Colombia indemniza a Ecuador por el uso de glifosato en la
frontera
Una comisión científica, conformada en Ecuador, había
establecido que las fumigaciones se realizaron con un componente herbicida
tóxico que dañó a los campesinos.
El canciller ecuatoriano Ricardo Patiño anunció el acuerdo.
Colombia entregará a Ecuador 15 millones de dólares para
compensar a los campesinos ecuatorianos afectados por esparcir glifosato sobre
plantaciones de coca cercanas a la frontera común entre los años 2000 y 2007.
Ecuador desistió de su demanda, planteada en abril de 2008 ante la Corte
Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, luego de llegar a un acuerdo
diplomático en el que Colombia asumió compromisos que no habrían sido
conseguidos en un fallo de la Corte, según señaló el canciller ecuatoriano,
Ricardo Patiño. Quito pretendía que la CIJ reconociera que Bogotá violó su
soberanía e integridad territorial por su práctica de fumigaciones aéreas, que
habría causado daños al país, a su población y a su medio ambiente. También pidió
una orden para que Colombia restrinja las fumigaciones a una distancia de 10
kilómetros de la frontera binacional y el pago de reparaciones económicas para
los afectados.
Una comisión científica, conformada en Ecuador, estableció
que las fumigaciones se realizaron con un componente herbicida tóxico que causó
daño en la salud de las personas, afectaciones psicológicas, contaminación de
la cadena alimentaria y afectó la biodiversidad y el ecosistema. Además generó
un enorme número de desplazados y refugiados. “Con este gobierno (de Juan
Manuel Santos), ha habido mucho más respeto, mucha más coordinación y, por
mantener las mejores relaciones con Colombia, nos propusieron un diálogo,
llegar a un acuerdo para superar este doloroso episodio”, señaló el presidente
de Ecuador, Rafael Correa.
Desde Bogotá, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos,
saludó el entendimiento. “Esta solución es una buena noticia para la
diplomacia, una buena noticia para Colombia, una buena noticia para nuestras
relaciones con Ecuador y para nuestras relaciones regionales, entre menos
pleitos tengamos mejores serán las relaciones”, había expresado el jueves.
“Quiero agradecerle nuevamente al presidente (Rafael) Correa, lo hice vía
telefónica, su buena disposición y su buena voluntad para que lográramos lo que
hoy estamos protocolizando.”
El procurador general de Ecuador, Diego García, comunicó al
tribunal de La Haya la decisión, tras ratificar un acuerdo alcanzado por los
gobiernos para poner fin al litigio, según un mensaje oficial. “Quito y Bogotá
dieron por terminada la disputa existente entre las dos naciones relacionada
con la erradicación aérea de los cultivos ilícitos en la zona común”, señaló la
Procuraduría, que actúa como abogado del Estado.
“Nosotros (el gobierno ecuatoriano) no hemos cedido; me
parece que el acuerdo al que hemos llegado supera las expectativas que teníamos
en la Corte Internacional de Justicia, donde los jueces pueden fallar como
ellos quieren”, dijo el vicecanciller de Ecuador, Marco Albuja. El funcionario
agregó que con el desistimiento, el gobierno de Correa no ha cedido en sus
reclamos ya que se consiguieron cosas interesantes en el acuerdo firmado con
Bogotá. “Si Colombia falla o no cumple con los compromisos, nosotros tenemos la
posibilidad de ir nuevamente a la Corte Internacional de Justicia porque ahí sí
estaría violando una obligación internacional”, apuntó. Destacó que el acuerdo
protege los asentamientos humanos de la zona de frontera.
Colombia podrá reanudar sus aspersiones a no más de 40
metros de altura y respetando una franja de diez kilómetros de frontera. Esta
zona de exclusión podrá reducirse a cinco kilómetros en el segundo año y hasta
dos kilómetros en adelante, siempre y cuando la comisión científica binacional
compruebe y certifique que el herbicida no llegue al territorio ecuatoriano.
Además, no podrá cambiar los componentes de la mezcla utilizada en las
aspersiones y deberá informar a Ecuador con 10 días de antelación sobre las
actividades áreas de fumigación, entre otros puntos.
“Mantener una diferencia entre los dos países lo que hace es
distorsionar todo el potencial que tenemos para sacar adelante una importante y
amplia agenda binacional. De este acuerdo hay un gran ganador, que es el
proceso de integración binacional”, consideró el embajador de Colombia en
Quito, Ricardo Lozano. Por su parte, Daniel Alarcón, presidente de la
Federación de Organizaciones Campesinas del Cordón Fronterizo Ecuatoriano de
Sucumbíos (Forccofes), cuestionó que el acuerdo no haya incluido a los
habitantes del lugar cuando hay alrededor de 10 mil personas afectadas por las
aspersiones colombianas. Esta organización, junto a otros activistas, publicó
una carta abierta al presidente Correa, en la que cuestiona que el acuerdo “no
sólo podría verse como que se están minimizando los gravísimos impactos
sufridos por ciudadanos ecuatorianos, sino que esto podría tener repercusiones
en la demanda que más de 3000 campesinos de frontera tienen en la Corte de
Washington”.
Por medio de un comunicado, la Cancillería colombiana
expresó “su satisfacción” por el convenio que permite poner fin al proceso que
se adelantaba ante la Corte Internacional de Justicia, por la fumigación aérea
de cultivos ilícitos en la zona de frontera con Ecuador. “La solución pacífica
alcanzada es una muestra más de la excelente relación que atraviesan los dos
países, fruto de un trabajo continuo y articulado por sacar adelante los más de
160 proyectos que nutren la agenda binacional y que benefician a ambas
comunidades”, resalta el comunicado. “El acuerdo establece mecanismos claros
para verificar con la participación de una comisión científica binacional”,
precisa la comunicación oficial.
TOMADO DE ENVIO DE GUILLERMO TORRES http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/elmundo/4-229074-2013-09-15.html
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