El mundo sigue siendo
desigual para las mujeres
Imagen de archivo. FOTO: EDWIN BUSTAMANTE
La Ocde sugiere que los gobiernos deben enfocarse en
promover políticas de equidad laboral, pues los estereotipos sexistas, las
convenciones sociales y la discriminación se mantienen.
El 80 % de las mujeres con título universitario tienen
trabajo, mientras que en el caso de los hombres, el porcentaje llega al 89 %.
Este es un reflejo de que ellos tienen más ventajas frente a
las mujeres y, aunque su lucha por encontrar equidad se ha fortalecido de la
mano de los de movimientos feministas, esa realidad se mantiene, aunque a menor
escala. Así lo concluye, el informe anual que publicó ayer la Organización para
la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde).
Por ejemplo, un 50 % de las mujeres de 25 a 34 años tenían
estudios universitarios el año pasado, frente al 38 % de hace 10 años, es
decir, un aumento de 12 puntos porcentuales en la última década para los países
que hacen parte de la Ocde, incluyendo a Colombia, que ingresó en mayo pasado.
Sin embargo, el informe destaca que pese a esos avances, el
paso hacia la formalización laboral de las mujeres no es tan amplio, teniendo
en cuenta que un 89 % de los hombres con titulación universitaria trabaja, pero
en el caso de las mujeres, el indicador solo llega al 80 %.
Brechas “Es
necesario redoblar los esfuerzos para mejorar la equidad en la educación”,
manifestó en su discurso el secretario general de la Organización, José Ángel
Gurría.
Esta evidencia no es nueva. La directora de la Ocde, Gabriela
Ramos, en octubre del año planteó la lentitud en la búsqueda de igualdad en
cualquier ámbito. “Debe ser una prioridad para lograr un crecimiento sostenible
e inclusivo en beneficio de todos los ciudadanos”, dijo la directora de ese
momento.
Panorama en Colombia Según
datos suministrados por Cedetrabajo, en el país la brecha salarial se ubica en
el 20 % y en regiones con dificultades socioeconómicas o zonas rurales, como La
Guajira o Chocó, por ejemplo, el dato se eleva al 30 %.
Natalia Moreno, economista y magister en Estudios de Género
de la Universidad Nacional, sostiene que este es un fenómeno histórico y
mundial, aunque en el país se acentúa en las zonas que plantea esta
organización.
Esta premisa también la plantea la Ocde en su informe, al
destacar que “los estereotipos sexistas, las convenciones sociales y la
discriminación contra las mujeres” reflejan esas brechas de equidad, aunque
también tiene relación con que hombres y mujeres no estudian las mismas
carreras. “En la práctica, los primeros se decantan por estudios mejor
remunerados como la ingeniería, las industrias de transformación o las
ciencias, las matemáticas”, se lee.
En cuanto a las mujeres, según Cedetrabajo y la analista,
también existe un enfoque relacionado con la economía del cuidado –relacionadas
con el hogar o actividades de familia–, que es en el que tienen mayor
participación ellas.
Según el Dane Otro
dato que respalda este fenómeno es el informe de ocupación publicado por el
Dane para el trimestre móvil mayo-julio, que muestra que la tasa de
desocupación para mujeres fue del 12,4 %, frente al 7,4 % para los hombres.
“Podríamos decir que existe una feminización de algunas
profesiones. Por ejemplo, estamos más enfocadas, según el Dane, a la enfermería
(cuidado) servicio doméstico (hogar, pero pago) y educación a personas menores
de edad”, explica la analista, para intentar ilustrar lo que sucede en
Colombia, una realidad que sigue vigente en el mundo.
ANTECEDENTES ¿HAY TECHOS INVISIBLES PARA ELLAS?
Las mujeres se enfrentan a “techos invisibles” en sus
organizaciones, es decir, se estrellan con un fenómeno que no se ve ni está
regulado, pero que existe: solo pueden llegar a determinados cargos y, en su
mayoría, no son jefes, pues cifras de Fedesarrollo apuntan a que solo el 2 % de
los cargos gerenciales es ocupado por mujeres. “No podemos aumentar nuestro
nivel jerárquico y las explicaciones no están claras”, explica la magister en
Estudios de Género, Natalia Moreno, quien destaca que esto se ve más en el sector
privado, pues en el público están regulados.
RICHARD AGUIRRE FERNÁNDEZ Periodista nacido en Calarcá.
Camino entre Antioquia, Caldas y Quindío //
TOMADO DE EL COLOMBIANO


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