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fotografía de Concordia ER Argentina , autor luis pedro mujica

jueves, 15 de septiembre de 2016

IMPORTANCIA DE LA HUELLA DE CARBONO EN LOS MUNICIPIOS

¿Por qué la Huella de Carbono es importante para las municipalidades?
Santiago, Chile, jueves 15 de septiembre de 2016, por Luis Alberto Gallegos, editorial de Boletín GAL.- En la gestión ambiental municipal –como en todo proceso de práctica social-, hay períodos donde aparecen nuevos conocimientos, paradigmas y desafíos. La praxis social y municipal es un constante flujo de tránsito entre la acción a la teoría y desde la teoría a la acción. Es la ley del conocimiento humano.
Actualmente todos los procesos sociales y ambientales de las ciudadanías y los municipios se encuentran sometidos a la necesaria innovación de sus procesos de gestión y de conocimiento en el marco de los desafíos que el cambio climático demanda.
Huella de Carbono, PRC y PLADECOS
Por ejemplo, sería extraño de parte de las municipalidades si no incorporaran en las actualizaciones de sus Planes Reguladores Comunales (PRC), la identificación y las consideraciones de las zonas de vulnerabilidad de su territorio ante eventuales desastres por inundaciones, aludes o desbordes debido al cambio climático.
Sería más extraño aún de parte de los municipios si no diseñaran o rediseñaran sus Planes de Desarrollo Comunal (PLADECO) acordes a las nuevas exigencias y consideraciones que indique una Estrategia Ambiental Estratégica (EAE) a nivel local y regional.
Con la Huella de Carbono sucede exactamente lo mismo, es decir, sería sumamente extraño que las municipalidades no incorporaran la Huella de Carbono como una indispensable herramienta para una eficaz gestión ambiental y climática en su territorio comunal.
La Huella de Carbono, en este nuestro Planeta globalizado, es un necesario indicador que nos permite visualizar con exactitud qué cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) o de dióxido de carbono (CO2) demanda la generación de un producto o un servicio, desde su planificación, producción, distribución y hasta su conversión en residuo o recurso o en un servicio ejecutado.
Huella de Carbono Municipal
La Huella de Carbono municipal es un indicador que, en esta época del cambio climático, permite expresar
cuánto CO2 emite la infraestructura, consumo energético y las actividades del municipio y de su entorno comunal. Es un indicador de calidad de gestión, del mismo modo que para un producto de consumo, la Huella de Carbono es un dato que expresa su grado de sustentabilidad y, por tanto, de competitividad en el mercado.
¿Un municipio requiere adoptar las decisiones en políticas públicas más actualizadas, eficaces y conforme a los diagnósticos y estrategias sobre cambio climático en su territorio? Entonces necesita conocer el estado de la Huella de Carbono y el diseño de planes para su reducción en su comuna.
¿Un municipio requiere diseñar y acceder a proyectos internacionales para financiar sus actividades ambientales o institucionales? La primera exigencia que se le planteará será un reporte respecto a sus niveles de emisión de CO2, es decir, su Huella de Carbono.
¿Un municipio se propone generar asociatividades corporativas o ambientales con otras municipalidades o con entidades públicas o privadas? Un dato indispensable que se le presentará será cómo mide y gestiona su Huella de Carbono.
La Huella de Carbono municipal es el indicador que manifiesta cuán sustentable es la gestión de una municipalidad, de cuán comprometida se encuentra esta institucionalidad con las exigencias ante el cambio climático local, nacional y global.

La Huella de Carbono municipal es un instrumento que permite a las municipalidades de nuestro país diseñar y planificar a corto, mediano y largo plazo una estrategia de desarrollo sustentable que permita preservar la calidad de vida de sus habitantes y generar una comuna saludable.
La Huella de Carbono municipal es el desafío que todos los gobiernos locales del Mundo tienen como tarea inmediata para contribuir a enfrentar el cambio climático a nivel local y global.
En Chile, hoy es de la mayor necesidad y urgencia que nuestras autoridades y funcionarios municipales se involucren y desarrollen procesos de medición, cálculo y estrategias de reducción de sus propias Huellas de Carbono.
Recursos
Las opciones de información, consulta, acceso y eventual obtención de recursos técnicos y financieros de los municipios de Chile para sus proyectos de cálculo, gestión y reducción de la Huella de Carbono son diversos y amplios.
Por ejemplo, a nivel nacional podría ser la Subsecretaría de Desarrollo y Administración (SUBDERE), el Programa de Mejoramiento de Barrios (PMB), el Programa Equipamiento Comunal (PMU), el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS) y el Fondo Nacional de Seguridad Pública (FNSP), entre otros.
A nivel internacional existe el Banco Mundial (BM), Fondo Verde del Clima (FVC), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Conjunto de Cooperación Chile–México de la Agencia de Cooperación Internacional de Chile (AGCI), la Fundación Heinrich Böell, la Delegación de la Unión Europea en Chile, entre otros.
Las posibilidades de acceso a recursos técnicos y financieros para los municipios en el tema de la Huella de Carbono a nivel global, cada día se expanden más.
Por ejemplo, la asociatividad con instituciones académicas y empresas locales es una posibilidad que tiende a desarrollarse de modo constante. Con las primeras debido a la ampliación de sus líneas y horizontes de investigación institucional, gestión del conocimiento docente y relaciones públicas que les lleva al tema del cambio climático de modo ineluctable. Y la asociatividad con municipios se presenta como la posibilidad de interlocución, acompañamiento en la gestión y verificar en terreno las hipótesis planteadas.
Con las empresas debido a que la competitividad en el mercado internacional de sus productos de exportación es cada vez más exigente respecto a sus niveles de emisión de GEI y de su Huella de Carbono, en cuya gestión requieren asociatividades con los gobiernos locales.
En esta perspectiva, sería lúcido, perspicaz y estratégico que las municipalidades crearan un Departamento de Exploración y Gestión de Proyectos Municipales. Incluso, podría ser también un Comité de Ciencia Ambiental que invitara a los expertos, profesionales, académicos y científicos más destacados de la comuna a diálogos, diseños y propuestas de desarrollo del conocimiento de la realidad comunal y sus productos y resultados se difundieran en las entidades educativas formales, culturales, ambientales y sociales de la comuna.
Huella de Carbono y Normativas
La Huella de Carbono constituye un indispensable componente de normativas sobre el cambio climático. En Chile se encuentra incluido en el capítulo sobre mitigación en el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático (PANCC II, 2017-2022) bajo la consideración siguiente: “Para el cumplimiento de los compromisos de reporte por parte de Chile, desde 2012, el Departamento de Cambio Climático del MMA implementa y coordina el Sistema Nacional de Inventarios de GEI de Chile (SNICHILE) para la actualización del Inventario Nacional de GEI (INGEI) de Chile, garantizando de esta forma la sostenibilidad de la preparación de los inventarios en el país, la coherencia de los flujos de GEI notificados y la calidad de los resultados” (p. 31 PANCC II).
Por ello, señala el PANCC II 2017-2022, a nivel comunal es muy importante “conocer los impactos del cambio climático, actuales y proyectados en cada región y localidad, hacer los análisis de vulnerabilidad frente al cambio climático de las localidades, evaluar los riesgos de sufrir eventos climáticos extremos, conocer las opciones de adaptación al cambio climático y el potencial de mitigación en cada municipio y región, es fundamental a la hora de tomar decisiones”. (p. 46, PANCC II)
A nuestra consideración, la inclusión de la Huella de Carbono en la gestión municipal debiera ser parte de los requerimientos normativos, bases, certificación o Términos de Referencias (TDR) que las fuentes de recursos y financiamiento actualmente existentes, exijan a los municipios en sus procesos de acceso y solicitud de apoyo. O, por lo menos, deban ser integrados como un compromiso en la ejecución del proyecto en gestión.
Elecciones municipales y Huella de Carbono
Considerando que estamos ad portas de un proceso electoral municipal en Chile, resultaría de extraordinaria importancia que los programas de los candidatos a ser electos autoridades edilicias, incluyeran no solo las propuestas respecto a cómo enfrentar el cambio climático a nivel comunal, sino también de la manera en que pretenden que sus municipalidades hagan un diagnóstico y diseñen una estrategia de mitigación respecto a su Huella de Carbono.
Los programas municipales que se sometan al escrutinio ciudadano en octubre próximo, deberían considerar el nuevo contexto mundial en que los municipios se insertan en el próximo período edilicio.
En este contexto, por ejemplo, en México se señala: “Al conocer la Cumbre Climática Mundial de Alcaldes, una gran parte de la sociedad civil simpatiza con los propósitos y objetivos de esta cumbre y en el marco de dicho evento se realizan un conjunto de actividades que expresan de manera inicial el compromiso y esfuerzo de la sociedad civil en el combate del Cambio Climático. Es así como se organiza la primera fase de esta campaña bajo el nombre “Neutralizando la Huella de Carbono de la Cumbre Climática Mundial de Alcaldes”. (Ver: Plan Verde)
Incluir la Huella de Carbono y el Cambio Climático como componentes de los programas electorales municipales, también significa pugnar porque los municipios adquieran más facultades normativas climáticas, fortalecer sus atribuciones institucionales de fiscalización ambiental y potenciar nuevos y significativos roles en la gestión climática.
Es decir, incorporar la Huella de Carbono como un componente y compromiso programático municipal en estas elecciones próximas, podría permitir que las municipalidades adquieran más poder en la gestión sobre el cambio climático y el medio ambiente.

En otras palabras, destacar al municipio en nuevos posicionamientos en el papel de interlocutor y gestor válido ante los procesos de negociación local, nacional e internacional respecto al tema del cambio climático. (FIN)  tomado de envio de boletín gal de chile 

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