martes, 31 de diciembre de 2013

DESINVERSIÓN EN ENERGÍA CAUSA EL PROBLEMA EN ARGENTINA

Alta tensión en una crisis que sacó a la luz el gran problema energético
ENERGIA. La Estación Corrientes Este es uno de las principales obras en funcionamiento.
Para la provincia el año culmina con al menos cuatro megaobras a poco de sumarse al sistema local y cerrar el anillo eléctrico.
Los años de desinversión en la materia pasa factura sin dudas, como ya ocurrió aquí en el 2010 y ahora se expande por Buenos Aires.
GUSTAVO LESCANO
En el comienzo del 2010 Corrientes tocó fondo en su sistema de transformación y distribución energética de la cual aún quedan secuelas pero ya se está en una condición un poco más aliviada. Al menos se salió del estado de emergencia. Sin embargo, tres años después Buenos Aires y el sistema nacional entró en una situación similar. La crisis energética salió a la luz.
Toda desinversión a la larga te pasa factura y la serie de cortes en medio de la peor ola de calor de las últimas cuatro décadas generan un escenario que ya no es de bronca barrial, sino de crispación social que se expande a través de los medios centralistas.
Hoy, Corrientes concluye un año en mejores condiciones en materia energética, lo cual no quiere decir que haya alcanzado el nivel ideal. Lo concreto es que hay megaobras que están a poco de entrar en servicio gradual y/o a pleno.
Se debe tener en cuenta que la inversión en energía, después de años de sequías, no logra revertir un cuadro de crisis en el corto plazo. Por el contrario, mientras se debe atender faltantes y recambios de equipos, también hay que cubrir una demanda en constante evolución.
Ahora finaliza el Plan Energético Provincial 2010-2013 lanzado en la emergencia eléctrica por el Gobierno, con lo cual se logró derivar recursos para obras estratégicas y primordiales. Tal vez no se llegó a obtener todos los recursos para un fortalecimiento más integral del sistema, no por una cuestión de falta de decisión política sino más bien por cerrados intereses sectoriales. Son aquellos que al final afectan al conjunto pero que -paradójicamente- siempre hacen caer en contradicciones a esos sectores, como un boomerang.
Más allá de estas diferencias en alta tensión, para la provincia de Corrientes el 2013 cierra con obras a punto de sumarse al sistema y cerrar el anillo energético. En materia de distribución eléctrica, que es lo más complicado, aún queda un camino más largo por transitar pero si se entiende que la energía debe ser política de estado (obviamente junto a a vivienda, el trabajo, la salud y la educación) el horizonte asoma con mayor optimismo.
La provincia nunca será una isla por el interconectado nacional, pero eso no puede usarse para justificar fallas propias. Y, por el contrario, tampoco debe tomarse como una simple y frecuente excusa local cuando realmente las avería están en redes externas.
Precisamente, todo aporte en obras es fundamental en el refuerzo para continuar saliendo del estancamiento y tratar de cubrir un consumo domiciliario que año a año se dispara.
La Estación Transformadora "Corrientes Este", la tercera en Capital, comenzó hace menos de un mes a operar de manera progresiva y aunque generó cierto alivio todavía resta marchar al menos un semestre más para llegar a la máxima potencia. También se avanzó con la línea, estratégica y en alta tensión, entre Mercedes y Goya (con estación transformadora incluida) al igual que la conexión ET "Iberá" (baja desde Yacyretá) hacia la ciudad fronteriza de Paso de los Libres. Estas megaobras estarían concluidas en marzo que viene y descomprimirían la situación en el andamiaje provincial. No son soluciones, pero son paliativos para una crisis que ya es nacional.
Se trata de millonarias inversiones que deben mantenerse en ritmo con coordinación regional y nacional, de lo contrario no hay salida.
Tomar en serio el grave problema energético, durante todo el año y no sólo en verano, es la columna vertebral para revertir la situación. O sino, como se dijo al principio, la desinversión seguirá pasando factura.
Un puente de 40 años y una gran deuda
El puente interprovincial General Belgrano cumplió en mayo 40 años en medio del reconocimiento por su protagonismo y simbolismo regional pero también de una gran necesidad: que se construya un segundo viaducto con el Chaco por el gran tránsito vehicular que lo colapsa.

Tras el freno inicial y las modificaciones al primer proyecto, la búsqueda de financiamiento acapara la atención y abre un gran signo de interrogación. Mientras, la necesidad va creciendo a la par de la cantidad de vehículos que lo cruza por día (GL). TOMADO DE EL LITORAL DE CTES AR

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