No hay
daños en viñedos, salvo excepciones, y de no ocurrir situaciones climáticas
extremas, mercado dará salida a producción, pues hay stock acumulado.
Hasta aquí todo
marcha bien para los viñateros de la zona, salvo escasas excepciones de
productores de uva Corinto de Quillón y un poco de Chardonay de la zona
costera. Juan Carlos Abuín, empresario y productor de vinos de Ñuble, afirma
que hay un mes de diferencia en la evolución de las viñas de la zona de Casablanca,
V Región, donde hay pérdidas mayores debido a las heladas de septiembre, con
esta zona, y gracias a ello en Ñuble al momento de las heladas más fuertes no
había un grado de brotación en la vid que pudiera traer problemas.
“Pero no hay que
confiarse, porque el tiempo está cambiado y las tardes frías pueden traer
heladas, las que en este momento sí podrían ser altamente dañinas para las
viñas. Tampoco hay que cantar victoria, ya que entre la última semana de
octubre y la primera de noviembre, puede llegar la temida helada de Todos los
Santos y esa sí que trae perjuicios”, advierte el productor.
Afirma que hasta
aquí la temporada viene bien para la zona, y que de mantenerse las condiciones,
hasta podría favorecer un poco al mercado del vino, ya que hay mucha existencia
o stock y una baja en la producción en el norte, le daría una suerte de “tiraje
a la chimenea” al rubro en la zona. No obstante advierte que para los
productores de vino no es buen negocio que el producto suba a altos precios,
porque la gente se cambia a productos alternativos cuando el vino está caro y
la situación demora en revertirse.
Respecto a la
posibilidad de hacer algo para evitar el daño por heladas, manifestó que hay
sistemas mecánicos y aplicaciones preventivas, pero que son poco usadas en
cultivos que no ofrecen altas rentabilidades. “El mejor sistema es tener las
viñas fuertes y bien abonadas. Es como en la gente, los bien alimentados
resisten mejor el frío”, destaca.
Además producir
vino y uva, Abuín es comprador en la zona de Corretajes Torres. Al ser
consultado como viene la temporada en cuanto a precios de la uva, debido a las
pérdidas de vid en la zona norte producto de las heladas, comenta que aún no
hay nada claro y que hay incertidumbre de lo que va a ocurrir.
Enólogo
El enólogo
Edgardo Candia, que presta servicios a muchos pequeños y medianos viñateros de
la provincia, ayer andaba en terreno revisando si habían secuelas de las
heladas, y corroboró lo señalado por Abuín en el sentido que sólo hay daños
menores.
Comparte también
la opinión que en estos momentos es cuando una helada podría resultar en
extremo perjudicial, ya que están brotando las viñas. Afirmó que hay
tratamientos preventivos, consistentes en la aplicación de fertilizantes
foliares que fortalecen las plantas frente a la helada. “El problema es que no
son productos baratos y requieren de repetidas aplicaciones”, dice el experto
También señala
que se utilizan quemas de fardos o de sarmientos, para espantar el frío, pero
que no hay alerta temprana que avise de heladas, por lo que no es muy efectivo
el sistema.
Respecto al daño
mismo de la helada, Candia indica que basta una temperatura de menos un grado
por un par de horas para causar daños irreparables en los brotes.
Hay sectores que
son más susceptibles a este efecto del frío, como los bajos, donde se produce
el mayor daño por helada.
SEREMI
El seremi de
Agricultura José Manuel Rebolledo, ha mantenido a sus equipos en terreno
monitoreando la situación de las heladas, y en lo que toca a las viñas, sus
conclusiones son las mismas que las de las otras fuentes consultadas, en el
sentido que sólo se han producido daños menores en variedades tempranas, como
la uva blanca corinto o la que fue objeto de podas más tempranas, que inducen
una brotación anticipada.
Indap, a través
de Prodesal, también ha estado viendo los efectos reales de la helada, a objeto
de apoyar a pequeños productores, que son los más indefensos ante este problema
climático.
TOMADO DE LA DISCUSIÓN
DE CHILE

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