Miles de lanares
muertos en Paysandú a causa de temporal de agua, viento y frío
Miles de lanares
recientemente esquilados y corderos recién nacidos han muerto este fin de
semana en el departamento de Paysandú, a causa del temporal de agua, viento y
frío que azotó a la región.
“Todo lo que pude
metí dentro de un galpón, pero no tengo comida para alrededor de 500 borregos.
Muchos capones se me han muerto porque el temporal no para”, dijo a EL
TELEGRAFO un productor de la zona de Piñera, realmente conmovido por lo que
estaba sucediendo en su establecimiento.
Reconocido por ser un
productor prolijo y tener algunos montes buenos para proteger a sus animales de
la inclemencia del tiempo, sostuvo que “el temporal realmente fue muy fuerte. A
los capones los metí en una quinta de pinos que habitualmente los cobija, pero
fueron tres días seguidos”.
Recordó que en esa
zona del departamento comenzó a llover el jueves de noche, y a partir de ahí no
paró, con mucho viento por momentos y frío que causó la muerte de los ovinos
recientemente esquilados. En el caso de los corderos que estaban naciendo estos
días, eran los animales más susceptibles ante la situación climática, y “nada
podíamos hacer”, dijo.
Sobre el resto de la
majada, apuntó: “Años atrás tuve problemas con las capas, porque los lanares se
me enredaban y por eso no las utilicé ahora. Me confié con los refugios que
tenía. Son muy buenos encierros para estos casos, pero tres días sin
prácticamente comer es muy difícil de aguantar”. “De a poco voy dejando salir a
comer a una pradera a una punta de los animales, para ver cómo reaccionan ante
el frío y la llovizna, para ir dejando salir al resto”, comentó al mediodía de
este domingo.
EN LA COCINA
Un productor de la
zona de Guichón manifestó que el panorama es realmente desolador. “Tengo ovejas
dentro del galpón, en el guardapatio y hasta en la cocina, porque ya no se
dónde meterlas”, dijo. “Mirá que no es de relajado, porque usé peine alto y las
ovejas estaban bien de condición corporal, pero son tres días seguidos en donde
las ovejas están pariendo, con poca lana y mucho frío con agua incluida”,
añadió.
Indicó que “los
lanares recién nacidos mueren en poco tiempo, y es impresionante ver a las
ovejas que están quietitas dentro del galpón, vas las movés y se caen de
acalambradas”. Al consultarlo al mediodía de este domingo, el productor
recorría su predio y con los 100 milímetros de agua en tres días no hay
problemas de crecientes, “pero estas cosas te tiran abajo, pero hay que seguir
para adelante, no nos queda otra”, sentenció resignado.
SIN CAPAS
Un porcentaje
importante de productores consultados por EL TELEGRAFO no contaba con capas
para su majada al momento del temporal. Varios reconocieron que son
importantes, pero utilizaron la “otra herramienta” para estos casos, que es
usar peines altos al momento de la esquila. Aun así, varios animales murieron,
indicaron, “porque uno o casi dos días tal vez aguantan, pero ya tres es muy
difícil de soportar”. Las consultas fueron hechas especialmente en productores
considerados “serios” en su manejo, y que apuestan diariamente a mejorar su
majada. Indudablemente estos hechos desmotivan, pero también fueron
coincidentes en decir que “hay que seguir para adelante a pesar de la
adversidad”.
LLUVIAS
Las precipitaciones
han sido generales en todo el departamento. El mayor registro, de acuerdo al
relevamiento de EL TELEGRAFO, ha sido en la zona de Ruta 26, a la altura del
kilómetro 122, en donde llovió 138 milímetros. No muy lejos de allí, en el
establecimiento El Atalaya (19 kilómetros al norte del mojón 134 de Ruta 26)
fueron 130 milímetros, al igual que en la zona de Corrales; 90 mm en la zona de
Punta de Arroyo Negro; en Paysandú 83; 80 en Guarapirú; 75 en Arroyo Malo, La
Tentación y en Piñera.
Tomado de el telégrafo de uy

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