Legado de una
antropóloga eslovena
Durante 45
silenciosos años, la antropóloga eslovena Branislava Susnik trabajó en Paraguay
para plasmar la etnohistoria de los indígenas guaraníes y chaqueños. Dejó como
legado más de 70 publicaciones y un museo etnológico en Asunción.
Foto Branislava
Susnik en compañía de un nativo. / etno-muzej.si
El legado de
Susnik es reconocido internacionalmente por su aporte a la antropología etnográfica.
Sin embargo, es poco conocida en este país, donde vivió y trabajó por 45 años.
Susnik nació en
Medvode, ciudad ubicada en la actual Eslovenia, y realizó sus estudios
superiores en Europa. A los 27 años, partió hacia Argentina como muchos otros
que vivían en la ex Yugoslavia luego de la Segunda Guerra Mundial.
Desde Formosa,
Argentina, escribió su primer trabajo lingüístico en el continente americano. A
finales del 1951 llegó a Paraguay a pedido del Dr. Andrés Barbero, científico
humanista paraguayo, para continuar con los trabajos del etnólogo alemán Dr.
Max Schmidt en el Museo Museo Etnográfico Dr. Andrés Barbero de Asunción,
según el portal oficial del museo.
“En los años
1950, (Susnik) encontró paz y el verdadero objeto de su trabajo científico en
Paraguay”, relató el etnólogo Blaz Telban en una publicación divulgada por el Museo
Etnográfico de Eslovenia.
En Paraguay,
Susnik fue encomendada a la reorganización y recuperación de las colecciones.
“Ella ordenó este museo tal como hasta hoy”, explicó la actual directora,
Adelina Pusineri, en referencia al museo que está ubicado hoy en la calle
España 217 de la ciudad de Asunción.
En 1954 inició
sus trabajos de campo, que en total fueron 17 y resultaron en más de 70
publicaciones que abarcaron la temática lingüística y etnohistórica, entre
otros. Sus viajes y estudios llevaron a la luz la historia de la conquista
española y su relación con los indígenas, hechos desconocidos hasta entonces.
“Trabajó por 45
años en Paraguay en épocas que todavía no se incursionaba tanto en tema
indígena y en tema de antropología. Como mujer fue pionera”, aseguró Pusineri.
Susnik falleció
el 28 de abril de 1996 y desde entonces es recordada cada año con los premios
“Doctora Branislava Susnik” impartidos por la Fundación “La Piedad”,
administradora del museo. Una calle en el microcentro capitalino lleva su
nombre, pero son pocos los paraguayos que recuerdan su valioso aporte al
pensamiento científico del país
Tomado de abc de Paraguay

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