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fotografía del sur de Concordia ER Argentina , autor luis pedro mujica

viernes, 25 de noviembre de 2016

DESASTRES INVERNALES, MAL QUE ACOMPAÑA ANTIOQUIA COLOMBIA

Con los últimas aguaceros, el río Medellín ha estado a punto de salirse. Si no se controla la deforestación y ocupación de las riberas su capacidad hidráulica puede colapsar. FOTO MANUEL SALDARRIAGA
2 mil kilómetros tiene la falla de Romeral, entre las cordilleras Central y Occidental.
EN DEFINITIVA
La geografía antioqueña es más frágil de lo que pensamos. Su geografía montañosa exige, más allá de obras de mitigación, estudios que indiquen dónde construir y cómo explotar minerales.
Más allá de la atención de emergencias, la situación de riesgos que presentan las regiones de Antioquia requieren acciones contundentes de control y mitigación ante la compleja geografía del departamento, sometida a la explotación de minerales y asediada por la expansión de la construcción y los asentamientos humanos.
Año tras año, con el cambio climático las cifras advierten sobre esta problemática. Según el Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres, Dapard, en Antioquia, en la segunda temporada invernal de 2016 han muerto 32 personas, 9.976 familias han resultado afectadas y 38.640 personas damnificadas. El número de viviendas afectadas es de 1.165.
Según el director de esa dependencia, Mauricio Parodi, 56 de los eventos corresponden a vendavales, 26 a inundaciones y 33 deslizamientos. En 2015, en igual período, hubo 14 derrumbes.
Las regiones más afectadas son el Suroeste, con 40 eventos; Oriente, 20; Urabá, 16; Occidente, 14; Nordeste y Valle de Aburrá con 13, cada una.
El Dapard, con base en los registros enviados por los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, realizó la consolidación y ha ejecutado con la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, recursos por más de $1.503.780.000 y entregado en ayudas humanitarias por valor de $1.426.176.428.
Movimiento en masa
Jaqueline Espinosa, directora de Ingeniería Geología de la Universidad EIA, opinó que la diversa topografía de Antioquia, con un vasto sistema montañoso, hace que eventos asociados con movimientos en masa, inundaciones y avenidas torrenciales sean recurrentes en contraste de otras zonas del país que tienen una pendiente más suave y zonas planas.
Antioquia presenta fenómenos serios de movimiento en masa por tener gran parte del territorio en las cordilleras Central y Occidental, en las que hay altas pendientes asociadas a la pérdida de la cobertura vegetal por la actividad humana y procesos históricos de erosión a lo que se suman altas precipitación. Pero estos movimientos en zonas encañonadas genera avenidas torrenciales como la que causó la tragedia de Salgar en mayo de 2015.
Complejidad tectónica
También advirtió la especialista que el país tiene una complejidad desde el punto de vista tectónico y presenta zonas de eventos sísmicos muy recurrentes, a los que el departamento no es ajeno, en el que también se presentan dinámicas eruptivas.
En Urabá, Magdalena Medio y Bajo Cauca los riegos son de inundaciones por pérdida cobertura vegetal, debido a las actividades económicas y la erosiones intensas.
De igual forma, comentó, en Antioquia hay varios riesgos que se pueden concentrar en un territorio que un muchas casos son poblados.
“Nosotros hablamos de evento natural cuando ocurre en la naturaleza, pero cuando es en zonas cercanas a la concertación de la población, los denominamos riesgo, ya que puede afectar vidas o generar un impacto económico”.
Sistema de fallas
Otro aspecto que no se puede ignorar en Antioquia, advirtió es la cercanía a la Placa o Cinturón de Fuego del Pacífico, cuyo reacomodo origina constantes sismos.
Asociado a esta Placa está la falla del sistema Cauca Romeral que cuando llega al departamento se ramifica en una serie de fallas más pequeñas, como, por ejemplo, la del Espíritu Santo, en el norte, que fue muy analizada para iniciar obras en Hidroituango.
Muchas de estas fallas no son activas, pero aunque en el último período de la Tierra no han generado sismos, esa liberación de energía que tuvieron en su historia geológica sí produjo materiales triturados, pulverizados que forman suelos alterados, dañados y en consecuencia, con la erosión que generan la deforestación y el sistema de lluvias, originas amenazas de movimientos de tierra en masa.
El ingeniero hidrólogo del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional Jaime Ignacio Vélez, añadió que hay municipios con riesgos en las cabeceras, tiene vulnerabilidad sísmica y son cruzados por ríos o quebradas, pero en ellos la gente no toma en serio estas amenazas. Para acabar de ajustar se buscan estrategias de mitigación que en vez de generar y reducir el riesgo lo aumentan ya que generan falsa seguridad y la gente termina generando más presión sobre ese medio natural.
LA MICRO HISTORIA FALLAS EN ORIENTE Y OCCIDENTE
El geólogo asociado a Geociencias, Albeiro Rendón, dijo que están estudiando el fenómeno de fallas y empezaron por el oriente y parte del occidente. En el caso del occidente están analizando las de Sabanalarga, San Jerónimo y Ebéjico y evidenciaron que en los últimos 3.000 años han generado sismos de magnitud 7 lo que es importante investigar, ya que están muy cerca de Medellín.
RODRIGO MARTÍNEZ ARANGO Comunicador social-periodista de la Universidad de Antioquia. Redactor del área Metro hace 20 años. Periodista judicial hace 30 años. También ha trabajado como locutor y periodista de radio en la Cadena Caracol. Autor del libro Expresión oral para periodistas, editorial UPB. Tomado de el colombiano


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