Controles no alcanzan una calidad del aire ideal
Aumento del parque automotor y malas prácticas de algunas
empresas empañan esfuerzos de autoridades por tener un aire más limpio en el
Aburrá.
POR JUAN CARLOS VALENCIA GIL
Pese a los esfuerzos de las autoridades y de organizaciones
sociales por mejorar la calidad del aire del Valle de Aburrá, aún no se logran
niveles óptimos. A esta conclusión se llegó en el Concejo de Medellín en debate
sobre el tema este fin de semana.
El concejal Miguel Andrés Quintero, del Partido Verde,
proponente de la sesión, señaló que, de acuerdo con la Organización Mundial de
la Salud, Medellín está entre las 20 ciudades con el aire más contaminado de
América Latina.
Para el corporado, una de las principales causas para la
contaminación del aire de Medellín es que los vientos circulan de norte a sur,
y en tal sentido, indicó, es preocupante la polución que generan algunas
empresas del norte del Aburrá. Entre las principales fuentes contaminantes
mencionó los incendios forestales, automotores y motos, la industria y obras de
construcción.
Dijo que los contaminantes más críticos son el PM 10
(partículas respirables iguales o inferiores a 10 micrómetros, compuestas por
aerosoles, polvos, metales, quema de combustibles fósiles, materiales de
construcción y microorganismos), PM 2,5 (partículas iguales o inferiores a 2,5
micrómetros, emitidas directamente en procesos de combustión), ozono y benceno.
El concejal Ramón Acevedo, del Partido de la U, anotó que
para mejorar la calidad del aire se requiere el compromiso tanto de la
autoridad ambiental, Área Metropolitana, como de otras instancias y la
ciudadanía. "Hay que discutir si al Centro deben acceder todos los vehículos
que acceden y revisar si el monitoreo es suficiente", dijo.
Entretanto, el conservador Nicolás Echeverri, presidente del
Concejo, pidió que al asunto se le dé la importancia que se merece, como tema
de salud pública y mental. "Hay que revisar el pico y placa, porque se
duplicó la venta de carros, y la restricción del parrillero aumentó la de
motos", argumentó.
El también conservador John Jaime Moncada propuso invitar al
Concejo al presidente de Ecopetrol, Javier Genaro Gutiérrez, para verificar las
acciones de la empresa en relación con el convenio que firmó con el Municipio y
el Área en 2008, para suministrar combustibles más limpios. Otros concejales
aprobaron la propuesta.
El liberal Fabio Rivera criticó la legislación colombiana
pues, anotó, las empresas pagan y pueden seguir contaminando. Y el también
liberal Bernardo Alejandro Guerra comentó que desde Las Palmas aprecia la nube
de esmog que se suspende sobre Medellín. "Cada vez se me parece más a la
de Ciudad de México", conceptuó.
Ante los cuestionamientos, Gloria Amparo Alzate,
subdirectora ambiental del Área, precisó que la calidad del aire del Aburrá ha
mejorado en los últimos años y que no es crítica sino entre buena y moderada,
"pese a que autos y motos de cuatro tiempos se han duplicado en los últimos
5 años".
"Tenemos 21 estaciones de monitoreo en el Aburrá; 10 en
Medellín, pero no es suficiente con el control que hacemos. Falta articular
acciones con la Secretaría de Movilidad y los planes de ordenamiento
territorial, entre otros", agregó.
Aclaró que Ecopetrol cumple la meta del convenio. "Era
reducir el contenido de azufre en el diésel, de 4.000 partes por millón a 50,
se logró desde 2010 y se sigue cumpliendo. Y en la gasolina, reducir de 1.000
partes por millón a 300 por millón, y también cumplimos desde 2010",
detalló.
Irma Ruiz, subsecretaria de Gestión Ambiental de Medellín,
dijo que la Secretaría de Medio Ambiente trabaja, entre otras prácticas, en
educación en colegios y hasta en los buses del Centro, en horas pico, para
sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de un aire limpio n
Con limpieza, desinfección y almacenamiento adecuado se
rajan la mayoría de ventas callejeras de comidas, según análisis realizados por
los inspectores de la Secretaría de Salud de Medellín que con funcionarios de
la Subsecretaría del Espacio Público revisan estos puestos para controlar sus
condiciones sanitarias.
Bibiana Gómez, coordinadora del grupo técnico encargado de
realizar inspecciones vigilancia y control indicó que en los recorridos que
hacen en el centro y sectores comerciales de las comunas han notado que en
estas ventas callejeras los manipuladores de alimentos no cumplen con todos los
requisitos exigidos para garantizar buenas prácticas sanitarias.
Explicó que estas normas, recopiladas en la Resolución 604
de 1983 del Ministerio de Salud y el Decreto 3075, de 1997, las cuales deben
cumplirse en su totalidad en un puesto de ventas callejeras son, entre otras:
que todo manipulador-vendedor debe vestir ropa adecuada y limpia, consistente
en blusa o delantal color claro, con gorro que cubra completamente el cabello y
tener tapabocas.
En cuanto a los requisitos sanitarias se destacan lavado de
las manos con agua corriente, o que en cualquier caso sea potable. Utilizar
jabón antibacterial antes de preparar y servir los alimentes y después de
utilizar el sanitario, tomar dinero, manipular alimentos crudos o de cambiar de
actividad. Bañarse diariamente, afeitarse la cara en el caso de los hombres,
cabellos cortos o recogidos, uñas cortadas, limpias y sin esmalte. No usar
anillos, pulseras, aretes, relojes y collares.
También abstenerse de manipular alimentos cuando padezca de
heridas en las manos o de enfermedades que se puedan transmitir por estos,
fumar, comer, toser, escupir o estornudar sobre ellos o sobre el área donde se
preparan.
Además contar con un recipiente cerrado de 20 galones de
agua con grifo y no lanzar al piso el líquido utilizado.
Manifestó que estudios microbiológicos hechos a algunas
ventas han arrojado resultados preocupantes por presencia de microorganismos
como coliformes fecales y estafilococo áureo.
Anotó que ellos son 14 funcionarios para vigilar más de 30
mil ventas callejeras por lo cual les queda imposible hacer cumplir estas
normas en su totalidad y debe ser el consumidor quien decida dónde compra según
las condiciones higiénicas que encuentre.
En un recorrido a varios puestos nocturnos de ventas de
perros, carnes asadas, empanadas, hamburguesas y papitas fritas, se estableció
que estas normas son cumplidas a medias, aunque consultados los propietarios
sostuvieron que las conocen porque las vieron en los cursos de Manipulación de
Alimentos.
Luis Alberto Calle, vendedor de chunchurria, dijo que tiene
el permiso al orden del día y cada seis meses realiza el curso de manipulación
de alimentos.
Sin embargo reconoció que no usa tapabocas porque expertos
le recomiendan no utilizarlo ya que por la saliva y secreciones nasales que
acumula se vuelven más contaminantes que tener la boca descubierta.
El bacteriólogo Andrés Ossaba, quien en la subsecretaría de
Espacio Público dicta el curso gratuito para venteros callejeros de
Manipulación de Alimentos, advirtió que el consumidor es quien debe mirar bien
los puestos y establecer si quien lo atiende está bien informado de las normas
de higiene que tiene que cumplir para que haya limpieza y desinfección, ya que
esa es la clave para evitar todo tipo de contaminaciones.
Alertó que los alimentos de más cuidado en estas ventas, lo
que se deben de conservar la cadena de refrigeración a menos de 10 grados de
temperatura son las carnes de res, cerdo y pollo y los lácteos y sus derivados.
En cuanto a la falta de tapabocas por parte de la gran
mayoría de manipuladores respondió que en el curso les insiste en que ellos
deben compararse con un cirujano y que el alimento es el enfermo que están
operando por lo que deben tener cubierta la boca para no contaminado con las
bacterias de la saliva y las secreciones nasales. Además todos los días deben
utilizar uno nuevo.
El subsecretario de Espacio Público del Municipio, Gabriel
González anotó que trabajan de la mano de la Secretaría de Salud para verificar
no solo si los venteros tienen el Certificado de Manipulación de Alimentos,
cuyo curso es gratuito, sino para garantizar que se cumplan las normas de
sanidad en lo que tiene que ver con la preparación y venta de los alimentos.
Finalmente, el secretario de Gobierno Medellín, Jorge Mejía,
dijo que se está buscando que todos los negocios callejeros estén registrados
en Espacio Público, porque tienen que cumplir unos perfiles y unos requisitos
como los sanitarios.
Tomado de el colombiano

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