El mapa del empleo muestra más precariedad en los puestos de
trabajo
Al analizar el último informe del Indec, especialistas
destacan que cayó el empleo privado formal y que las mejoras se debieron al
aumento de monotributistas y autónomos; crece el trabajo en negro
Paula Urien
El último dato del Indec sobre el mercado laboral habla de
una mejora del empleo durante el tercer trimestre. El informe muestra que el
desempleo bajó al 8,5% desde el 9,3% del trimestre inmediato anterior. Sin
embargo, en un contexto de caída de la actividad económica, es difícil pensar
en un aumento del empleo. Entonces, ¿qué pasó?
Trabajadores registrados.
El economista José Luis Blanco, director de la consultora
Tendencias Económicas, dice que no se puede comparar un trimestre con el
anterior por un tema de estacionalidad, por lo que no sería correcto hablar de
una baja de la desocupación. Propone, a pesar de las sospechas de manipulación
en el Indec hasta el año pasado (que motivaron precisamente que la actual
conducción del organismo no las compare con los datos actuales), mirar las
cifras del tercer trimestre de 2015, que daban un desempleo del 5,9% (que no
fue creíble) y una subocupación del 8,6%, que compara con la última cifra de
este año, del 10,2%. En una traducción sencilla de estas cifras, Blanco afirma
que "por la crisis económica hubo más gente que salió a buscar trabajo
pero no lo encontró, y además subió la cantidad de subocupados, personas que
trabajan menos de 35 horas por semana por causas
involuntarias y están
dispuestas a trabajar más".
Juan Luis Bour, economista jefe de FIEL, prefiere mirar los
datos en la comparación interanual del Ministerio de Trabajo, que dan una baja
del 0,8% en el empleo privado formal. "No se puede hablar de un aumento
del empleo en los últimos meses. El crecimiento o la caída del empleo están
relacionados con el producto bruto: si el PBI crece un 3%, el empleo se
expande, pero si es a la inversa, se contrae", dice Bour. Con una caída
del 3,4% en el PBI, en el segundo trimestre "el empleo debería haber caído
más. Lo que pasa es que salen al mercado cuentapropistas y monotributistas.
Crecen los empleos precarios, transitorios, temporarios", dice. Comparando
septiembre de 2015 con el mismo mes de este año, según datos del Ministerio de
Trabajo, hay 91.738 asalariados menos en el sector privado y se sumaron 33.602
monotributistas, 8593 trabajadores de casas particulares y 6184 nuevos
autónomos.
Al comentar las cifras recientes del Indec, Agustín Salvia,
director del Observatorio de la Deuda Social Argentina, opina que, "sin
duda, se trata de un comportamiento al menos no esperable, por lo cual cabe no
apresurar conclusiones. Dado que al mismo tiempo se mantuvo la tasa de
actividad y aumentó la tasa de empleo, la reducción del desempleo no puede
explicarse por una retirada de los desocupados del mercado de trabajo por
efecto desaliento".
Además, como según datos oficiales el nivel de actividad económica
continuó cayendo durante el trimestre, "lo cual es coherente con la
evidencia también oficial de que siguieron cayendo los puestos de trabajo
formales, o con la Encuesta de Indicadores Laborales del Ministerio de Trabajo,
que no registra variaciones en la ocupación en empresas medianas y grandes
durante el período, en el mejor de los escenarios las tasas de empleo,
desocupación y subocupación no deberían haber registrado cambios. O, en todo
caso, mostrar un cierto deterioro como resultado de la caída del consumo
interno y su efecto sobre el empleo informal".
Salvia cree que "las supuestas mejoras observadas
lamentablemente sólo pueden explicarse como parte del error estadístico o de un
efecto estacional no muy claro. No hay ninguna evidencia que permita afirmar
que haya habido mejoras en el mercado de trabajo. Quizá llegamos al piso de
deterioro, pero de ninguna manera está teniendo lugar aún una recuperación
significativa en la demanda de empleo".
En materia de desempleo, el Indec mide una población que no
es la total del país, sino que suma la de 31 aglomerados urbanos, donde viven
27.201.000 habitantes. Sobre ellos establece una población económicamente
activa (PEA) de 12.503.000 habitantes. Pero "si se midiera además todo el
interior urbano, la PEA sería de 18 millones de personas", dice Bour. Bajo
este concepto, hay más desocupados que el millón que registra el Indec. De
todas maneras, si se suman los desocupados más los subocupados (1.777.000
personas), hoy hay en la Argentina 2.343.000 personas con problemas de empleo.
En Tendencias Económicas, por otra parte, consignan más de 180.000 despidos en
lo que va del año.
Informalidad y subocupación
Ante estos números, todos los especialistas miran hacia el
lado del empleo informal o no registrado. El Indec aún no difundió los datos
del tercer trimestre de este año, pero en el segundo la tasa de empleo no
registrado fue del 33,4%. "El empleo informal parece no haber caído porque
son personas que no están registradas y que, aunque les bajen el sueldo, siguen
trabajando. Se perdió empleo en relación de dependencia, pero aumentó entre los
monotributistas y cuentapropistas", dice Bour.
"La subocupación crece porque en tiempos de
estancamiento de la economía crece el cuentapropismo. Esta situación también se
pudo ver en 2014", dice Jorge Colina, director de la consultora Idesa.
Para Colina, el aumento del empleo no se debe a un incremento del empleo de
calidad, sino todo lo contrario. "Cualquiera que pone una manta en el piso
para vender lo que sea y sacar unos pesos es un ocupado."
"El aumento de la tasa de subocupación es un indicador
del aumento de la precariedad laboral", dice Eduardo Donza, integrante del
Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, que presentará un informe
de la situación laboral de los argentinos el próximo jueves. "Lo bueno es
que se mantiene la tasa de actividad y no existe ese «jueguito» de bajar esa
tasa para que a su vez baje la desocupación por el efecto desaliento. Si baja
la desocupación, es que hay más puestos de trabajo", acota.
Los últimos datos de agosto del Sistema Integrado
Previsional Argentino (SIPA), que mide la evolución de los trabajadores
asalariados registrados del sector privado, muestra en la medición interanual
que hay 91.738 empleos menos en este sector (perdieron su empleo mayormente
trabajadores de la construcción, 54.101 personas, y del sector manufacturero,
44.492). "Son datos que en los últimos meses vienen planchados", dice
Colina.
La Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) del Ministerio de
Trabajo en octubre muestra que, por segundo mes consecutivo, el empleo privado
formal presentó una variación apenas positiva del 0,1% respecto del mes
anterior. Pero comparado con el mismo mes de 2015, presenta una baja del 0,8
por ciento.
Uno de los datos clave en materia de creación de empleo
durante este año es la cantidad de gente que ingresó al sector público, 46.298
personas, mientras que se desvincularon 43.000. Se trata entonces de un sector
que prácticamente no movió la aguja en ninguno de los dos sentidos, sino que
permaneció igual.
Si se contabilizan entonces los autónomos, los
monotributistas (incluyendo los monotributistas sociales) y los trabajadores de
casas particulares, más los asalariados privados, hay en la ecuación interanual
10.276 trabajadores menos. Tomado de la nación de ar - nota : esto no tiene un año , viene desde la administración Menem carlos Saul , desde las "privatizaciones"

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