Indígenas, víctimas
de discriminación en las poblaciones urbanas
Por Violeta Soria - Una mujer yuqui en Vía Recuaté, en el
municipio de Puerto Villarroel en el trópico de Cochabamba. Este grupo indígena
es víctima de la pobreza, las enfermedades y la discriminación. Su población se
ha reducido de 2.000 hace 50 años a 292 en 2013. La OPS a - José Rocha Los
Tiempos
Yuquis, indígenas en peligro de extinción en el trópico
La discriminación hacia el pueblo indígena yuqui, el último
de la familia lingüística tupi-guaraní de Bolivia, ha crecido al punto de que
en 2005 fueron agredidos en Chimoré por los colonos, los más jóvenes han
comenzado a negar su identidad y comentan que no quieren ser “yuquis”.
Además, de lidiar con la reducción de su población, los
yuquis se enfrentan a los estigmas y prejuicios urbanos. La gente de los
pueblos los llama “flojos” y constantemente los recrimina por salir de su
comunidad, les niega alojamiento. En ocasiones, han llegado a mendigar para
sobrevivir en los pueblos más cercanos San Marcos, Villa Tunari y Chimoré.
La consultora de la OPS, Eli Linares, manifestó que durante
la jornada de los derechos del pueblo yuqui, que se realizó el lunes en Via
Recuaté, se evidenció que la intolerancia hacia este grupo indígena creció al
punto de ser agredido en 2005, en Chimoré. “En 2005 fueron agredidos en Chimoré
porque la población no quería verlos, vulnerando su derecho a poder transitar
libremente por el pueblo, que antes era
parte de su territorio, porque su asentamiento comprendía todo ese municipio”,
lamentó.
Según el cacique mayor del consejo yuqui, José Isategua, la
discriminación también se manifestó con la expulsión de los indígenas de los
alojamientos que utilizaban en Chimoré, a donde los yuquis van para comprar
algunos productos y vender sus artesanías, considerada una de sus principales
fuentes de ingresos económicos.
Según los indígenas, la discriminación es permanente. Según
una de las mujeres yuqui, Juana
Guaguazu: “En Chimoré mucho nos discriminan. Nos dicen para qué vienen acá.
Vayan a su pueblo, así nos dicen. A veces
los compañeros se molestan, se sienten discriminados”.
Otra de las indígenas, Dora Guaguazu, está orgullosa de ser
yuqui. Pero, lamentó que por el comportamiento de algunos miembros de su
comunidad, que consumen bebidas alcohólicas y no cuentan con hábitos de
limpieza, casas o chozas, se califique a todos sus compañeros de “flojos y
descuidados”. Aclaró que una mayoría de la población no tiene esas prácticas,
razón por la cual, también cuestiona la discriminación.
IDENTIDAD EN CRISIS
La profesora, Gloria Soto, quien enseña en la escuela de Via
Recuaté informó que los maestros también refuerzan la identidad de los niños
yuquis, debido a que los adolescentes indígenas, que van a los centros urbanos
y son víctimas de discriminación, cuando regresan a su comunidad rechazan su
cultura, costumbres e incluso identidad.
“Algunos tienen miedo a decir somos yuquis”, lamentó la
maestra. Explicó que los maestros buscan recuperar la identidad de los más jóvenes preservando
el lenguaje indígena y cultivando las tradiciones del pueblo. Otro de los
problemas que enfrentan los más jóvenes es la discriminación de los pueblos
aledaños, razón por la cual, “algunos estudiantes dicen: profe yo no quiero ser
yuqui, quiero salirme de acá”, comentó Soto. La mayor misión es sensibilizar a
los colonos y pueblos aledaños sobre el respeto.
PROYECTO DE LEY DE PROTECCIÓN A LOS YUQUIS
CREA PROGRAMA DE ATENCIÓN
El primer capítulo
del "Proyecto de Ley de Protección del Pueblo Indígena Yuqui en
Peligro de Extinción y no Contactados en el Departamento de
Cochabamba" establece la creación
del "Programa de Atención Integral y Especial del Pueblo Indígena Yuqui
(Paiepi-Yuqui), el cual dependerá de la Secretaría Departamental de Desarrollo
Humano de la Gobernación. Este priorizará la promoción, diseño, implementación
y ejecución de políticas en beneficio del pueblo indígena a fin de evitar su
extinción. El mismo abarcará áreas sociales, territoriales, culturales, de
salud y servicios básicos. Asimismo, delimita y protege su área de circulación
territorial, garantiza programas gratuitos de salud y prioriza la construcción
de caminos.
CREAN INSTITUTO LINGÜÍSTICO
Con el propósito de preservar y transmitir los saberes, la
cultura, y la cosmovisión del pueblo
indígena, el proyecto de ley departamental propone la instauración del primer
"Instituto Lingüístico y Cultural Yuqui". El objetivo es promocionar
el idioma nativo "biayé" y el castellano. La instancia compuesta por
un representante del consejo yuqui, dos indígenas de la comunidad y miembros de
la Gobernación, el Ministerio de Culturas y el Ministerio de Educación podrán
realizar estudios referentes a "los derechos económicos, sociales,
políticos, culturales, religiosos, formas de vida individual y colectiva de la
nación y pueblo indígena" en coordinación con otras instancias de
investigación.
PROTEGE A NO CONTACTADOS
Después de que los indígenas establecieran contacto visual
con aborígenes yuquis internados en la amazonia de Puerto Villarroel, quienes
se aislaron voluntariamente, el proyecto de ley de protección del pueblo
indígena en su Capítulo IV propone la declaratoria de área de itinerancia o
provisional al sector transitado por estos grupos.
Para ello se prohibirá la presencia humana en la zona hasta
contar con una estudio "geo referencial y antropológico" que determine: el área de tránsito de ambos
grupos, políticas de protección y monitoreo de éstos, además de protocolos de
contacto excepcionales que prohíban su aculturación. El proyecto será presentado
en la Asamblea Legislativa Departamental.
MAESTROS CARECEN DE MATERIAL EDUCATIVO, VIVIENDAS Y CAMINOS
Educación, todo un reto en la zona de Via Recuaté
La escuela de Via Recuaté, que se edifica con recursos del
Programa Bolivia Cambia Evo Cumple está inconclusa debido a que los materiales
de construcción que se necesitan no pueden llegar por el mal estado del camino.
A pesar de ello funciona y sus cuatro ambientes tienen múltiples usos: sirve
para enseñar, como depósito de los alimentos y como vivienda de los indígenas
que no tienen casa ni choza.
Ariel Fernández, uno
de los cinco maestros que trabajan en Via Recuaté, contó que ante la falta de
materiales educativos y libros recurre a los víveres que se guardan en el
depósito. Las bolsas de azúcar, frejol y arroz, que la Alcaldía de Puerto
Villarroel envía como becas alimenticias, sirven para enseñar matemáticas.
Explicó que está entre sus planes una campaña para recolectar material escolar,
libros para el nivel primario y cuadernos de caligrafía.
Otra de las
profesoras, Gloria Soto, expresó que los
maestros al igual que la población indígena sufren por la falta de caminos y
servicios básicos. Añadió que estos recurren al río Chimoré para tener agua
para consumo, por lo que con frecuencia se enferman.
El trabajo de los
maestros es muy esforzado no sólo deben buscar la manera de llegar hasta la
comunidad, que desde hace meses está aislada por el mal estado del camino. A
ello se suma que al no contar con una vivienda deben usar la escuela para
descansar.
Manifestó que la Alcaldía construye seis aulas adicionales
en la comunidad, razón por la cual, los maestros esperan que también los
beneficien con viviendas. Sin embargo, el cacique mayor del pueblo yuqui, José
Isategua, dijo que la falta de un camino
en el tramo San Marcos- Via Recuaté frena la edificación, por lo que solicitó a
las autoridades ejecutar la obra, comprometida en el POA 2013, a la brevedad posible.
A las carencias del
sistema educativo se suma la difícil situación de los niños, que en algunos
casos han comenzado a ser abandonados por sus padres, debido a la migración.
Los ingresos de las
familias dependen en gran medida de la explotación forestal y de la venta de
artesanías. Un hogar yuqui llega a recibir unos 1.200 bolivianos al año por la
explotación de madera. Los recursos son destinados sobre todo a la compra de alimentos básicos. Tomado de los
tiempos de Bolivia

No hay comentarios:
Publicar un comentario