Por Paola
Nalvarte
Organización de las Naciones Unidas. Foto: MPD01605 vía
Flickr.
El gobierno cubano
rechazó "garantizar la libertad de expresión y de reunión pacífica, así
como la libre actividad de los defensores de los derechos humanos, los
periodistas independientes y los opositores del gobierno", de entre las
292 recomendaciones formuladas por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU,
publicó el Diario de Cuba según un reporte de Notimex.
Tampoco aceptó
"asegurar que los defensores de derechos humanos y los periodistas
independientes fueran víctimas de intimidación o enjuiciamiento y detención
arbitraria" ni "eliminar las leyes que impiden la libertad de
expresión o dejar de aplicarlas".
Se negó a admitir la
existencia de medios de comunicación independientes, a mejorar la obtención de
información mediante el acceso público y libre a Internet "aprovechando la
reciente inversión en la red de fibra óptica".
Para el régimen
cubano, quedó también fuera de toda consideración el poner fin a la utilización
de cargos penales como "peligrosidad social pre delictiva",
"desprecio" y "resistencia", y también la eliminación de
las detenciones "de corta duración, el hostigamiento, y otras medidas
represivas contra los defensores de derechos humanos y los periodistas".
El mecanismo Examen
Periódico Universal (EPU) de la ONU evalúa la situación de derechos humanos en
un país y son los 47 estados miembros del más alto órgano de la ONU, que
defiende la protección de estos derechos, los que proponen sus recomendaciones
al país en cuestión. El Estado evaluado anuncia si acepta voluntariamente o no las
recomendaciones del Consejo y cuáles someterá a análisis.
En mayo de este año,
Cuba presentó ante el Consejo de Derechos Humanos de la mencionada organización
internacional un informe gubernamental sobre los avances y aplicaciones de sus
políticas de estado en esa materia, para someterlo a la evaluación de sus
pares, los países miembros.
De acuerdo al portal
de noticias Martí, el informe cubano dio cuenta del estado de los derechos
económicos, sociales y culturales en el país, describiendo una Cuba que, en
cuanto a la situación de los derechos civiles y políticos del país, dista mucho
de los reportes de activistas al interior de la isla y de diversas
organizaciones internacionales no gubernamentales sobre esos temas.
Por otro lado, el
gobierno de Raúl Castro sí aceptó las recomendaciones del Consejo de Derechos
Humanos referentes a la ratificación de tratados internacionales de derechos
humanos, como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, como las del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
entre otros.
También “tomó nota”
de aquellas que le recomiendan cooperar con los relatores especiales de la ONU
que defienden temas de libertad de expresión, derechos humanos e independencia
de jueces y abogados.
En el pasado, la
comisión anterior al actual Consejo de Derechos Humanos supervisó la situación
cubana mediante un Relator Especial de 1990 a 1998; no obstante, al enviado de
la ONU nunca le fue permitido el ingreso a la isla. Otro Relator sobre Tortura
sí fue invitado a Cuba pero el gobierno nunca fijó fecha. Tomado de envío de Blog
PERIODISMO EN LAS AMERICAS
No hay comentarios:
Publicar un comentario