600 familias afectadas por riadas en el trópico
Autoridades municipales de Puerto Villarroel observan los
efectos del rebalse del río en la comunidad Sorpresa. | Violeta Soria
El desborde de los ríos Sajta y Chimoré en los municipios de
Puerto Villarroel y Chimoré, el viernes y sábado pasados en el trópico
cochabambino, dejaron cerca de 627 familias afectadas y cientos de hectáreas de
cultivos de banano, plátano y frutales dañadas, según informes preliminares de
ambas alcaldías.
Las crecidas de los ríos Sajta y Chimoré dejaron nueve
comunidades, 270 familias y 256 hectáreas de cultivos afectados en Puerto
Villarroel, informó el responsable de Desastres Naturales de ese municipio,
Juan Flores.
La crecida del río Sajta, en tanto, inundó las comunidades
Manantial A, Tarija, Israel A, Sorpresa y Sajta Palmar. Entre tanto, el
río Chimoré impactó en Villa Victoria, Independencia, San Marcos y Puerto
Chimoré.
Del total de hectáreas dañadas, 199 corresponden a banano,
37 a plátano y las restantes a maracuyá, papaya, yuca y coca. “Esperamos
concluir la evaluación hasta el viernes porque a veces los compañeros hasta
tres días después vienen a reportar sus afectaciones”, señaló el responsable de
Desastres Naturales. Ante el daño, los afectados prevén solicitar gaviones y
maquinaria a la Gobernación y al Gobierno Central, para la limpieza de los
ríos.
Flores contó que la población quedó “sorprendida” por la
crecida que alcanzó un metro de altura puesto que las lluvias no se originaron
en Puerto Villarroel, sino en el municipio de Pojo y la serranía. Además,
tampoco recibieron alertas de lluvia.
A ello se suma que las comunidades indígenas de Puerto
Chimore y San Marcos quedaron aisladas por el río Chimoré. Temen que el agua
llegue a la carretera.
Desde noviembre pasado, la Alcaldía de Puerto Villarroel
previno a la población sobre la posible crecida de ríos y prohibió a los
comunarios pernoctar en los terrenos de riesgo.
Chimoré
Entre tanto, el responsable de la Unidad de Gestión de
Riesgos (UGR) de la Alcaldía de Chimoré, David Mamani, informó que el
desborde del río del mismo nombre afectó a 11 sindicatos alejados y cerca de
357 familias, aunque pidió considerar los datos como “no oficiales”. Contó que
a su paso, el agua dañó cultivos de banano de exportación, plátano, cítricos,
coca, arroz, yuca y maíz.
Los pobladores del trópico están atentos a la crecida de los
ríos Ichilo, Chapare y Espíritu Santo. En Chimoré, la UGR asegura
contar con un plan de emergencia y alerta temprana.
Gobernación
Entre tanto, la secretaria de la Madre Tierra de la
Gobernación, Soledad Delgadillo, informó que esa instancia esperará los
informes de los municipios afectados hasta el miércoles. La Gobernación también
realiza un seguimiento diario del estado de los municipios. “La UGR está en
permanente emergencia”, dijo.
Pidió a los municipios limpiar los lechos de ríos, cuencas,
microcuencas y evitar la descarga de basura es estas fuentes. “En el trópico
especialmente recomendamos no chaquear en las proximidades de los ríos”, dijo.
RIGE ALERTA NARANJA POR LLUVIAS Y TORMENTAS ELÉCTRICAS
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi)
emitió ayer una alerta naranja (amenaza importante con cierto grado de peligrosidad)
por pronósticos de lluvias y tormentas eléctricas moderadas que afectarán a los
departamentos de Santa Cruz, Cochabamba y Beni desde la madrugada hasta la
tarde de hoy. En este periodo se esperan precipitaciones pluviales de 40 a 80
milímetros.
En Cochabamba las provincias Chapare y Carrasco serán las
más afectadas desde la madrugada hasta la mañana de hoy. Entre tanto, las
temperaturas máximas marcarán los 24 grados centígrados y las mínimas llegarán
a 12. Los días jueves, viernes y sábado se esperan cielos nubosos.
En Santa Cruz, las tormentas harán impacto en las
provincias Busch, Sandoval, Velasco, Chávez, Guarayos, Chiquitos, Cordillera,
Ibañez, Warnes, Santisteban, Sara e Ichilo.
En Beni, las provincias Marbán, Cercado, Moxos,
Yacuma, Ballivián, Mamoré, Iténez y Vaca Díez serán afectadas con lluvias y
tormentas eléctricas moderadas.
LA GOBERNACIÓN GESTIONA RECURSOS
Pronósticos de sequía no son alentadores en 2017
El gobernador Iván Canelas declaró ayer que los pronósticos
respecto a la sequía no son nada alentadores para 2017. “Tememos que el próximo
año la sequía será igual, no se va a calmar”, indicó tras anunciar que la
Gobernación trabaja en la búsqueda de financiamiento nacional e
internacional para encarar proyecto de agua.
En medio de este panorama y con el objetivo de garantizar la
seguridad alimentaria en tiempo de sequía, ayer la fundación Agrecol Andes,
financiada por la institución Heifer en Bolivia, entregó 80 tanques de agua de
3.500 litros y 230 kilos de semillas a los municipios de Pojo, Aiquile, Totora
y Pasorapa del cono sur. La entrega tuvo un valor de 50 mil dólares.
La entrega beneficiará a 315 familias que podrán disponer
del agua acumulada en los tanques para su consumo personal, microrriego de
huertas familiares y para sus animales. Actualmente, la población de estos
municipios colecta agua en atajados en los que se pierde por infiltración y
evaporación.
Ante la declaratoria nacional de emergencia por la sequía el
director de Planificación y Gestión del Agua de la Gobernación, Luis Salazar,
anunció que la Gobernación ampliará el plan departamental.
En una primera etapa, se evaluará el plan departamental
contra la sequía. De forma paralela, se trabajarán, con los municipios, los
planes locales contra la sequía. “Estamos tomando contacto y acordando con los
municipios y mancomunidades reuniones”, declaró Salazar. Se espera que los
planes municipales estén concluidos en febrero.
Canelas anunció que urge “conseguir plata”. Detalló que se
gestionan 140 millones dólares para Viscachas y Putucuni; 50 millones para dos
aducciones para traer agua de Misicuni, y 140 millones de dólares para
Dobledero, entre otros.
Tomadod e los tiempos de Bolivia

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