A propósito de medio
ambiente
La noticia sobre los tóxicos enterrados en Codazzi data
desde el año 1995, época en que fungía como alcalde de este municipio el
extinto Gilberto Gómez. Desde entonces, los sitios sospechosos de contaminación
han sido visitados en varias oportunidades por funcionarios
departamentales, del ministerio del medio ambiente y burócratas internacionales
encarnados en funcionarios de la FAO acompañados por expertos de varios países
del mundo.
Las visitas internacionales no dejaron un aporte concreto al
problema y solo sirvieron para que el ministerio del medio ambiente
desarrollara un proyecto de cobertura nacional para determinar qué otros sitios
de Colombia evidenciaban existencias de productos organoclorados, especialmente
del más importante de ellos, el DDT. El trabajo se desarrollo y permitió hacer
un inventario de los lugares donde aún existen productos de este grupo
toxicológico y hasta la fecha, no ha habido acción alguna para eliminar las
existencias registradas en ese estudio.
Para el caso de Codazzi Corpocesar realizó un contrato
millonario con la firma Geosismica y Ambiente, cuyo objetivo fue determinar que
sitios estaban contaminados. El resultado indicó que existían tres entierros y
varios lugares con trazas de químicos por lo que recomendaba la construcción de
un relleno sanitario de alta seguridad para verter allí los tóxicos y áreas
contaminadas que se encuentran en la zona.
Inexplicablemente, después de 10 años, el ministerio del
medio ambiente apoyado en argumentos cuestionables convenció al ex gobernador
Cristian Moreno financiar nuevos estudios para determinar si persistían los
tóxicos y estimar el nivel real de riesgo que implicaba el problema para la comunidad
y el ambiente del lugar. Los estudios se realizaron pero los engavetaron, sus
resultados no han sido socializados y solo se ha sabido a través de la versión
de algunos funcionarios locales que los resultados contradicen totalmente los
arrojados por el estudio inicial. Es decir, según la Universidad Nacional,
entidad que adelantó los nuevos estudios, en Codazzi contrario a las evidencias
no se encontró áreas de suelo contaminadas con tóxicos y los presuntos
entierros jamás han existido.
Es necesario que el ministerio socialice las conclusiones de
estos estudios, dirima la controversia planteada respecto a los resultados
inicialmente encontrados y contribuya a la solución definitiva de este vetusto
problema ambiental. En lo posible, adoptando el procedimiento empleado con los
tóxicos ubicados en el municipio de Copey.
Publicada por
Luis Armando Castro Ortega
TOMADO DE LA VANGUARDIA DE COLOMBIA
No hay comentarios:
Publicar un comentario