de
la novedosa patata. En este entorno, las raíces de la planta ubicadas en
bancadas, se mantienen en el aire y en condiciones de total oscuridad para
recibir nutrientes mediante un sistema de nebulización, que pulveriza de
forma periódica agua enriquecida con estos nutrientes. De esta manera, los
tubérculos crecerán en el aire lo que permitirá una mayor aireación de las
raíces a la vez que evita que estas estén afectadas por "los
patógenos existentes en la tierra, lo que contribuye además a poder aumentar de
forma notable la producción de patatas por cada planta", detalla
la responsable del proyecto.
Las minipatatas
cultivadas por este novedoso método no son fruto de la ciencia–ficción, sino de
esta pionera técnica que posibilita multiplicar por cinco las cosechas de este
tubérculo.
A esta ventaja
suma la posibilidad de poder ahorrar "una gran cantidad de agua y
fertilizante" –componentes habituales en la agricultura convencional–,
puesto que «sólo precisa que se pulverice sobre ellos de forma periódica una
pequeña cantidad de nutrientes»,apunta la experta.
Las variedades
elegidas por la empresa para este primer experimento son algunas de las
"más demandadas por el mercado". "Hemos plantado la agria,
muy versátil, y utilizada tanto en la industria de chips como en el consumo en
fresco, la kennebec, baraka o la jaerla".
El cambio de
legislación comunitaria ayudará, según Carrasco, a que cada vez más
agricultores se decanten por la compra de esta semilla–base porque no hay "tanta
en el mercado para cubrir su posible demanda y esto abrirá una mayor salida en
el mercado a este tubérculo cosechado mediante el método de aeroponía".
Una tecnología
del futuro que permite a los agricultores vascos reinventarse para dar salida a
sus productos en unos mercados cada vez más globalizados.
Fuente: Diario EL MUNDO
(España) -Tomado de envío de pregón
agropecuario de ar 
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